Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Opiniones de un paisano   -   Sección:   Opinión

Esperanza Aguirre en contra del prohibicionismo

Mario López
Mario López
miércoles, 11 de agosto de 2010, 07:05 h (CET)
“Los poderes públicos no estamos para dar ejemplo por bueno que éste sea”, ha manisfestado Esperanza Aguirre, recordándonos una vez más lo que ya es una tediosa certeza, y es que la lideresa vive de espaldas a la democracia, ignorándola como el chulo patrón a la sirvienta. Por ese erial ideológico en el que acampa su pensamiento ni siquiera a hurtadillas se ha podido colar una refelxión democrática acerca de los poderes públicos.

En democracia, señora mía, los poderes públicos emanados de la voluntad popular han de fijar los preceptos, normas y ejemplos a seguir que precisamente el pueblo soberano ha elegido darse y ha puesto al recaudo de sus representantes políticos. La norma que se ha aprobado en la sede de la soberanía popular catalana ha surgido de una iniciativa popular (rarísima ave en tierra de Sanchos). Pues Esperanza Aguirre considera que esto es prohibicionismo propio de un régimen autoritario. Y se queda tan ancha. Prohibicionismo, señora mía, es lo que hace usted al impedir que en la televisión pública de todos los madrileños exista siquiera una réplica a la tendenciosa información que traslada al público a través de sus lacerantes informativos. En muchos casos, señora mía, lo suyo sobrepasa el autoritarismo para convertirse en una actitud inequívocamente mafiosa. Cuando subasta la formación, poniéndola en manos de personas cuyo único “mérito” es ofrecer precios temerarios que no dan para pagar el alquiler de aulas, y, ni mucho menos, las retribuciones de profesores medianamente cualifiados; eso, señora mía, no es ni autoritarismo ni prohibicionismo; es simplemente mafia calabresa. Y se lo dice un profesor que lleva trabajando veinte años para la Comunidad de Madrid, desde los tiempos de Joaquín Leguina (con el consejero Jaime Lizabesky), y conoce los usos y costumbres de la casa como la palma de su mano. He de decirle que desde que llegó usted, la CAM se ha convertido en un zoco árabe, controlado anárquicamente por una calabresa de sainete: Esperanza Fuencisla Aguirre Gil de Biedma, la bautizaron.

Noticias relacionadas

El olvidado crimen de lesa patria

Entre el PP y JxSí están haciendo de este país un total desastre

El progreso de estos tiempos

18/10/2017 00:00:23

¿De qué depende la auténtica calidad de vida en la vejez?

La esperanza de que las cosas podrían mejorar alguna vez, va esfumándose sobre todo entre los jóvenes

El buen pastor

Una persona si no es guiada por el Buen Pastor está expuesta a ser absorbida por un extremismo ideológico

Puigdemont no cede

La carta de Puigdemont a Rajoy es más de lo mismo
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris