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El juego de las dos soberanías

Wifredo Espina
Wifredo Espina
@wifredoespina
sábado, 17 de julio de 2010, 08:40 h (CET)
No caben, jurídicamente, dos soberanías dentro de un mismo Estado. Ni dentro de una misma Nación. Como esto es así, pues otra cosa sería algo contradictorio por pura lógica y contradicción en sus propios términos, hay que evitar jugar con las palabras, error o mala intención en el que caen o al que recurren muchos políticos.

Políticamente se pueden hacer muchos juegos malabares. Y así, preguntarse si la soberanía política reside en el conjunto del pueblo español, como dispone la Constitución, o también en el pueblo catalán, con argumentaciones históricas, como se pretende desde el nacionalismo.

Más allá de los legítimos diversos razonamientos políticos de unos y de otros, y de la mayor o menor solidez de sus respectivos fundamentos, legalmente nos movemos en un terreno especulativo. En el terreno jurídico –en que se basa todo Estado de derecho- las cosas están más claras. La Constitución vigente descansa y sólo reconoce una Nación.

Y esto es lo que ha venido a confirmar y remachar la controvertida Sentencia del Tribunal Constitucional, sin que haya cerrado, como no podía hacerlo, que quizás un día pudiera haber otra Constitución distinta que dijera una cosa diferente. Incluso admite que ahora pueda utilizarse ideológicamente –por motivos históricos, culturales,etc.- el término “nación” (como se hace en el preámbulo del Estatut de Catalunya) , pero ello no tiene actualmente valor jurídico ni en sí mismo ni como referencia interpretativa legal.

Esta redundancia y claridad es lo que ha irritado la sensibilidad de los planteamientos nacionalistas catalanes, que ven su historia y su futuro con mayor recorrido y más hipotéticas posibilidades. Pero esto choca con la historia reciente y con la realidad legal. Por ejemplo, resulta que la actual Constitución fue votada por muchísimos más ciudadanos catalanes que los que votaron en referéndum el Estatut, que en último término deriva de aquella.

Incluso, el presidente Rodríguez Zapatero, contestando a Duran i Lleida le ha hecho la jugada de recordar y sacar a la luz unas claras y comprometidas palabras del líder de CiU, Artur Mas, durante la tramitación del Estatut en las Cortes, en las que afirmaba que “el hecho de llegar a un Estado plurinacional exigiría cambiar la Constitución”. Zapatero ha asegurado que cuando se reformó el Estatuto de autonomía de Cataluña, el líder de CiU, con quien negoció la reforma en La Moncloa, “ja aceptó esta realidad jurídica”.

En todo caso, convendrá recordar y aclarar todo esto para no seguir jugando, por unos ni por otros, con el concepto de las dos soberanías. Con esto no se juega.

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