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Etiquetas:   Artículo opinión   -   Sección:   Opinión

Neira: Del cielo al infierno

Miguel Ladrón de Guevara
Redacción
lunes, 13 de septiembre de 2010, 08:40 h (CET)
Sin duda, Jesús Neira es una de las personas de las que más se está hablando en los medios estos días. Su fatídico error al volante lo ha puesto en el ojo del huracán y las consecuencias no se han hecho esperar. Consecuencias que han terminado de hundir más aún si cabe la popularidad del profesor y es que son pocos los que ya defienden a un hombre que un día España le alzó como héroe nacional, sin contar con la determinación de Esperanza Aguirre, que quizás un poco presionada por las dimensiones del asunto, ha disuelto el Observatorio contra la violencia de género.

Pero tal vez los medios de comunicación están haciendo demasiada leña del árbol caído. Como periodista, pero también como antiguo alumno de Jesús Neira me veo obligado a contar cómo era el hombre que yo conocí. Me da lástima ver a mi antiguo profesor haciendo declaraciones fuera de lugar que alimentan los debates televisivos y por consecuencia su imagen pública se deteriora a pasos agigantados. Facha, revolucionario de la extrema derecha, alcohólico… son algunas de las lindezas que se escuchan sobre él. El Neira que veo estos días dista mucho del que yo conocí hace ya cuatro años. Historia del pensamiento político, asignatura que me impartió y que se presta al debate en clase, a la participación y a la confrontación de diversas ideologías, un hombre que estaba abierto a escuchar todo tipo de opiniones, a escuchar a todo el que participaba y mostraba abiertamente su ideología en clase, en definitiva, un profesor totalmente neutral ante todas las posturas de sus alumnos. En el terreno personal debo decir que la simpatía que me tenía este profesor era especial, a pesar de nuestras distintas formas de pensar, recuerdo a un hombre gentil, educado y algo bromista.

Las declaraciones que llevamos escuchando de Neira en los medios han sido de lo más desafortunadas, desde el deseo del profesor de poseer licencia de armas, hasta alegrarse por la disolución del Observatorio contra la violencia que él presidia por obra y gracia de Esperanza Aguirre. Comportamientos nefastos que sirven para avivar la llama de la dialéctica en debates radiofónicos y televisivos. Pero hay algunos periodistas a los que les gusta cebarse con el tema, y aquí debería entrar la lógica que a algunos le faltan… ¿ Es que no se dan cuentan de que Jesús Neira es una persona con secuelas psíquicas y físicas? Cualquier persona que sale de un coma tiene unos efectos que en la mayoría de casos son crónicos. Y para más inri, el alcance mediático del caso Neira desde sus inicios; de cómo una persona totalmente anónima pasa a ser un héroe. Y mientras que la fama llamaba a su puerta, él yacía bajo el estado moribundo del coma, y cuando se despierta tiene que asimilar que es un héroe. Pienso que tampoco ha sabido llevar la popularidad, que las dimensiones del asunto le han venido grandes y que la cordura de Neira ha pasado al espectáculo.

¿No deberían los medios de comunicación quitar importancia a sus desgraciados comentarios? Y no precisamente porque no sean graves…si no porque viene de una persona que no se ve que esté bien…y es que cuando uno no está bien se puede meter la pata diciendo burradas, que, en la mayoría de los casos, ni siquiera vayan acordes con la razón.

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