Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Opiniones de un paisano   -   Sección:   Opinión

Bushing vs Aznaring

Mario López
Mario López
martes, 7 de septiembre de 2010, 09:36 h (CET)
Hace un par de años o tres unos amigos americanos me contaban que en Estados Unidos se había puesto de moda un deporte: el bushing. En nuestro país lo podríamos traducir por aznaring. Básicamente consiste en buscar la manera más estúpida de resolver un problema o, incluso, de crearlo.

Por ejemplo, en una carretera estrecha, de doble sentido y con curvas mal peraltadas, para evitar la siniestralidad establecer una velocidad mínima obligatoria de 200 km/h. Combatir la acidez de estómago con pimienta de cayena o asistir a un entierro embutido en un traje de neopreno o luciendo tutú. El indiscutible maestro del bushing fue su inspirador, George Walker Bush, quien nos dejó inolvidables muestras de su talento tales como esta frase: "No es la contaminación la que amenaza el medio ambiente, sino la impureza del aire y del agua". O esta otra no menos meritoria: "El gas natural es hemisférico. Me gusta llamarle hemisférico en la naturaleza, porque es el producto que podemos encontrar en el vecindario". Estos días nuestro incombustible héroe de Perejil, José María Aznar López, está consiguiendo elevar el aznaring a la categoría de bushing, y él mismo está empezando a superar a su amigo americano en la práctica de tan noble deporte. En plena crisis fronteriza con Marruecos, el presidente de la FAES se retrató en la región para afirmar: "Melilla vive entre el acoso y la dejadez del Gobierno". Y hoy mismo, ante la asamblea del ultrasionista Consejo Judío Mundial, ha declarado: "Obama abraza a enemigos de Estados Unidos y castiga a sus aliados", supongo que para ayudar a resolver el conflicto de Oriente Próximo. Un hacha de la diplomacia está hecho este Aznar. ¿Será el sustituto de Moratinos cuando el carismático Rajoy llegue al poder?

Noticias relacionadas

¿Cuándo dejará Europa de ser un vasallo de EEUU?

El fracaso de las sanciones de EEUU a Rusia

Eso de la Cuaresma ¿va contigo?

Ahora es tiempo favorable para convertirnos y creer en el Evangelio

¿El castellano en Cataluña? ¿Quién permitió que se aboliese?

La Constitución española no necesita ser interpretada respeto a la vigencia, en todo el territorio español, de la lengua que hablan más de 500 millones de personas: el castellano.

Banalización

Si bien, en esta lucha maníquea entre movimientos que se oponen a la igualdad y sólo buscan la discordia entre los diferentes géneros, un papel clave lo juega el auge del feminismo radical. A grandes rasgos, el feminismo no es una única ideología, sino que se divide en variantes como el liberal, el socialista, el étnico y el radical. Mientras el primero defendía los derechos de las mujeres, el segundo destacaba la opresión de las mujeres de clase trabajadora y el tercero el de las mujeres pertenecientes al mundo postcolonial. Actualmente, el feminismo radical se arroga el monopolio sobre el discurso feminista, convirtiéndose en un pensamiento excluyente y etiquetando como “machista” a todas aquellas corrientes que no comparten la totalidad de sus puntos de vista. El feminismo radical culpabiliza al hombre por el mero hecho de serlo, lo feminiza en su forma de ser y lo funde bajo el signo del patriarcado. En última instancia, el fin de esta versión ultramontana del feminismo es presentar la supremacía de la mujer sobre el hombre como una supuesta y falsa igualdad. No hay que engañarse. El feminismo radical no sirve a la mujer, ni tampoco al hombre. Ha desechado como motivo de su lucha otras causas en las que también está en juego la igualdad frente a la coacción: la violencia en los matrimonios homosexuales (tanto de hombres como de mujeres), la identidad transexual, el maltrato de los niños en el seno familiar, el maltrato del hombre en el hogar, el maltrato de los discapacitados y de las personas mayores por parte de su propia familia. El feminismo radical entiende que esta violencia no existe, que es mínima y que no puede ser comparada con la sufrida por la mujer. En definitiva, el feminismo radical es la gran traición -tanto como el patriarcado- hacia el propio ser humano.

El riesgo feminista

Hace unos días el arribafirmante escribió sobre los peligros del neomachismo
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris