Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
15º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas:   Opiniones de un paisano  

Sobre la infancia de la derecha española

Mario López
Mario López
martes, 7 de septiembre de 2010, 09:36 h (CET)
La derecha española es proclive a resolver los problemas derivados de la diversidad, negándolos. Igual que un niño chico. Uno de los argumentos de la derecha con el que suelen justificar la injustificable invasión de Irak es que con Sadam Hussein se hacía imposible la convivencia entre las tres culturas del país: chiitas, suníes y kurdos.

Para el problema multicultural español, responden de igual manera: España es una, su idioma el castellano y su bandera la bicolor; y todo lo demás que se diga es mentira, una satánica conspiración de unos pocos resentidos secesionistas. Y se quedan tan panchos. A diferencia del niño, el adulto no niega el problema sino que busca solucionarlo, interpretando lo mejor que puede los legítimos deseos de las partes en litigio y buscando los elementos de encuentro para alcanzar un acuerdo de mínimos a partir del cual pueda crecer una convivencia basada en el respeto mutuo y la solidaridad. Esta derecha infantilizada basa la mayoría de sus argumentos en la tradición. Lo mismo les vale para la unidad de destino en lo universal que para la fiesta nacional. La tradición, a efectos antropológicos, viene a ser como el padre al que el niño imita para formarse un código ético y adquirir una serie de destrezas para llegar a la vida adulta con los mejores fundamentos. Pero con la tradición hay que hacer como con el padre. Un niño es el hijo de sus padres, y un adulto el hijo de sus actos. Una sociedad tiene que aprender a soltar amarras con la tradición, al igual que el niño ha de empezar a valerse por sí mismo si quiere llegar a ser un adulto maduro, fuerte, sano y autosuficiente. El problema crucial de nuestra derecha es que vive en el jardín de la infancia y no hay manera de sacarla de ahí.

Noticias relacionadas

Políticos sin ética

Ética sin virtud es un cero a la izquierda

Afecciones del alma

La partitocracia se ha revelado como un problema para la democrática convivencia

Bienvenidas las iniciativas globales

Somos hijos del tiempo, pero también de la acción conjunta. ¡Aprendamos a organizarnos!

Cataluña en pie de guerra. Sólo el constitucionalismo salvará España

"Si los socialistas son derrotados en las urnas, irán a la violencia, pues antes que el fascismo preferimos la anarquía y el caos." Francisco Largo Caballero. (II República)

40 años de paz

La verdad es que ni tan buenos éramos entonces ni tan malos somos ahora, pienso yo
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris