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Etiquetas:   Cristianismo originario   -   Sección:   Opinión

¿Qué diría Jesús de Nazaret a un torero?

José Vicente Cobo
Vida Universal
viernes, 13 de agosto de 2010, 06:15 h (CET)
Sin lugar a dudas la polémica de este verano en España, vino servida de la mano de la prohibición de las corridas de toros por el parlamento catalán. Decisión que dará el cerrojazo a la Monumental, la única plaza de toros activa en Cataluña, dato que por si mismo es muy significativo, ya que indica que antes de Barcelona, otros muchos pueblos y ciudades de la región, llegaron a una decisión popular parecida.

Algunos aseguran que ha sido una decisión con marcados tintes políticos, cuando lo cierto es que corresponde más bien a una decisión madura de un pueblo que no se identifica con un espectáculo duro y macabro, anacrónico y que no representa a la mayoría de catalanes, de la misma forma que no representa ya a la mayoría de españoles. A pesar de que las grandes subvenciones del Ministerio hicieran pensar que los toros son una gran fiesta nacional, cuando lo cierto es que hace tiempo dejó de serlo.

Los taurinos catalanes y muchos otros del resto de España, alegan que prohibir es siempre un error y opinan que si la “fiesta” está condenada a desaparecer, ya lo hará por si sola. Pero mientras llega o no, qué ocurriría con el sufrimiento brutal de los toros, qué ocurriría con sus derechos como seres vivos. ¿No está acaso por encima del derecho al divertimento de las personas, el derecho a la vida de un animal noble y majestuoso que no quiere morir desangrado y torturado?

Quien hace negocio con su prójimo o con los animales, está pecando contra la ley de la libertad y de la vida. Los seres humanos deberían dar protección a los animales y vivir con ellos sin arrojarlos de su lado ni hacer negocio con ellos.

El llamado Evangelio de Jesús “Esta es Mi palabra”, que se podría decir que es el evangelio apócrifo que más se asemeja a lo acontecido durante la vida de Jesús y que las iglesias no reconocen, contiene una visión profunda de los sucesos acaecidos hace 2000 años. Allí encontramos un pasaje donde Jesús insta a un pajarero a liberar a sus pájaros y a cambiar de profesión. Reproduzco el referido texto para entendimiento de todos aquellos que considerándose o no cristianos, sepan como actuó Jesús de Nazaret, el pacifista más grande la historia de la humanidad, también amigo de los animales.

“Y yendo Jesús hacia Jericó, se encontró con un hombre con palomas jóvenes y una jaula llena de pájaros que había capturado. Y vio la aflicción de éstos por haber perdido su libertad, además de sufrir hambre y sed.

Y dijo al hombre. ¿Qué haces con ellos? Y el hombre respondió: vivo de la venta de pájaros que capturo. Y Jesús le dijo: ¿qué pensarías si alguien más fuerte o más astuto que tu te atrapara y encadenara a ti, o a tu mujer o a tus hijos y te arrojara en prisión para venderte en su propio provecho y para ganarse con ello su sustento?, ¿No son estas criaturas tu prójimo, sólo que más débiles que tu? ¿Y no cuida el mismo Dios, Padre y Madre de ellos, lo mismo que de ti? Deja en libertad a estos tus pequeños hermanos y hermanas y procura no hacer tal cosa nunca más, sino gana honradamente tu pan.

Y se maravillaba el hombre de estas palabras y de Su poder y dejó a los pájaros en libertad. Al verse libres volaron hacia Jesús y se posaron en Sus hombres y Le cantaban. Y el hombre continuó preguntando acerca de Su enseñanza, y siguió su camino, aprendiendo el oficio de canastero. Con su trabajo ganó su pan y rompió sus jaulas y trampas y se hizo discípulo de Jesús”.

No actuaría acaso Jesús en la actualidad de forma parecida ante un torero. Probablemente también le preguntaría: ¿qué haces con ese toro? ¿Qué sentirías si alguien más fuerte o más astuto que tu te llevara a ti o a tu familia a un recinto cerrado donde te pincharán una y otra vez hasta desangrarte y luego darte muerte con una estocada que te atravesará varios órganos vitales hasta matarte a ti o a los tuyos en el apogeo de vuestra vida y únicamente para el divertimento de unos pocos? Probablemente continuaría diciendo: deja tranquilo a tu hermano y procura no hacer más tal cosa, sino que gana honradamente tu pan.

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