Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Algo más que palabras   -   Sección:   Opinión

Sed de libertad

Víctor Corcoba
Víctor Corcoba
jueves, 8 de julio de 2010, 06:12 h (CET)
En el mundo hay sed de libertad. Nos merecemos ser dueños de nuestra propia vida. Hay que invertir en liberaciones y propagarlas. Que Cuba libere a los presos políticos es un paso adelante. Que los grupos religiosos dejen de estar perseguidos es otro paso más allá. Por cierto, según revelan estudios recientes, el 70% de la población del mundo vive en áreas en las que se producen severas limitaciones a la libertad religiosa. Desde luego, nadie debe violar la autonomía de creencias, tampoco la de pensamiento. Que las políticas dejen de ser sectarias y se encaminen al bien común es otro paso tan justo como preciso. Que el progreso de una sana libertad de información y de expresión, sustentada en la verdad, sea algo más que una declaración solemne es, asimismo, algo tan necesario como ineludible. Por desgracia, la creciente ola de violencia contra periodistas honestos pone en entredicho lo que se predica, que suele ser muy distinto a la pura realidad, inclusive desde gobiernos que se dicen democráticos y de Derecho. Un gran porcentaje de esas muertes se asocia a investigaciones que los fallecidos realizaban sobre casos de corrupción, crimen organizado y delitos políticos.

Jamás se ha hablado tanto de libertades, pero curiosamente esta palabrería no alcanza los hechos. Porque, ¿cómo se conjuga la libertad de algunas naciones que amedrentan y oprimen a sus ciudadanos? Así concebida, es más una llaga que una liberación. Prolifera el derecho del más fuerte, la orden del más poderoso, la locura de los bloques dominantes imponiendo abecedarios marcados por sus endiosados cabecillas. No admiten otro diálogo que el suyo. Bajo este panorama, en un mundo sediento de auténtica libertad difícilmente podemos activar ciudadanos libres. Por desdicha, sigue la legión de acaudalados pudientes, siempre acomodados y casi siempre holgados, falsificando libertades bajo la doctrina de la farsa. Y para más infortunio, vivimos en una sociedad irresponsable, donde cada día se respeta menos al ser humano. A veces hay que estar por encima del mundo, para que a uno le dejen ser uno mismo. No es fácil en un clima de carceleros deseosos de adormecer a sus súbditos, avivar la eterna libertad de siempre, tan herida por nosotros, y tan inexcusable llevarla consigo, sobre todo para poder pensar libre y hablar sin hipocresía.

Noticias relacionadas

Sánchez en situación apurada

Casado exculpado por el fiscal

Los ejes sobre los que Hitler construyó el Nazismo

La historia que sigue después es conocida, y sin embargo sus promesas nunca fueron cumplidas

Una muralla para aislar el desierto del Sahara

Intelectuales de todo el mundo analizarán en Marruecos el problema de la inmigración que causa insomnio y desacuerdos en Europa

El discurso de la payasada

Cuatro artículos que me han ayudado a encontrar la mía

Heráclito

Es un filósofo presocrático que ha especulado acerca del mundo y de la realidad humana
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris