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Etiquetas:   Hablemos sin tapujos   -   Sección:   Opinión

Dimes y diretes de nuestros políticos

Miguel Massanet
Miguel Massanet
lunes, 26 de julio de 2010, 00:55 h (CET)
“Gracias a la burocracia y al socialismo pronto no habrá más que dos partidos en Francia: los que viven de los impuestos y los que mueren”. Este pensamiento pertenece al gran conferenciante y pensador francés del Siglo XIX, Achille Tournier. En realidad, creo que el autor simplificaba mucho y se mostraba muy benévolo en la calificación que hizo de los partidos políticos, quizá porque por aquellos tiempos los políticos estuvieran más pendientes de sus ideales revolucionarios o conservadores o puede que debido a que la asignatura de “cómo enriquecerse entrando en la Administración pública” todavía no estaba tan desarrollada como en los tiempos en que vivimos. Por cierto que, a la vista de la facilidad con la que políticos que, en la vida privada no pasaban de vivir medianamente o, incluso, con dificultades para llegar a finales de mes; después de unos pocos años de desempeñar algún cargo público, por modesto que sea, pueden retirarse con el riñón bien cubierto para el resto de sus vidas; no nos debiera llamar la atención de que, en una reciente encuesta, resulte que la juventud española se decanta, en un 70%, hacia el funcionariado y sólo un escueto, insuficiente y raquítico 4%, piensa dedicarse al empresariado. Un resultado que nos hace pensar en la falta de iniciativa de nuestros jóvenes; el escaso interés por las carreras universitarias y, evidentemente, por su preferencia por la ley del mínimo esfuerzo. Un puesto seguro en un organismo público y ¡hala!, a vivir sin demasiado esfuerzo. Penoso.

Sin embargo, el señor Moratinos, por ejemplo, no parece que sus esfuerzos para que la UE rectifique su oposición al régimen, de los hermanos Castro, hayan tenido mucho éxito. Después de inmiscuirse y meter baza en la liberación de presos objetores del régimen comunista cubano; cuando la Iglesia católica había adelantado sus gestiones con éxito, el señor Moratinos, como ave de rapiña oportunista, vio la ocasión de colgarse una medalla y, de paso, conseguir que Europa variara su juicio respecto a la autarquía de los Castro. Como no podía hacer otra cosa, pensó que se cubriría de gloria si se traía a España a los pobres infelices, víctimas de la tiranía castrista; soñando quizá que, como los indios que se trajo Cristóbal Colón a la corte de los Reyes Católicos, los liberados de las mazmorras cubanas se le iban a echar a sus pies para lamerle las hebillas de sus zapatos. ¡Craso error! Tan pronto como han llegado a España lo primero que han declarado ha sido su rechazo a que la CE reanude sus relaciones Cuba, mientras sigan en el poder sus actuales gobernantes. Tampoco parece que se agradecimiento sea tan grande, que les impida quejarse del trato que se les dispensa en España y denuncian el “limbo jurídico” en el que se encuentran. Dicen no sentirse libres para resolver su futuro y protestan porque se les quiere poner el estatus de inmigrante, para distribuirlos entre varias ciudades españolas. En fin, una más de las perogrulladas de este personaje que, después de sus “hazañas” por estos mundos, uno no comprende como fue capaz de sacarse el título en la escuela diplomática. ¡Ah!, si no han tenido ocasión de verlo disfrazado de gran visir, con chilaba y turbante, no se lo pierdan. ¡Está de dulce!

Mientras tanto, lo del Estatut sigue coleando. Montilla no va a votar una resolución de los otros partidos nacionalista, ultra nacionalistas y comunistas; dejando en la estacada a aquellos a los que, él mismo, indujo a reclamar ante el Parlamento español; por aquello de que los catalanes “som una nació”, lo que, al parecer, es lo que más les escuece de los escasos retoque que el TC se ha permitido hacer de un texto del que no se debió salvar ni el papel en el que está escrito. Pero las consecuencia de la falta de valor del TC y de su politización descarada, ya se empiezan a notar en la actitud de ciertos políticos nacionalistas, como el señor Artur Mas que, sin el menor recato, espeta a aquellos que quieran escucharlo, lo de que “ Si España quiere ser una sola nación tendrá muchos problemas”. Verán me recuerda aquello de los rojos cuando decían “no pasarán “y luego pasaron ¡vaya si pasaron! Una declaración de este cariz no puede tener otra interpretación que una amenaza en regla contra el pueblo español y nuestra nación. ¡Tomen nota aquellos que tienen la misión de salvaguardar la unidad de España y que miran y no ven! Otro de estos nuevos sediciosos, porque el señor Puigcercós ya es de sobras conocido y sus fanfarronadas ya no espantan a nadie; es el inefable señor Laporta, el antiguo presidente del “Barça”; como buen oportunista que es ha visto, en la situación actual de Catalunya, con el auge del catalanismo excluyente (debido a la debilidad de Zapatero y su gobierno), la gran oportunidad de hacerse con su parcela de poder y ¿cómo hacerlo sin fallecer en el intento?, pues muy sencillo, apuntarse al bando de los más extremistas y sacar la espada flamígera para proclamar, desde su despacho y antes de haber formado partido, su intención de aumentar el número de estos que viven de nuestros impuestos, al grito de ¡Catalunya independent”. Curiosamente este grito tiene todos los componentes para ser considerado como un grito rebelde, sedicioso, atentatorio a la unidad de España y, por supuesto, contrario a las leyes vigentes, especialmente la Constitución de 1978. Un delito tipificado en el artículo 472.5 del vigente CP cuando existe consumación, pero, como es evidente, las autoridades judiciales debieran de impedir que se lleven a cabo los actos previos de captación de acólitos, celebración de asambleas etc.,que pudieran ser interpretados como actos previos a la comisión del delito de atentado contra la unidad de la nación.

No nos perdamos uno de los recientes incidentes ocurridos en el transcurso del Debate de la Nación, cuando el señor Rodríguez Zapatero, en uno de estos momentos en los que se siente iluminado por la luz divina; contestó a la pregunta de Rajoy sobre si, el señor Presidente, acudiría como lo ha hecho en años anteriores, a su cita con los mineros de Rodiezmo. ZP no tuvo inconveniente en admitir, elevando el tono de voz que. “iría muchos años más” y, retó a su opositor a que fuera alguna vez con él a dicha reunión. Lo que sucede es que nuestro ZP o tiene una memoria muy limitada o cambia de opinión lo mismo que una veleta lo hace al capricho de los vientos. A los pocos días, una cariacontecida señora De la Vega, tuvo que apechugar con enfrentarse a la prensa para decir todo lo contrario, o sea, que Zapatero no iría a Rodiezmo. El motivo parece ser que Méndez, de UGT, dijo que si iba Zapatero él no iría; una excusa carente de consistencia porque estaría bueno que, un líder sindicalista, fuera el que fijara la agenda del Presidente, condicionando sus visitas al lugar que le diera la gana ir. La realidad es más sencilla: el señor ZP, este año, nada más puede ofrecer a los mineros la congelación de las pensiones, el recorte de las prestaciones que tan prolijamente les concedió y un triste futuro para sus explotaciones. Si estará fea la cosa que la Pajín y la Aído están dudando sobre si acudir o no; no sea que, al faltar su jefe, les toque a ellas recibir el descontento de los mineros. La Chacón, por cierto, ya se curó en salud en el acto de inauguración del museo del Alcázar de Toledo, celebrando la reunión en el interior del edificio, en lugar de hacerlo a la vista del público en la plaza exterior, y es que, nuestra “aguerrida ministra” temía que los toledanos le pasaran la factura por la prohibición de que se rindieran honores militares al Señor, con motivo de la fiesta del Corpus.

Una triste y decepcionante muestra de la decadencia de un Ejecutivo en horas bajas, sin ideas, y condenado a obedecer el mandato de quienes nos ayudan a sobrevivir desde Bruselas, vigilando cada acto de nuestro Gobierno. Una pena.

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