Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Opiniones de un paisano   -   Sección:   Opinión

A vueltas con la lideresa

Mario López
Mario López
domingo, 26 de septiembre de 2010, 07:51 h (CET)
De Esperanza Aguirre se ha dicho todo lo que puede decirse de cierto interés. Es una mujer previsible y transparente, no porque no sea embustera (que lo es y mucho) sino porque su simpleza intelectual, que no idiocia, es absoluta. Sus mentiras son tan visibles que pasan desapercibidas. Recuerda a personajes de cine tan curiosos como el protagonista de la película "Bienvenido, Mr. Chance", encarnado por Peter Sellers; un individuo absolutamente simple, pero de una simpleza tan poco común que llega a confundir a todo hijo de vecino y no acaba presidente de los Estados Unidos por puro milagro. La personalidad de la condesa consorte es de esa naturaleza, como ese inglés que habla ella con una corrección tan controlada que parece hallarse al borde del desastre y que se adivina aprendido en Cambridge durante unas cuantas vacaciones de verano.

Tiene la osadía del niño al que siempre le salen bien las cosas y un proverbial talento para oler el momento propicio. La honorabilidad para ella es pura retórica y el cinismo una simple rutina. Lo que le importa de la política es la cosmética; le trae sin cuidado lo que se haga mientras se pueda presentar como un mérito propio. Tiene los reflejos suficientes para esquivar cualquier golpe que le lancen sus adversarios políticos, como a ella le gusta llamar a todo aquel que se cruza en su camino, sea o no miembro de su propio partido. No le duelen prendas a la hora de admitir errores o deslices cometidos en las situaciones más embarazosas, eso sí, una vez hechas de dominio público. Le sale natural hablar en habla vulgar durante cualquier tipo de comparecencia pública y delante de cualquier audiencia; "Yo estaba a otro rollo", dijo cuando le preguntaron sobre un caso de corrupción dentro de su partido. Es lo que se puede decir una mujer lista y campechana, en la línea de otros célebres esperpentos de la política como Jesús Gil o el mismo Manuel Fraga.
Mucha memoria, inteligencia práctica, perseverancia, total falta de pudor -a la manera de José María Aznar- y una capacidad asombrosa para nadar en la mierda sin mancharse, son otras de las virtudes que adornan a la sobrina del poeta Jaime Gil de Biedma, aquel que cantó:




¡Si no fueses tan puta!
Y si yo no supiese, hace ya tiempo,
que tú eres fuerte cuando yo soy débil
y que eres débil cuando me enfurezco...

Noticias relacionadas

Cuatro palabras que cambiaron el curso de la historia

¿También bebés?

Opus Dei: Comentario crítico a una carta (XVII)

¿Dónde está la responsabilidad personal de quienes controlan empresas, fundaciones y sociedades mediante testaferros?

Libertad de la Manada: ¿Juicio o venganza?

La venganza no busca reparación, es una mala respuesta a la emoción

Por un transporte ferroviario para todos, ¡ya!

La falta de accesibilidad impide a las personas con la movilidad reducida desarrollar su vida con autonomía

El fútbol en la historia de la guerra del Chaco

Las casacas más populares en los países que se enfrentaron en la guerra paraguayo-boliviana, también quedaron en la memoria de aquel episodio entre soldados descalzos
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris