Aguas de color esmeralda, templos milenarios, extensos campos de arrozales y verdes paisajes resplandecientes. Éste es el retrato de Vietnam, un perfecto equilibrio entre naturaleza e historia que nos hará vivir sensaciones únicas e inolvidables.

Recorrido de la bahía de Ha Long a bordo de un crucero tradicional.
El Viajero del SIGLO XXI
Descubrir los secretos de la antigua Hue, la ciudad más hermosa de Vietnam a bordo de un barco por el río Perfume, navegar en un crucero tradicional de lujo por la bahía de Ha Long, visitar el mercado flotante de Cai Rang o relajarnos en las espectaculares playas de arena blanca del mar de China, son experiencias que no están al alcance de todo el mundo.
Ante el puerto mas importante del norte de Vietnam, Haiphong, se despliega la bahia de Vinh Ha long (Halong) esculpida en la costa cuando un dragón sacudió si inmensa cola. Es uno de los pocos lugares en el mundo donde aún puede tener la suerte de recrear su vista con la hermosa silueta de un sampán chino navegando contra el sol en unas aguas que parecen arrancadas de un cuento mágico y milenario.
Una apacible y bellísima bahía abarca 4.000 km 2 salpicados por más de 1600 islas e islotes de roca caliza, muchos de ellos sin nombre. Las extrañas espectaculares formaciones rocosas que sobresalen en el mar y las numerosas grutas han creado un mundo encantado que permanece ajeno al paso del tiempo. Hace unos años, la UNESCO declaró esta bahía Patrimonio de la Humanidad.
Ha Long significa «dragón descendente», un nombre que procede de una leyenda local. El Emperador de Jade ordenó a un dragón celestial y su prole que frenasen unainvasión proveniente del mar. Los ingeniosos animales escupieron trozos de jade que se convirtieron en islas maravillosas y farallones cársticos, y de ese modo lograron hundir los navíos enemigos.
Según otras versiones, las joyas eran perlas y la bahía fue creada cuando el dragón se lanzó al mar; al caer agitó la cola y ésta golpeó la tierra ocasionando profundos valles y grietas que acto seguido inundó el mar.
Se dice que en dragón aun vive en el fondo de la bahía. Todas las cuevas conocidas poseen su propia leyenda. Incluso los modestos escollos de piedra caliza reciben caprichosos nombres por parte de los pescadores; son nombres como el Perro o la Tortuga o el Sapo, impuestos por el extraordinario parecido de la roca dolomítica con las formas de estos animales.
Gastronomía vietnamita
La gastronomía de Vietnam es conocida por su uso generalizado de la salsa de pescado, salsa de soja y la salsa hoisin (su olor proporciona un caracter único a la cocina). Las recetas de platos procedentes de Vietnam emplean muchos vegetales, hierbas y especias, algunas de ellas como la hierba limón, lima y las hojas de lima kaffir. A través de todas las regiones el énfasis es siempre en servir alimentos frescos. La gente se sienta sobre el suelo, a veces sobre un hatillo enrollado específico para la hora de comer. Una comida típica vietnamita en familia puede incluir los siguientes platos:
- Carne asada de o un plato de pescado.
- Unas verduras stir-fried.
- Un gran bol de arroz para compartir entre los comensales.
- Pequeños boles con salsa de pescado y soja.
- Un gran bol de sopa para compartir entre los comensales.

Los templos de Angkor, en Camboya.
Angkor: Los templos ocultos en la selva
Declarado en 1.992 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, el conjunto arquitectónico de Angkor se sitúa, a lo largo de casi 200 km2, a unos 300 km. de la capital de Camboya, Phnom Penh.
Angkor refleja todo el esplendor de un Imperio ya desaparecido: el Imperio Jemer o Khmer, que comenzó a florecer alrededor del año 800 bajo el reinado de Jayavarmán II, y hasta el año 1.225, en que la ciudad fue saqueada por los siameses y abandonada al lecho de la selva que la rodeaba, donde se perdió durante siglos, hasta que en el año 1.860 fue redescubierta por el explorador francés Henry Muhout.
Más de 100 templos conforman todo este conjunto, de los que destacan los grupos de templos de Angkor Thom, Ta Prom y Angkor Wat.
Quizás el más espectacular de todos sea el de Ta Prom, ya que su terreno fue literalmente invadido por los árboles que la rodeaban, quedando prácticamente oculto al mundo por la Selva, lo que le da un aspecto casi fantasmagórico. En Angkor Thom se encuentra el templo Bayon, construido bajo el reinado de Jayavarman VII en el siglo XII. Tiene una torre de 45 metros de altura coronada por cuatro grandes cabezas, y rodeada por otras 54 torres más pequeñas. Alrededor hay un enorme foso de 100 metros de profundidad y 12 km. de longitud.
Destaca, igualmente, la Terraza de los Elefantes, llamada así por los relieves de estos animales que lleva en su base. Se supone que se usaba como lugar ceremonial, donde se asomaban los reyes en el momento de las celebraciones de grandes victorias.
No obstante, el templo más conocido, y el más fotografiado es el de Angkor Vat, situado en la provincia de Siem Riep, dedicado al dios Visnu, y construido bajo el reinado de Suryavarman II, alrededor del año 1140 d.C. Treinta años duró su construcción, y lo forman cinco torres simétricas con sus respectivos cinco santuarios que le hacen ser el templo religioso más grande del mundo, con casi dos kilómetros cuadrados. En él se conservan los mayores bajorrelieves que se conocen, y en el que se describe toda la historia de la mitología hindú.
Escenario perfecto para la fotografía
Aquellos viajeros que lo deseen pueden complementar sus actividades con las fotográficas. La variedad de especies vegetales y animales que rodean el territorio vietnamita y camboyano, así como la amabilidad y la sonrisa de sus gentes convierten al país en el escenario perfecto para la fotografía.