Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Momento de reflexión   -   Sección:   Opinión

Inteligencia emocional

Octavi Pereña
Octavi Pereña
sábado, 15 de mayo de 2010, 07:22 h (CET)
Hoy se enseña que además de la inteligencia intelectual que capacita a las personas a desenvolverse en el campo profesional y cultural, se ldebe añadir la inteligencia emocional que capacita para tener conocimiento de las propias emociones y las de otros, con lo cual se ejerce un control en las relaciones interpersonales y se facilita la adaptación a situaciones nuevas.

La psicóloga y pedagoga Montse Doménech Girbau en la conferencia que dio en Caixaforum Lleida, dijo que se debe hacer un esfuerzo constante para cultivar la inteligencia emocional para vivir mejor. La psicóloga afirma que es en la madurez cuando se pueden mejorar las emociones porque el autocontrol está muy entrenado y la experiencia hace que las relaciones personales sean muy estables.

La realidad nos muestra que la cosa no es así. Resumiendo, podemos decir que lo que persigue la inteligencia emocional es la belleza del alma, la interior y que se puede compartir.

En la exposición que en Caixaforum Lleida se hizo a finales del 2009 sobre la mujer, se expuso una máscara acompañada de esta leyenda: “Esta máscara representa con la piel clara y la nariz estrecha , el ideal de los libios sobre la belleza femenina de las jóvenes, a pesar de que eran los hombres quienes llevaban las máscaras. En esta sociedad la belleza tiene una dimensión física y moral: únicamente cuando ambas cosas coinciden se considera que la joven es bella”.

Los libios consideran la belleza como algo que también forma parte del alma. Montse Doménech lo ratifica. La fe judeo-cristiana que es muy anterior a los libios también afirma que la autentica belleza de una persona, sea hombre o mujer, también es algo interior. Ante el impulso que adquiere la corrupción política se ve con claridad que nos espera una larga marcha antes de que no se consiga un mínimo de belleza interna social. Si se habla de belleza interior ello significa que también se da la fealdad del alma.

A pesar que el apóstol Pedro en un texto que se refiere particularmente a la mujer, su enseñanza es también perfectamente aplicable a los hombres porque toda la Escritura enseña el valor trascendental que tiene la belleza del alma sin hacer distinción de sexo. Dice así el apóstol: “Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios” (I Pedro 3:3,4).

El apóstol Pablo, sin utilizar las palabras fealdad y belleza del alma, nos da sus características visibles. Como no disponemos de espacio para tratar ambos aspectos que puede adquirir el alma, nos limitaremos a las características que tiene la inteligencia emocional o belleza del alma y lo que lo provoca.
Según Montse Doménech nos hemos de esforzar para cultivar todas aquellas características que forjan la inteligencia emocional. Aconseja que siempre vigilemos para tenerlas a punto. Es un esfuerzo sobrehumano que es contra natura. Los buenos propósitos están presentes pero llevarlos a cabo es harina de otro costal.

La inteligencia emocional, más bien dicho, la belleza del alma es algo espiritual que no se puede alcanzar con las frágiles fuerzas de la voluntad. La belleza del alma es el resultado de la voluntad con la colaboración imprescindible del Espíritu Santo. El apóstol Pablo nos dice que el resultado de haber recibido al Espíritu Santo es: Amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza” (Gálatas 5:22,23). Es curioso que la lista de las características que ponen de manifiesto la belleza del alma termine con “templanza”. Alguna versiones traducen la palabra griega original “autodominio”, que significa muchísimo más que moderación en el consumo de alcohol, que es el sentido que se le da a “templanza”. El hecho de que “autodominio” aparezca en el último lugar de la lista no quiere decir que sea la menos importante. Creo que el apóstol lo hace con un propósito bien definido. La práctica de las ocho características que la preceden y que dan forma a la belleza del alma necesita una buena dosis de autodominio.

Noticias relacionadas

¿Cuándo dejará Europa de ser un vasallo de EEUU?

El fracaso de las sanciones de EEUU a Rusia

Eso de la Cuaresma ¿va contigo?

Ahora es tiempo favorable para convertirnos y creer en el Evangelio

¿El castellano en Cataluña? ¿Quién permitió que se aboliese?

La Constitución española no necesita ser interpretada respeto a la vigencia, en todo el territorio español, de la lengua que hablan más de 500 millones de personas: el castellano.

Banalización

Si bien, en esta lucha maníquea entre movimientos que se oponen a la igualdad y sólo buscan la discordia entre los diferentes géneros, un papel clave lo juega el auge del feminismo radical. A grandes rasgos, el feminismo no es una única ideología, sino que se divide en variantes como el liberal, el socialista, el étnico y el radical. Mientras el primero defendía los derechos de las mujeres, el segundo destacaba la opresión de las mujeres de clase trabajadora y el tercero el de las mujeres pertenecientes al mundo postcolonial. Actualmente, el feminismo radical se arroga el monopolio sobre el discurso feminista, convirtiéndose en un pensamiento excluyente y etiquetando como “machista” a todas aquellas corrientes que no comparten la totalidad de sus puntos de vista. El feminismo radical culpabiliza al hombre por el mero hecho de serlo, lo feminiza en su forma de ser y lo funde bajo el signo del patriarcado. En última instancia, el fin de esta versión ultramontana del feminismo es presentar la supremacía de la mujer sobre el hombre como una supuesta y falsa igualdad. No hay que engañarse. El feminismo radical no sirve a la mujer, ni tampoco al hombre. Ha desechado como motivo de su lucha otras causas en las que también está en juego la igualdad frente a la coacción: la violencia en los matrimonios homosexuales (tanto de hombres como de mujeres), la identidad transexual, el maltrato de los niños en el seno familiar, el maltrato del hombre en el hogar, el maltrato de los discapacitados y de las personas mayores por parte de su propia familia. El feminismo radical entiende que esta violencia no existe, que es mínima y que no puede ser comparada con la sufrida por la mujer. En definitiva, el feminismo radical es la gran traición -tanto como el patriarcado- hacia el propio ser humano.

El riesgo feminista

Hace unos días el arribafirmante escribió sobre los peligros del neomachismo
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris