Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Opiniones de un paisano   -   Sección:   Opinión

La política española: mal que no mejora, empeora

Mario López
Mario López
viernes, 28 de mayo de 2010, 07:51 h (CET)
La gran bronca en el Senado no es ninguna novedad. Ya fuimos testigos durante toda la primera legislatura de Rodríguez Zapatero de cómo el PP convirtió el Congreso de los Diputados en la sede de la calumnia, haciendo el mayor desaire de nuestra reciente historia parlamentaria a la voluntad popular. Los insultos de Rita Barberá al presidente del Gobierno tampoco nos sacan de nuevas.

La alcaldesa valenciana ya ha dado sobradas muestras, a lo largo de todo su mandato, de su escasa urbanidad. El PP decidió el mismo día en el que Rodríguez Zapatero tomó por segunda vez consecutiva posesión de su cargo como presidente del Gobierno la decisión de provocar, a toda costa y aprovechando cualquier ocasión propicia, el adelanto de las elecciones generales. En lo político, le corresponde al electorado decidir si el comportamiento del PP es merecedor de su apoyo. Pero creo que debería de haber alguna otra instancia en la que se pudieran sancionar los excesos verbales cometidos por la alcaldesa de la tercera ciudad más importante del país contra el presidente de todos los españoles. No basta con que los ciudadanos respetemos nuestras instituciones. Las instituciones son, en primera instancia, las que se tienen que hacer respetar. En España ya quedan muy pocas que lo hagan. Si a eso unimos un gobierno desnortado, cohibido, entregado a las grandes corporaciones y una oposición cuya única política es sabotear cualquier acción del Gobierno, tenemos forzosamente que admitir que no estamos en las mejores condiciones para superar los graves retos que en este momento histórico nos abruman. Si nuestros políticos fueran sensibles a la angustia que están padeciendo millones de sus conciudadanos, no se mostrarían tan fogosos a la hora de manifestar su propio descontento, a fin de cuentas, ellos viven en el mejor mundo posible que aún cabe en este país que, a semejanza de un buque abandonado, ya está empezando a hacer aguas por todas partes.

Noticias relacionadas

Opus Dei: Comentario crítico a una carta (XXXIX)

El Opus Dei no es santo porque lo sea un miembro concreto. Ni viceversa

Opus Dei: Comentario crítico a una carta (XXXVIII)

¿Quizá fuese eso lo que pretendía para sus “hijos” el marqués emérito de Peralta, don Josemaría Escrivá de Balaguer Albás y Blanc?

¡Alerta roja! España en peligro por el avance separatista

“Ríe de tus lágrimas mientras las lloras” Mark Manson.

La injusticia no es inmune

"Nos corresponde hacer del mundo un lugar para todos"

La soberanía judicial española

“ Deducir que el delito de rebelión supone una exoneración del mismo, solo por haber denegado dicha Corte la euroorden del Tribunal Supremo que pesa sobre el fugado Puigdemont para el delito de rebelión, es una falacia más de los independentistas catalanes”
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris