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Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

La incongruencia de la ministra

José Morales Martín
Redacción
jueves, 19 de agosto de 2010, 05:23 h (CET)
La incongruencia de la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, en su empeño por imponer a la sociedad su ideología de feminismo radical, llega hasta límites insospechados. Hace tan sólo unos meses, dijo que los clásicos cuentos ‘Blancanieves’ o ‘La Bella Durmiente’, son sexistas. ¿Qué pretende con ello la ministra? Para el Foro de la Familia, el Ministerio de Igualdad quiere imponer "censura" y un "adoctrinamiento", algo incompatible con la democracia.

¿Son estereotipos sexistas los cuentos infantiles de ‘Blancanieves’ o la ‘Bella Durmiente’? Para la ministra Aído sí, por lo menos así consta en su guía educativa. A este propósito, el presidente del Foro, respondió de manera taxativa: la censura y el adoctrinamiento que pretende imponer el ministerio de Igualdad son "incompatibles con la democracia y el Estado de Derecho"

"La censura de Aído ¿se limitará a los cuentos infantiles como Blancanieves o La Cenicienta o se extenderá a la tragedia griega o al Quijote, porque Eurípides y Cervantes no compartían su ideología?", ironizó el mismo presidente, quien consideró que "la osadía de esta manipulación de lo público al servicio de una ideología particular llega hasta la pretensión asombrosa de censurar la literatura infantil clásica porque no se adecua a los esquemas ideológicos de la ministra".

La organización denunciaba así "la pretensión de la ministra Aído de llevar a las escuelas, con cargo a los Presupuestos del Estado, su visión de la sexualidad y el feminismo" apoyando con subvenciones "a sus militantes ideológicas para entrar en la escuela a adoctrinar a todos los niños españoles" en lo que, a su juicio, supone "un verdadero asalto partidista a la escuela".

Tengo toda la sensación de que este Gobierno no entiende la libertad de pensamiento, ni el pluralismo ideológico, ni la libertad de enseñanza y por ello sigue paso a paso entrometiéndose en la escuela para convertir en obligatoria su ideología particular sobre el hombre, la sexualidad y la ética, interpretando estas palabras en su peculiar clave ideológica y aparentando que es la única posible en democracia.

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