Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
15º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas:   Ver   juzgar y actuar  

La virgen

Francisco Rodríguez Barragán
Francisco Rodríguez
martes, 21 de septiembre de 2010, 06:43 h (CET)
Como todos los años se ha celebrado la ofrenda floral a la Virgen, con una asistencia masiva de granadinos que durante toda la tarde y parte de la noche han formado largas colas para dejar su ramo de flores.

Según las encuestas más de las tres cuartas partes de los españoles se declaran católicos, aunque no son más allá del quince por ciento los que participan en la eucaristía de cada domingo. Son los que se dicen creyentes pero no practicantes. No obstante, el porcentaje aumentaría muchísimo si le preguntaran los encuestadores acerca de su devoción a la Virgen. Alguien dijo que muchos españoles quizás no crean en Dios, pero creen en la Madre de Dios.

A pesar de la indiferencia y el relativismo religioso presente en nuestra sociedad, la Virgen sigue siendo un referente emocional para mucha gente, el rescoldo de una fe que se resiste a desaparecer de nuestro horizonte.

Pero la palabra: virgen, no es sólo el hermoso título de María, la Madre de Jesús, también es un sustantivo común referido a las personas que se abstienen de las relaciones sexuales, bien de forma permanente o hasta el matrimonio. En este sentido es una de las palabras excluidas, proscritas, ridiculizadas en nuestra sociedad.

El control de nuestra sexualidad, uno de nuestros más poderosos instintos, exige la educación en el dominio de sí mismo, que choca fuertemente no ya con un ambiente permisivo, sino con una campaña de permanente incitación a la práctica sexual desde la misma infancia, dirigida desde los poderes públicos.
Ser virgen no es sólo conservar un himen intacto, lo que haría referencia exclusiva a las mujeres, también son vírgenes los varones que conservan su cuerpo íntegro para entregarlo “de estreno” a su esposa.

Quien se atreve a hablar de virginidad o de castidad es mirado como un bicho raro, una antigualla, un retrógrado o un facha. Ahora los y las adolescentes que no comienzan a tener una sexualidad activa se consideran desgraciados y se burlan de ellos.

El amor como fuerza, como energía, como decisión libre y responsable de buscar el bien de quien se ama, no se entiende. Hacer el amor no es más que simple cópula ocasional, en el que cada uno utiliza al otro como simple objeto de placer, recambiable, sustituible.

Recuperar el respeto al propio cuerpo y al ajeno como algo sagrado, algo que nos ha sido dado para elevarlo a la mayor categoría humana posible, es imprescindible para salir del ambiente hipersexualizado que nos rodea.

Tomar la decisión de ser vírgenes toda la vida, para mejor servir a Dios y al prójimo, o conservarse virgen hasta el matrimonio, para vivir el auténtico amor en plenitud, no son antiguallas, son valores que no podemos destruir impunemente.

Que nuestra relación con la Virgen, la Madre de Jesús, que sigue viva en mucha gente nos lleve a recuperar el valor de la virginidad como componente esencial en nuestras vidas.

Noticias relacionadas

En la cumbre de la ONU sobre cambio climático, la juventud es la que indica el camino

Este encuentro se llama “COP24”

Se acumulan los problemas ¿quién los resolverá?

Hemos pasado en cuarenta años de una hermosa esperanza a una angustiosa desazón

Doctrina Estrada: paradigma eclipsado del siglo XXI

​Tal como se esperaba, el 1 de diciembre, tomo posesión de su cargo el nuevo presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO)

Hundertwasser. El hacedor de paraísos irracionales

Se cumplen noventa años del nacimiento del gran artista Friedrich Hundertwasser

El catálogo de promesas incumplidas

J. García
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris