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Etiquetas:   Disyuntivas   -   Sección:   Opinión

Grotescos

Rafael Pérez Ortolá
Rafael Pérez Ortolá
sábado, 17 de julio de 2010, 08:35 h (CET)
Aunque el comentario se centre en conductas estrafalarias o grotescas, la calificación no se detiene a ese nivel; se desarrollan con un desprecio petulante hacia las éticas, adquieren tintes de cierta crueldad y en sus momentos culminantes pueden ser delictivas, se les tome o no en cuenta. Convendrá ponerlas al descubierto por la PONZOÑA que introducen en los diferentes ámbitos sociales, dado que son un especimen abundante y en alza; su incremento no nos proporciona ninguna ventaja apreciable. Por eso bulle la pregunta consecuente, ¿La comodidad e indiferencia son tan grandes? Por que sorprende la escasa respuesta ante los dislates.

Por lo visto, las gracietas frívolas, aunque sean a costa de ciertos protagonistas en plena miseria, son un instrumento potente para aumentar los niveles de audiencia, quizá porque falten mejores contenidos. Con una burla dicharachera, se ocupan los minutos del programa. ¿Pensarán en un objetivo de humor y campechanía? ¡Ni por asomo! No se dirigen al contacto con el prójimo. Rebuscan en las deficiencias ajenas, sacan a flote sus miserias, con el sonrojo y el ridículo de los afectados por la burla. Qué diremos sino del periodista deportivo, de cuyo nombre y cadena no quiero acordarme; cuando de forma jocosa se acerca a un mendigo alemán, por que sin ninguna duda, ahora será feliz, le lloverán las limosnas aportadas por los seguidores del equipo español. Imagen del mendigo cariacontecido y el gesto de depositarle una moneda. Displicencia y HUMILLACIÓN, para regodeo del público. ¡Ojo! Semanas despuésle le ofrece un contrato millonario la cadena gestionada por la Iglesia.

No se trata de un caso aislado, al poco tiempo, sobreviene el campeonato mundial de fútbol. Pues bien, curiosa coindidencia redundante, en la misma cadena emisora del episodio anterior, se nos presenta un nuevo caso de jovialidad estúpida. En esta ocasión, bajo el disfraz de “sus autodenominados humoristas”; se procede a la parodia de las MISERIAS concentradas en una niña paraguaya. Abandono, incultura, violación, hambre y la mala vida; “graciosamente” expresadas para el enternecimiento de la selección española, se imponía la cesión de la victoria a los representantes de tamañas miserias. ¿Se puede tratar así a unas gentes? ¿Estupidez? ¿Mala sombra? ¿Simple frivolidad? En todo caso, olvido de las personas involucradas; la insustancialidad de una cadena televisiva y sus actuantes, por encima de cualquier otra consideración limitante. Si el argumento en apoyo de dichas actuaciones fuera la moda reinante, podremos pensar que se trata de una tendencia idiota y agresiva, de la necedad como desprestigio del humor.

Incluyo aquí otra reciente noticia, a mi juicio un ejemplo claro de comportamientos grotescos. Se trata del anuncio de una multa gubernativa a Intereconomía por su vídeo testimonial referido a 364 días de orgullo de la gente normal y corriente y de unos determinados principios sociales. Como contraposición evidente a las manifestaciones vertidas por la movida del orgullo gay, que se incluyen en el vídeo. Básicamente, lo que observo en dicho vídeo son los improperios e insultos de los manifestantes homosexuales contra la Iglesia, creencias y opciones heterosexuales. De la otra parte, ¿Normal es sólo la mayoría? Peligroso concepto en el títulado. Me choca el procedimiento gubernativo, con ese desequilibrio entre subvenciones y multas, ¿Lo consideraremos democrático? ¿Se sienten representados los homosexuales con los manifestantes y sus imprecaciones? ¿No les parece todo esto muy esperpéntico y anticuado? Semejantes actitudes totalitarias y libertarias, no se corresponden con los ámbitos de libertad que soñamos, con los hábitos democráticos y dialogantes. Pero son conductas recientes que considero retrógradas.

Tampoco mejora mucho la semblanza si mecionamos el trato dispensado al FETO en los ABORTOS. Sin entrar en complejas disquisiciones teóricas, situados en los actuales avances mediáticos, son muy conocidas las imágenes del feto, fotos directas, ecografías, vídeos y ahora ecografías en varias dimensiones; la vida se inicia sin tapujos, con los rasgos personales, morfológicos y genéticos, en plena evolución biológica. Antropológicamente, pierden sentido las DESTRUCCIONES del feto, según argumentos económicos, odios, deseos, o las ínfulas de adueñarse de esas vidas; parecen arrinconar la vida a posiciones secundarias. Demasiados dueños y dueñas de otras realidades humanas, manejos, hipocresías y silenciamientos. Chirría este sinsentido de unas sociedades con pretensión de progresistas. Las múltiples dimensiones de la persona se ven destrozadas y los derechos humanos se manipulan. ¿Cuál es el primero de ellos? La sociedad actual no se para en estas minucias.

Uno de los contrastes propios de esta época se refleja por la comparación de los sofocos veraniegos, aúpados por el aire sahariano y con temperaturas tórridas; compararlos digo, con el escaso sofoco originado por los vergonzosos trapicheos en torno a los políticos pretendidamente al servicio de los ciudadanos. Por que me planteo si no hay mejores soluciones frente a lo que llamo el BOCHORNO DEMOCRÁTICO; casi no vemos otra cosa en las andanzas publicadas. ¿Les suena? Familiares mezclados en el ajo, cargos nombrados y no elegidos directamente chupando de todas las tetas, gestores apoltronados servidos por trabajadores temporales a su disposición abusiva, informaciones privilegiadas sobre todo de dineros y terrenos, filtraciones policiales, comadreos político-judiciales y si ustedes lo consideran oportuno se alarga el listado. Me da la impresión de una reacción casi nula frente a los desmanes. ¿En qué hemos convertido sino el sueño democrático? ¿Grotesco? ¿De juzgado de guardia? La sensatez se esconde.

Aquellos situados en las posiciones de rango superan la crisis y los problemas habituales; en frente de los numerosos perjudicados por los aspectos comentados. Este último grupo no cesa en su incremento, los golpetazos son de consideración y reiterados. Salvo el grupo de elegidos por la fortuna o quien sabe por quién, los desfavorecidos portarían la QUEJA al estilo de una viñeta del antiguo humorista Luis Bagaría, cuando el águila le pregunta al caracol cómo ha llegado al final de la cuesta. A fuerza de arrastrarme respondió aquel. Pues eso, ¿Se trata de unos arrastres sin soluciones mejores? ¿Cómo lo ven?

Tiene su lógica este desgarramiento sin pausa, afecta a sectores muy amplios de la población, pero insisto en un ambiente tolerante, incomprensible por las repercusiones; dado que los conceptos, criterios y valores, se desdibujan a velocidades alarmantes. Se propaga el carácter NECIO de las actitudes. Viene a precisarlo una frase de Robert Musil en “El hombre sin atributos”, no existe una sola idea importante de la que la necedad no haya sabido servirse; esta es universal y versátil, y puede ponerse todos los vestidos de la verdad.

Será una lógica palurda, poderosa por su difusión y aplastante, instalada en los predios de las alturas. ¿Porqué sucede eso? No lo olvidemos, a esos gestores prepotentes les interesa conservarnos palurdos y si es posible dóciles.

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