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El nacionalismo madrileño da mayorías
Mario López
En la idea errónea de que Madrid es la ciudad de todo el mundo, que carece de identidad propia, se pueden perder unas elecciones municipales o autonómicas. Enrique Tierno Galván, primer alcalde de Madrid desde el restablecimiento de la democracia, fue un madrileño que ejerció intensamente de tal y cultivó usos que cautivaron a propios y extraños, pero sobre todo a propios, pues los madrileños vieron renacer en las maneras del alcalde la idiosincrasia madrileña; sus célebres bandos fueron la máxima expresión de ello.
Juan Barranco, llegó a alcalde sin que mediara el voto popular, pues le correspondió como primer teniente de alcalde ocupar el lugar que el viejo profesor dejó vacante al morir. Agustín Rodríguez Sahagún tampoco se tuvo que enfrentar a las urnas, pues se convirtió en alcalde al alcanzar un acuerdo con AP para destituir a Barranco. Álvarez del Manzano se convirtió en alcalde, a la muerte de Rodríguez-Sahagún. Si bien no era madrileño, se abonó a un rancio madrileñismo de verbena vetusta que le granjeó el apoyo popular durante doce grises y largos años. El propio PP le sustituyó por Alberto Ruiz Gallardón, pues hasta en Génova se estaban muriendo de aburrimiento. Alberto Ruiz Gallardón es otro madrileño que ejerce. Con una visión faraónica de la ciudad, decidió hacer de Madrid la capital que ni el mismísimo Carlos III se atrevió a soñar. Tal afición al diseño urbano concitó durante dos legislaturas seguidas el apoyo mayoritario de los madrileños. En la Comunidad de Madrid, venimos observando desde hace lustros que el madrileñismo también da mayorías. Mi recomendación para el PSOE es que se busque una candidatura que refuerce las señas de identidad de los madrileños, sin caer en la caspa de la chulapa y el manolo, claro está. Aunque no lo queramos creer, el madrileño es tan nacionalista como lo pueda ser el barcelonés. Y ya auguro que sólo entendiendo este sentimiento identitario del madrileño se tiene una baza para llegar a la alcaldía de Madrid o a la presidencia de la Comunidad Autónoma.
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