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Gracias Telefónica
Álvaro Calleja
El pasado jueves, un poco antes de la hora de comer, Abarca Sports, la empresa propietaria del actual Caisse d´Epargne, hacia oficial, a través de Iñigo Antolín, su jefe de prensa, la noticia más importante de los últimos años en el ciclismo español. Telefónica iba a tomar el relevo del sponsor francés, del Illes Balears de Paco Mancebo, del mítico Banesto de Miguel Indurain, del ya más lejano Reynolds de “Perico”, a partir de 2011.
Un anuncio que transformó las caras del mundo del deporte de la épica en España, necesitado de alegrías de este tipo. Una empresa importante entra en el momento más adecuado, en el momento en el que los más pesimistas ya veían cómo la temporada que viene iba a representar al país de los mejores ciclistas del mundo tan sólo un equipo, el Euskaltel-Euskadi, que, además, recortaría en un número importante su presupuesto.
La época de Banesto, de la Once, de Kelme, ya se intuía como un sueño imposible. Mala noticia tras mala noticia iban sucediéndose en la prensa nacional. Sumados a los problemas de Eusebio Unzue por encontrar relevo al Caisse d´Epargne, del Euskaltel por salir una campaña más sin bajar el nivel, el Footon-Servetto de Matxin, el hombre que hace milagros, que saca su equipo un año sí y otro también, tenía la incertidumbre, como cada final de verano, de si iba a poder seguir en la élite. Idéntico caso al del Xacobeo Galicia de Álvaro Pino, en el que, con Mosquera al mando, los ciclistas se han unido para pedir una respuesta rápida para poder centrarse en la Vuelta.
Pero, gracias a Dios, por suerte, por un milagro, el panorama cambió en pocas horas. Antes del tremendo anuncio de Telefónica, el futuro Team Movistar, Matxin sonreía, soñando con el próximo Geox, una escuadra, medio italiana, medio española, que saltará a las carreteras en 2011 con la intención de ser un equipazo, de juntar a los mejores del mundo bajo su mandato. La segunda parte de la película que comenzó Saunier Duval. También Igor González de Galdeano anunciaba que Euskaltel-Euskadi iba a seguir igual de fuerte que en 2010, que el presupuesto daría para mantener, salvo la fuga de Intxausti al extranjero, a los hombres más importantes. Al mismo tiempo, Pino encontraba el camino hacia la luz en los juzgados. Valery Karpin tendrá que pagar al Xacobeo dos millones de euros.
Con Andalucía-CajaSur y un Caja Rural que quiere subir una división, 2011 se plantea de una forma muy, muy positiva. El Movistar, el Geox y el Euskaltel querrán revivir las mejores épocas de aquellos bonitos duelos entre Banesto, Once y Kelme.
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