Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

La derrota y el éxito de Zapatero

Lorenzo de Ara
Redacción
miércoles, 21 de julio de 2010, 23:56 h (CET)
Hay políticos que no son poderosos. Políticos que no son fuertes, egocéntricos, dispensadores de verdades absolutas. Pero son los menos. Vagan por algunas ciudades sin color, y están fríos, incluso en verano.

Hay que reconocer que el español identifica al político como un animal agresivo, manipulador, resistente y siempre ganador. Un depredador. Trabaja (¿) para alcanzar el éxito. A toda costa, cueste lo que cueste, y cueste lo que le cueste. Zapatero es un ejemplo de ese indomable anhelo por subir a la cumbre, y observar desde lo más alto el reino conquistado, arrasado, dominado.

PSOE y PP se han rendido a los nacionalistas catalanes. Carece de importancia que un tribunal, el que sea, acabe dictando una sentencia. Ellos, los nacionalistas, siempre en minoría, pero siempre tan ridículamente necesarios para la estabilidad del Estado, salen victoriosos del enfrentamiento. Amagan con romper, y no rompen porque el enemigo centralista cae de rodillas. Toman la calle, y Madrid se queda en casa, con la luz apagada, silenciosa, temerosa, violada. Quien dice Madrid, dice Cádiz, Santa Cruz de Tenerife, La Coruña, Valencia, Mallorca, Huesca, Zamora.

Zapatero no ha ganado, ha perdido. Pero en esa derrota se deleita, porque ciertamente él no ha ambicionado otra cosa a lo largo de todos estos años.

Desde esa derrota fabrica el éxito. Su gran éxito. ¿Qué otra cosa ambiciona José Luis Rodríguez Zapatero que no sea la defunción de España? ¿Qué viene haciendo desde que ocupa el poder, aparte de echar abajo todo lo que sostiene a una vieja nación en la que no cree? La derrota de Zapatero es el éxito del propio Zapatero. Es lo único que no se discute.

Noticias relacionadas

Memoriosos caprichosos

Convertimos en caprichos peligrosos, lo que debieran ser ayudas documentales

Para reforzar relaciones comerciales

V. Abelenda, Girona

El Estado se lava las manos

G. Seisdedos, Valladolid

Educación trasvasada... Educación utilizada

A. Alonso, Madrid

Cataluña, cromos y culpa

V. Rodríguez, Zaragoza
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris