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Etiquetas:   The Washington Post Writers Group   -   Sección:   Opinión

La cruz del Tribunal Supremo

Ruth Marcus
Ruth Marcus
jueves, 13 de mayo de 2010, 06:07 h (CET)
WASHINGTON -- Voy a echar mucho de menos al juez Stevens. El recordatorio más reciente llegaba al leer el laudo del Supremo que resucita - perdón por el juego de palabras - los esfuerzos del Congreso por conservar la cruz de ocho pies de altura erigida en suelo federal en el desierto de Mojave como monumento a los caídos en la Primera Guerra Mundial.

La parte más evidentemente desquiciada de la resolución es el voto particular emitido por tres magistrados - Anthony Kennedy, junto al presidente del tribunal John Roberts y Samuel Alito - que dice que la cruz no es un símbolo exclusivamente religioso

Una "cruz latina no es simplemente la reafirmación de las creencias cristianas", insistía Kennedy. "Es un símbolo utilizado con frecuencia para distinguir y honrar a aquellos cuyos actos heroicos, nobles contribuciones y lucha paciente ayudaron a reservar un lugar de honor en la historia para esta nación y sus habitantes. Aquí, una cruz latina en medio del desierto evoca mucho más que religión. Evoca miles de pequeñas cruces de cementerios en el extranjero que marcan las tumbas de estadounidenses caídos en batalla, batallas cuyas tragedias se agravan si los caídos se olvidan".

Otros dos magistrados, Antonin Scalia y Clarence Thomas, apuntaban que la persona que cuestiona la cruz no está en posición de quejarse, porque la última fase de la disputa alude a las competencias del Congreso para cambiar el régimen de propiedad del suelo sobre el que se levanta la cruz, propiedad de los Veteranos de Guerras en el Extranjero, por otro espacio. Es una apuesta segura que los magistrados habrían compartido las opiniones de Kennedy acerca de los méritos de la polémica: durante la argumentación oral del caso, Scalia se burlaba de la idea de que la cruz pueda ser ofensiva como símbolo de distinción de todos los caídos.

La gente razonable puede discrepar a propósito de los caramelos seculares de Navidad o los Papá Noeles laicistas. Pero una cruz transmite un mensaje inherente y exclusivamente religioso. Sobre una tumba cristiana, es el símbolo adecuado de fe en Jesucristo como hijo de Dios, que falleció en la cruz. Sobre una tumba judía es un sacrilegio.

Intentar, como hace Kennedy, extraer de la cruz su significado puramente religioso manifiesta un escaso respeto al cristianismo, y también a las demás religiones. Como observa Kennedy en persona, la gente se congrega en la cruz para celebrar el servicio religioso de la semana santa -- no algún bar mitzvah. (Vale, yo he añadido lo del bar mitzvah).

El juez John Paul Stevens, con los magistrados Ruth Bader Ginsburg y Sonia Sotomayor, echaba abajo el argumento. (El juez Stephen Breyer emitió un voto particular por otros motivos). Pero no hace falta un juez Stevens para saber que la implicación del gobierno federal en la conservación de la cruz representa, como dice Stevens, "la adhesión continuada a un mensaje notablemente sectario".

No, la parte maravillosa del voto particular de Stevens implicaba una idea más sutil pero no menos demencial: el amplio margen de la jurisprudencia de conveniencia en lo que respecta a mostrar deferencia al Congreso.

"La prerrogativa del Congreso de equilibrar intereses contrarios y sus competencias constitucionales para hacerlo son uno de los principales motivos para mostrar respeto a su determinación legislativa", resolvía Kennedy. Y: "El respeto a una rama del gobierno prohíbe saltarse una legislación del Congreso menos cuando muestra signos de ser inconstitucional".

¿Dónde estaba este respeto en el caso de Citizens United, en el que un tribunal se extralimitó para derogar una sección de la ley de financiación de campaña McCain-Feingold por motivos de constitucionalidad -- un paso que Citizens United no solicitaba como demandante hasta que el tribunal le invitó a hacerlo?

Como Stevens señalaba con crudeza, la McCain-Feingold fue producto de prolongadas vistas y debates en un terreno -- el reglamento de financiación de campañas políticas -- de competencias del Congreso clave. En contraste, la normativa que autoriza el cambio del régimen de propiedad del terreno donde está ubicada la cruz estaba "enterrada en una ley de asignación de suelo por motivos de defensa y, como demuestra el registro, fue utilizada sin ninguna deliberación en absoluto".

El respeto de los magistrados conservadores al Congreso parece estar muy relacionado con lo que los magistrados creen que debería ser el resultado. Esto no es contención judicial. Es activismo judicial selectivo.

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