Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Hablemos sin tapujos   -   Sección:   Opinión

De la Vega toca el violón en Mauthausen

Miguel Massanet
Miguel Massanet
miércoles, 12 de mayo de 2010, 04:06 h (CET)
Es verdaderamente importante emplear usualmente el lenguaje con propiedad, si es que queremos evitar malas interpretaciones, equívocos, ambigüedades o confusiones que pudieran ponernos en un compromiso ante otras personas, asambleas o audiencias públicas. Si es importante expresarse de manera inteligible y correcta para cualquier persona que presuma de tener un mínimo de cultura, es excusado decir que, al tratarse de un personaje público, alguien cuyo discurso pudiera tener una influencia especial sobre quienes lo escuchen, o un político que quiera llegar al alma de aquellas personas a las que pretende convencer con sus argumentos o intenta demostrarles que aquello que está exponiendo tiene una correspondencia exacta con los hechos reales y se adapta completamente a la verdad; el cuidado que debe aplicarse al verbo todavía tiene que ser más escrupuloso, más cuidadoso y, por supuesto, más riguroso.

Pues, hete aquí que, como renacida de sus cenizas, cuando ya muchos la dábamos por amortizada en este difícil, escabroso y desagradecido campo de la política; doña Mª Teresa Fernández de la Vega nos ha aparecido, como es habitual en ella, a le derniere cri, nada menos que en Austria, en el famoso campo de exterminio de los nazis en Mauthausen; para conmemorar y rendir homenaje a los españoles republicanos que murieron en aquel lugar. Lo curioso es que, en su alocución, empleó el término “genocidio” cuando habló de las victimas del nazismo, del fascismo y del franquismo, y aquí es donde, la señora vicepresidenta, metió su escuálida pata hasta el corvejón, si es que nuestra ministra dispone, en su anatomía, de semejante articulación. Ante todo, la señora De la Vega debería haber ampliado algo más su lista de victimarios, incluyendo también a las víctimas de los comunistas del señor Negrin y el señor Carrillo (en este caso si fue genocidio, debido a que muchas de ellas fueron masacradas por el “pecado” de ser católicos), o a los chequistas de las juventudes Socialistas que torturaron, robaron y asesinaron a miles de ciudadanos por ser de derechas o por ser ricos o, incluso, por el sádico placer de la venganza, incluyendo entre sus víctimas a los de la CNT y del POUM, que participaron en las revueltas de Barcelona de Mayo de 1937; lo malo es que, al generalizar, también debiera haber mencionado al señor Churchill, que devolvió a Rusia a más de 10.000 soldados rusos, sabiendo que allí, el régimen soviético del señor Stalin, los iba a fusilar;.también podría haber incluido a F.D Roosevelt que mientras apoyaba de boquilla a la Inglaterra en guerra, las compañías petrolíferas de los EE.UU suministraban petróleo a los países del EJE, comportamiento que, sin duda, contribuyó a que se prolongara más la guerra y que el número de víctimas fuera más elevado.

No obstante, el sectarismo, la oportunidad de meterle una puya indirecta a la derecha española, su afán de crear división entre los españoles, sembrando cizaña entre ellos y, especialmente, la necesidad de tender una cortina de humo sobre el esta de España y la ineficacia del actual gobierno socialista para sacarnos de la recesión y reducir el ingente número de parados que nos agobia a todos; impulsó a la señora de La Vega, últimamente en baja forma en el Parlamento (donde ya ha sido vapuleada varias veces por la oposición), a hablar de genocidio; como si el caso de la eliminación sistemática de los judíos en Polonia, Alemania, Austria y la misma Francia por los esbirros de la SS del Reichsführer Heinrich Himmler o las limpias en tiempo de paz de los detractores del señor Hitler o el señor Musolini, tuvieran algo que ver con la Guerra Civil española, donde muchos murieron luchando en las trincheras de ambos bandos, otros fueron asesinados en las retaguardia, tanto por rojos como por azules; pero lo que es indudable es, que los motivos del levantamiento del 18 de julio, no eran para descabalgar a la República, ni para traer a la Monarquía; fueron por evitar que unos gobernantes incapaces y sectarios permitieran el desmoronamiento completo de España.
El señor Calvo Sotelo, unos días antes de su asesinato recitaba, en el Parlamento, la lista de sucesos trágicos que se producían en España, ante la pasividad del gobierno de turno: “Desde el l6 de febrero (1936) hasta el 2 de abril han sucedido: ataques y destrucciones de centros políticos, 58; de establecimientos públicos y privados, 72; de domicilios particulares, 33; de iglesias, 36; (una voz interrumpe: Es todavía muy poco. Aún no os han matado”).Incendios de centros políticos, 12; establecimientos públicos y privados, 45; de domicilios particulares, 15; de iglesias, 106, de las que 56 quedaron completamente destruidas. Huelgas generales, 11; agresiones, 65; ataques, 24; heridos 345; y muertos, 74.” ¿Dónde está este rigor histórico que pide la señora Vicepresidenta primera? Lo cierto es que, en España, ni antes de la guerra, ni durante ni después de la contienda, los nacionales del general Franco persiguieron, apresaron o asesinaron a ningún grupo social por motivo de raza, religión o política; como queda especificado en el Diccionario de la Lengua Española como definición de “genocidio”. Si hubo represalias fueron motivadas por venganzas personales de aquellos a los que les habían asesinado a familiares, antes de la contienda o durante ella, los milicianos del bando republicano; hubo juicios para pedirles responsabilidades a aquellos que fueron responsables de asesinatos, de torturas o de vejaciones a ciudadanos españoles que tuvieron que permanecer en la llamada zona roja y, es posible que, como en toda contienda civil, los hubiera que cometieran errores y que se valieran de su fuerza para imponerse a sus antiguos rivales lo que, siendo lamentable, hubiera ocurrido exactamente o con mayor virulencia, si los vencedores hubieran sido los del otro bando.
En todo caso, para juzgar con ecuanimidad la acción de Franco, se debe uno situar en la posguerra, cuando los antiguos gobernantes, en el exilio, estaban intrigando, presionando y hostigando a los gobiernos que apoyaron a la República para que intervinieran en España, pretendiendo aprovechar el ambiente prebélico en que estaba Europa, para promover una invasión de España por parte del gobierno francés, apoyado, al menos de boca, por la URRS que, no obstante, empezaba a estar más preocupada por la situación europea y la fuerza de Alemania que por lo que ocurría en España. Los maquis fueron una muestra del interés de los exiliados de mantener la inestabilidad en la nueva España y la intención de introducir una quinta columna que les permitiera, en el momento oportuno, intentar de nuevo hacerse con el poder. Cualquier nación, enfrentada a una guerra europea, inquietada desde la frontera de Francia y debiendo de hacer juegos malabares para no quedar incluida en ninguno de los dos grandes grupos, que estaban a punto de enfrentarse en la segunda Guerra Europea; se vería obligada a extremar la vigilancia, deshacerse de corpúsculos bien organizados que atentaban en la clandestinidad contra el nuevo gobierno y evitar que, España, ya bastante debilitada por la guerra, se viera obligadas a volver a emprender una nueva campaña militar.

Ello no obstante, el que, con la famosa Memoria Histórica y con intervenciones desafortunadas, como la de la señora De la Vega (cuyo padre colaboró con el franquismo) en el campo de Mauthausen, se intente confundir a los ciudadanos, se engañe al pueblo y se de pábulo a nuevos enfrentamientos entre españoles de derechas e izquierdas; no es más que un nuevo ejercicio de máxima irresponsabilidad, por parte de estos socialistas que nos gobiernan.

Noticias relacionadas

Para las gentes de voluntad no hay ocasos

Necesitamos voluntad de cambio ante la infinidad de desafíos graves que nos circundan por doquier

Helenismo

Una época de incertidumbre y de búsqueda de sentido

Contubernio de Podemos y separatistas. Sánchez va por libre

“No hay ninguna absurdez tan obvia que no pueda ser firmemente plantada en la cabeza de un hombre si simplemente comienza a imponérsela antes de los cinco años de edad, repitiéndola constantemente con un aire de gran solemnidad” A. Schopenhauer

Corte de Magas. Corta de miras

La diputada del PdeCat, Lourdes Ciuró, “obsequió” en el último Pleno con un efusivo corte de mangas al también diputado por Ciudadanos, Toni Cantó

Amigos para siempre

¡A saber cómo vamos a salir de esta!
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris