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Etiquetas:   Opiniones de un paisano   -   Sección:   Opinión

¿Es Fidel Castro un dictador?

Mario López
Mario López
jueves, 26 de agosto de 2010, 09:22 h (CET)
La militancia neoliberal capitalista, a la primera que se huele alguna veleidad izquierdista en tu persona, te suelta: “¿A ver, para ti Castro es un dictador? ¿Sí o no?”. Te lanzan la pregunta como prueba irrefutable de pedigrí democrático, con tal premura, con tanta visceralidad manifiesta, que si quieres seguir en la conversación sin exponerte a que te cuelguen algún oprobioso anatema, has de responder afirmativamente, con rotundidad.

A mí poco me importa que Castro, Obama, Zapatero o Sarkozy sean dictadores u hombres de paja de algún tipo de dictadura. Lo que de verdad me importa es el grado de libertad que tiene cada ciudadano en temas básicos: acceder a un trabajo en condiciones dignas, expresar libremente sus opiniones, elegir sus propios hábitos de conducta, vivir acorde a su moral y en el respeto de los demás, disfrutar de un régimen de protección social aceptable, consumir en función de sus propias necesidades y no de las del mercado, participar solidariamente en los proyectos colectivos abdicando de toda soberanía sobre el prójimo. Bueno, pues considerando todos estos aspectos que para mí son esenciales a la hora de valorar un modelo de convivencia, tengo que decir que Cuba, España o Estados Unidos, en términos promediales, están más o menos a la par. Lo que a uno le falta por un lado, al otro le falta por otro. Después, el personaje que da rostro al poder en cada país me parece irrelevante. ¿Es Castro un dictador? ¿Quién le puso ahí? Pues a Fidel le puso la Revolución, de la misma manera que a Juan Carlos le puso la Dictadura. ¿Manda más Castro que Juan Carlos? Lo dudo. El régimen cubano es asambleario; y no hay que desdeñar la autoridad moral del monarca. Para mí, Fidel Castro es un rey civil, a diferencia de Juan Carlos de Borbón que es un rey divino (de la muerte). Los dos gozan de contrato vitalicio pero, mientras bajo la sombra de Castro se rige un país que ejerce una democracia participativa (quizá en parte secuestrada por la rigidez ideológica y funcional del propio sistema), bajo la sombra de Juan Carlos subsiste un país regido por una clase política secuestrada por intereses partidistas y, fundamentalmente, por la dictadura del mercado. Evidentemente en ninguno de estos países se encuentra el paraíso de la mayoría, pero yo creo que se puede avanzar hacia él mejor desde un socialismo al estilo cubano, implementándole fórmulas de autogestión más modernas y democráticas, que desde un capitalismo voraz, secuestrador del Estado, absolutamente incapaz de adaptarse a los intereses generales de la ciudadanía. Así que puestos a elegir, yo me quedo con el Malecón, a la espera de nuevos aires de libertad (la de todos, no la de unos cuantos privilegiados).

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