Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Opiniones de un paisano   -   Sección:   Opinión

Sobre la infancia de la derecha española

Mario López
Mario López
martes, 7 de septiembre de 2010, 09:36 h (CET)
La derecha española es proclive a resolver los problemas derivados de la diversidad, negándolos. Igual que un niño chico. Uno de los argumentos de la derecha con el que suelen justificar la injustificable invasión de Irak es que con Sadam Hussein se hacía imposible la convivencia entre las tres culturas del país: chiitas, suníes y kurdos.

Para el problema multicultural español, responden de igual manera: España es una, su idioma el castellano y su bandera la bicolor; y todo lo demás que se diga es mentira, una satánica conspiración de unos pocos resentidos secesionistas. Y se quedan tan panchos. A diferencia del niño, el adulto no niega el problema sino que busca solucionarlo, interpretando lo mejor que puede los legítimos deseos de las partes en litigio y buscando los elementos de encuentro para alcanzar un acuerdo de mínimos a partir del cual pueda crecer una convivencia basada en el respeto mutuo y la solidaridad. Esta derecha infantilizada basa la mayoría de sus argumentos en la tradición. Lo mismo les vale para la unidad de destino en lo universal que para la fiesta nacional. La tradición, a efectos antropológicos, viene a ser como el padre al que el niño imita para formarse un código ético y adquirir una serie de destrezas para llegar a la vida adulta con los mejores fundamentos. Pero con la tradición hay que hacer como con el padre. Un niño es el hijo de sus padres, y un adulto el hijo de sus actos. Una sociedad tiene que aprender a soltar amarras con la tradición, al igual que el niño ha de empezar a valerse por sí mismo si quiere llegar a ser un adulto maduro, fuerte, sano y autosuficiente. El problema crucial de nuestra derecha es que vive en el jardín de la infancia y no hay manera de sacarla de ahí.

Noticias relacionadas

Opus Dei: Comentario crítico a una carta (XXXIX)

El Opus Dei no es santo porque lo sea un miembro concreto. Ni viceversa

Opus Dei: Comentario crítico a una carta (XXXVIII)

¿Quizá fuese eso lo que pretendía para sus “hijos” el marqués emérito de Peralta, don Josemaría Escrivá de Balaguer Albás y Blanc?

¡Alerta roja! España en peligro por el avance separatista

“Ríe de tus lágrimas mientras las lloras” Mark Manson.

La injusticia no es inmune

"Nos corresponde hacer del mundo un lugar para todos"

La soberanía judicial española

“ Deducir que el delito de rebelión supone una exoneración del mismo, solo por haber denegado dicha Corte la euroorden del Tribunal Supremo que pesa sobre el fugado Puigdemont para el delito de rebelión, es una falacia más de los independentistas catalanes”
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris