Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Columna de opinión   -   Sección:   Opinión

La verdad

Alfredo Hernández
Alfredo Hernández
viernes, 24 de septiembre de 2010, 22:00 h (CET)
Hay un refrán castellano, que dice más o menos que las verdades amargan, escuecen. Molestan.

Decir la verdad; no la que esperan oír de mí, `por conveniencia. La verdad, la que se ajuste a lo sucedido, la que vivo sin disimulos. La que espera de mí quien es la Única Verdad. La verdad puede acarrear, y acarrea disgustos y hasta la misma muerte. Como no recordar a Sto Tomás Moro, por citar a alguien que viene al caso y nación que nos ocupa. Prefirió morir a abdicar de sus creencias, cuando pudo ser primer ministro o Gran Canciller de Enrique VIII.

Y me vienen a la cabeza estas ideas, no por casualidad o caídas del tejado. Lo son al leer la controversia que ha precedido a la llegada de Benedicto XVI a Inglaterra para beatificar al cardenal Newman el 19 de septiembre en Birmingham.

La vida del cardenal no fue fácil. Le acarreó grandes disgustos, la pérdida de amigos y de prestigio. No se comprendió bien su conversión al catolicismo. Tampoco su celibato, su compromiso a vivir célibe a los dieciséis años, y así continuó hasta el fin de su vida.

La castidad de Newman está perfectamente documentada, si bien los que no son capaces de vivirla ya se encargan de querer demostrar lo contrario, cuestionándola. Está claro que en una sociedad sexualizada, no se entienda el afecto entre los hombres, una amistad que puede ser algo limpio.

Escribió sobre el papel de los laicos en la Iglesia y la primacía de una conciencia bien formada, que nos habla y nos gobierna. Sus ideas parecían “heréticas “en su tiempo y se han visto después actuales, como también el diálogo ecuménico, en el Concilio Vaticano II.

Supo elevar el ser católico, que rea de baja condición, con su prestigio profesional. Así el católico comenzó a ser aceptado en Inglaterra. Newman con sus escritos y su vida hizo pensar a sus compatriotas que se puede ser buen inglés, siendo buen católico. Como toda persona de gran talla estaba en “ el escaparate “ de la opinión pública. Unos le consideraban demasiado brusco; otros, en cambio, pensaban que era blando. Pero a pesar de las críticas, fue muy querido por la gente llana. Esto se demostró por la cantidad de personas que acompañaron a su ataúd.

Al final de su vida fue admirado por anglicanos y católicos, que siempre, casi siempre, la vedad prevalecerá. Y nos hará ir de frente, avanzando.

Noticias relacionadas

¡Qué escándalo! ¡Qué escándalo!

“Una nación no se pierde porque unos la ataquen, sino porque quienes la aman no la defienden” Blas de Lezo y Olavarrieta. Almirante español (1689-1741)

García Albiol, el sheriff de Badaolna

Perfiles

Los políticos catalanes optan por enfrentarse a la Justicia

El todo vale, el no me da la gana o el me rebelo contra la autoridad española, se han convertido en el leitmotiv del separatismo catalán. El anarquismo se impone

Críticas a refranes (I)

El objetivo de este artículo de opinión es efectuar una crítica a determinados refranes

Hedonismo de Epicuro

El epicureísmo es una escuela filosófica helenística
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris