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El fútbol del viejo continente, por los suelos
Daniel Lázaro
El pasado viernes terminó la primera fase de la Copa Mundial de la FIFA y, sin tiempo para asimilar la clasificación de España para octavos, el mismo sábado ya comenzaron los partidos eliminatorios. Pero solamente me voy a centrar en los primeros 48 encuentros del Mundial, los de la liguilla.
Los partidos que restan podrían hacerme cambiar de opinión, pero por lo visto hasta ahora… a uno se le quitan las ganas de Mundial. Ni para Brasil 2014 ni para las futuras ediciones. Y eso que hay que recordar –qué oportuno el cruce de octavos– que España y Portugal quieren organizarlo conjuntamente en 2018 ó 2022. En fin, que no han merecido la pena los cuatro años de espera.
Y como fútbol hay más bien poco, toca fijarse en otras cosas. Algo que no ha pasado inadvertido para nadie es el bajísimo nivel del fútbol europeo. África no le va a la zaga, clasificando solamente a Ghana para octavos, pero históricamente esto se viene repitiendo desde México 1986, así que no es digno de mención. El dato europeo es abrumador: 6 selecciones han pasado a octavos y 7 se han marchado para casa. Ni que decir tiene que este número significa un récord.
En Alemania 2006 tan solo fueron 4 equipos eliminados (de 14), en Corea del Sur-Japón 2002 fueron 6 (de 15) y en Francia 1998 cayeron 5 (de 15). Anteriormente, con fases de seis grupos en lugar de ocho, en Estados Unidos 1994 cayeron 3 (de 13), en Italia 1990 y México 1986 lo hicieron 4 (de 14). No quiero abrumar con tanto número –aunque posiblemente lo haya hecho– pero así se cuantifica el descalabro del viejo continente.
Y la pregunta es clara: ¿a qué puede ser debido? Cómo voy a saberlo yo. Me ha parecido que las selecciones sudamericanas –e incluso las de la CONCACAF– han tenido más tablas sobre el césped. Fútbol, como ya he dicho, ha habido más bien poco, y la selección que más ímpetu ponía se llevaba los partidos. Así de claro. Evidentemente los casos de Francia e Italia son bochornosos, aunque esperables. Serbia y Dinamarca quizá debieran haber pasado, pero debieron ser más constantes. No se puede ganar a Alemania y luego perder con Australia, por poner un ejemplo. El resto, más o menos, deberían haber sido los únicos equipos europeos eliminados –para mantener el ritmo–.
Fútbol es fútbol, que diría Boškov. El próximo fin de semana ya habrán pasado los octavos y estaremos en plenos cuartos de final. Para entonces no podré contar la historia de equipos europeos clasificados para cuartos, pues la fortuna ha deseado que los seis se enfrenten en duelos directos. Por tanto, tendremos tres equipos en cuartos de final, la cifra más baja en todos esos años que mencioné –7 en Estados Unidos, 6 en Alemania, Francia e Italia, 5 en México y 4 en Corea y Japón–. Qué mal lo tenemos para ganar “nuestro” Mundial…
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