Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Jak-42   Política   -   Sección:   Opinión

Un embajador, un Yak-42 y 62 muertos

O los muertos al hoyo y el vivo al chollo
Julio Ortega Fraile
@JOrtegaFr
jueves, 5 de enero de 2017, 02:08 h (CET)
En algunos accidentes aéreos se dictamina que la causa principal es por un factor humano y se le echa la culpa a la tripulación de vuelo. Saben que los pilotos, muertos, ya no podrá explicar qué ocurrió y de ese modo la poderosa industria aeronáutica -o sea, el fallo técnico, quedará libre de cargos y pagos-, aunque como ya ha pasado después se descubra, por ejemplo, que fue un mal funcionamiento de la Unidad de Control de Potencia del timón de profundidad (Vuelo de Silk Air).

En este caso los responsables políticos de la tragedia aérea y de los particulares dramas posteriores, del sufrimiento aňadido a las familias, de su desprecio y humillación, están identificados y vivos, no como esos 62 militares con cuyos cadáveres, además, se realizó una especie de orgía zombie de miembros amputados. Parece que para el Gobierno de Rajoy el accidente del Yak-42 es como las fosas de los asesinados por el fascismo, algo que no hay que abrir porque según el Presidente "ocurrió hace muchísimos años". Esos militares murieron en 2003 y tal vez para el líder del PP tres lustros escasos sean suficientes para olvidar el dolor por la pérdida de un padre, un hermano o un hijo a los que se los llevó una negligencia que se prolongó incluso más allá de su muerte, sin embargo catorce aňos no parecen ser bastantes para pagar gratitudes y comprar silencios.

Esta recogida de firmas creada por Infolibre pide que se le cese a Federico Trillo como Embajador en Londres, y es que hay personas que el único lugar donde merecen una cancillería es en el Octavo Círculo del Infierno de Dante.
Comentarios
Escribe tu opinión
Comentario (máx. 1.000 caracteres)*
   (*) Obligatorio
Noticias relacionadas

¿Cuándo dejará Europa de ser un vasallo de EEUU?

El fracaso de las sanciones de EEUU a Rusia

Eso de la Cuaresma ¿va contigo?

Ahora es tiempo favorable para convertirnos y creer en el Evangelio

¿El castellano en Cataluña? ¿Quién permitió que se aboliese?

La Constitución española no necesita ser interpretada respeto a la vigencia, en todo el territorio español, de la lengua que hablan más de 500 millones de personas: el castellano.

Banalización

Si bien, en esta lucha maníquea entre movimientos que se oponen a la igualdad y sólo buscan la discordia entre los diferentes géneros, un papel clave lo juega el auge del feminismo radical. A grandes rasgos, el feminismo no es una única ideología, sino que se divide en variantes como el liberal, el socialista, el étnico y el radical. Mientras el primero defendía los derechos de las mujeres, el segundo destacaba la opresión de las mujeres de clase trabajadora y el tercero el de las mujeres pertenecientes al mundo postcolonial. Actualmente, el feminismo radical se arroga el monopolio sobre el discurso feminista, convirtiéndose en un pensamiento excluyente y etiquetando como “machista” a todas aquellas corrientes que no comparten la totalidad de sus puntos de vista. El feminismo radical culpabiliza al hombre por el mero hecho de serlo, lo feminiza en su forma de ser y lo funde bajo el signo del patriarcado. En última instancia, el fin de esta versión ultramontana del feminismo es presentar la supremacía de la mujer sobre el hombre como una supuesta y falsa igualdad. No hay que engañarse. El feminismo radical no sirve a la mujer, ni tampoco al hombre. Ha desechado como motivo de su lucha otras causas en las que también está en juego la igualdad frente a la coacción: la violencia en los matrimonios homosexuales (tanto de hombres como de mujeres), la identidad transexual, el maltrato de los niños en el seno familiar, el maltrato del hombre en el hogar, el maltrato de los discapacitados y de las personas mayores por parte de su propia familia. El feminismo radical entiende que esta violencia no existe, que es mínima y que no puede ser comparada con la sufrida por la mujer. En definitiva, el feminismo radical es la gran traición -tanto como el patriarcado- hacia el propio ser humano.

El riesgo feminista

Hace unos días el arribafirmante escribió sobre los peligros del neomachismo
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris