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Día D
Álvaro Calleja
No queda nada. Esta noche echa a rodar la Vuelta a España y lo hace a lo grande. Con una crono nocturna por las calles de una de las ciudades más bonitas de España, esa en el que el calor abrasa, el gran protagonista de estos días previos en Sevilla. Una crono, bonita para los espectadores, maldita para los profesionales de la información, que vestirá, a eso de las doce menos veinte, al primer líder con La Roja, otra de las novedades de la ronda de casa.
Y digo maldita para los profesionales de la información porque, sobre todo, los redactores de la prensa escrita deberán realizar auténticos malabares para colar las crónicas entre las páginas del periódico que en apenas horas después estará ya en las calles. Sin contar la hora a la que terminarán, terminaremos, nuestra jornada. Pero, en todo caso, si es por el bien de la Vuelta, por el bien del ciclismo, todo sacrificio quedará corto.
Una Vuelta que tendrá, un año mas, nombres importantes entre sus inscritos. Los Schleck, Vincenzo Nibali, Denis Menchov o Roman Kreuziger serán los principales rivales de nuestra particular armada, la compuesta por el habitual Mosquera, que llega, un año más, con el objetivo de asaltar el podio, por David Arroyo, el talaverano que congeló a España entera con aquel descenso espectacular del Mortirolo en mayo, en pleno Giro, por Igor Antón, el vasco que busca la confirmación, por Carlos Sastre, el abulense eterno, por Luis León Sánchez, el murciano tímido que quiere hacer algo grande en la general de una gran vuelta. Tampoco me olvido de Xavi Tondo, Gómez Marchante, Javi Moreno o Beñat Intxausti, que seguro quieren colarse entre los primeros de la clasificación general.
Una general en la que veo a Mosquera y a Antón en lo más alto. Son mis grandes esperanzas. Dos escaladores puros. Dos corredores que merecen alcanzar uno de esos puestos de honor que te lanzan a las primeras páginas de la prensa de todo el mundo.
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