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La flotilla y la prensa española
Almudena Negro
Repugnante y peligroso para nuestra libertad y seguridad, por lo que de complicidad con quienes quieren “echar a los judíos al mar” y “borrar a Israel del mapa” con una bomba atómica tiene, me ha parecido el papel jugado por la prensa escrita española en la crisis abierta por la flotilla de cualquier cosa menos de ayuda humanitaria (¿sabían que la comida que como coartada se transportaba se está pudriendo en los contenedores debido a que los hombres de paz de Hamás no quieren recepcionarla?) abordada por el ejército israelí al tratar de saltarse un bloqueo legal. El antisemitismo español, que no es el que critica el grave fallo de los servicios de inteligencia israelíes de terribles consecuencias –toda pérdida de vida humana es una tragedia irreparable- que debe ser investigado, sino el que arremete contra los judíos por el hecho de serlo y lo hace, en esta ocasión, en defensa de unos asesinos cuya finalidad es la misma que tenía un tal Adolf Hitler, parece revivir con notable empuje travestido de una mezcla casi perfecta de estalinismo y pro terrorismo islamista. Como siempre, entre la izquierda radical y la derecha socialista.
Hace ya unos años que del diario de Pedro J. no espero nada. Su sección de internacional es algo así como una mezcla entre nazis.org y nodo50.org. Se trata, con mucho y con el permiso de Roures, del medio más sectario y manipulador de toda la prensa escrita. Como a héroes tratan a los 3 extremistas sin ilustrar amigos del terrorismo de Hamás, alguno de los cuales legitima incluso el 11-S y el 11-M en un artículo publicado en medios de extrema izquierda de esos que enlazan a las webs cercanas a Batasuna. Ni se les ocurre a los de “El Mundo”, qué cosas tengo, preguntarse quién financia a esa oenegé a la cual pertenecen dos de ellos y que envía activistas a saltarse la legalidad.
David Segarra, el portavoz valenciano de Hugo Chávez a bordo de la flotilla de iluminados que sabían perfectamente a lo que iban, que twitteaba horas antes del abordaje que se estaban “preparando para la resistencia”, se ha permitido el lujo de pedir la expulsión del embajador de Israel “de la UE” por, toma hipocresía, atacar “a la OTAN”. Aunque ni la siempre con los enemigos de la libertad complaciente ONU haya encontrado resquicio para la condena internacional. Segarra será entrevistado, cómo no, en los chats de elmundo.es. Allí podrá contar cómo su mamá cuando era pequeño no le leía pérfidos cuentos como Blancanieves o Cenicienta, de esos que establecen nítidamente la separación entre el bien y el mal y por eso no gustan a Bibiana Aído. Le leía, lo cuenta su propia progenitora, la vida del Che Guevara. Ya está tardando Pedro J., dedicado el fin de semana a humillar al embajador de Israel en Madrid, en contratarlo para “mi periódico”.
A ver si nos vamos enterando: el occidental Israel, única democracia en su zona, lleva 50 años luchando por su supervivencia y no, como hacen aquí los pijiprogres, por la subvención. Los judíos se juegan cada día, ante la pasividad de buena parte del denominado mundo libre, el vivir o morir. Tal vez el que el nihilismo, tan propio de Europa, no haya conseguido doblar la moral de los israelíes y de sus gobiernos y que estos sigan defendiéndose en lugar de, como aquí los progres con ETA, entregarse a los dictados de los terroristas o a su ideología, sea lo que más les enfurece. Porque les recuerda su propia vileza. Su amoralidad.
En esta ocasión a la fiesta antisemita y si me lo permiten incluso nostálgica del nacional-socialismo, se ha apuntado nada más y nada menos que ABC, el diario monárquico de centro-derecha por excelencia, cuyos lectores, estoy segura, se han sentido sorprendidos y asqueados por la judeofobia impresa en sus páginas. Quién lo ha visto y quién lo ve.
Otrosí. Dos soldados españoles han resultado heridos en Afganistán por terroristas talibanes de los que matan gays por serlo o a mujeres por pintarse las uñas o no ponerse bien el burka. O sea, como los héroes de Hamás tan admirados por los tres españoles de la flotilla criminal. Así que me pregunto: ¿tratarán los medios españoles a los que han atacado a los soldados como a héroes y criticarán a nuestra nación por defender la libertad? Es lo que hacen cuando se trata de Israel.
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