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La vida no es un cuento
Mario López
Vito Corleone es un inocente escapado milagrosamente del sangriento exterminio de un Herodes provinciano. Entre los textos bíblicos y la tragedia clásica se desarrolla El Padrino, para demostrarnos que el tiempo no existe y que las mudanzas de los hombres son a la vida, lo que el arco iris a la lluvia; la luz blanca que atraviesa el prisma transparente.
Los colores puros y brillantes que se vuelven grises al mezclarse con sus complementarios. Para descubrir el complementario de un color cualquiera, basta con pintar un círculo de ese color sobre una hoja blanca y fijar la vista en él durante treinta segundos; si apartamos la vista a cualquiera otra zona del papel, lo veremos. El arte es ciencia empírica. Lo que no lo es, encontrar tu humano complemento. En eso casi siempre erramos. Pero da igual, nada nos excusará de padecer nuestra propia historia sagrada.
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