Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Hablemos sin tapujos   -   Sección:   Opinión

Discordancias en una incipiente UE

Miguel Massanet
Miguel Massanet
martes, 11 de mayo de 2010, 05:52 h (CET)
Se dice que ya han empezado las reyertas en el Reino Unido, se comenta que el señor Brown ha perdido los nervios en su conversación con el líder del partido liberaldemócrata, señor Clegg, simplemente porque este último le pidió llanamente que dimitiera. Y es que en todas partes cuecen habas cuando se trata de que a uno le quieran desposeer de la poltrona del poder. No todos saben perder con elegancia y así, en la tierra del fair play, el laborista señor Brown se defiende como gato panza arriba de aquellos que, legítimamente, reclaman el derecho a ocupar su lugar en el Gobierno de Su Majestad, por haber conseguido en las urnas la confianza de la mayoría de los británicos. Y este mal perder es, sin duda, santo y seña de este grupo político constituido por aquellos descendientes de las Internacionales soviéticas, que sólo se diferencian de aquellos que siguieron en la pura ortodoxia comunista, en que visten ternos de diseño, lucen vestidos de marcas caras, montan en costosos vehículos y sacian el hambre en restaurantes de cinco estrellas. Los mismos que se han definido, a si mismos, como “socialistas”, defensores de los derechos de las clases necesitadas; aunque, en la realidad, todo quede en ruidosas y demagógicas declaraciones, grandilocuentes promesas que nunca se cumplen y políticas económicas que se caracterizan por conducir a sus respectivos países a la antesala de las quiebras.

Si el señor Rodríguez Zapatero se ha venido declarando como defensor a ultranza de la “Alianza de Civilizaciones”, si ha dedicado importantes sumas de los euros de los ciudadanos a subvencionar congresos, mítines, viajes, propaganda y donaciones a fondo perdido, para fomentar esta absurda idea; vean ustedes en lo que queda todo su empeño cuando recibe la visita del enviado de EE.UU., señor Biden, ante el cual y de cara a la audiencia no le importa dejar aparte sus ideas pactistas con los árabes, para asumir el papel de pelota número uno de los EE.UU., y expresarse con contundencia contra el régimen iraní aprovechándose, como perro ladrador refugiado entre las piernas de su amo, para arremeter contra Ahmanideyad amenazándole con que “de espaldas a la comunidad internacional no tiene nada que hacer”. Como aquel niño que recurre a su primo fornido de un anuncio de zumos, nuestro Presidente, después de presidir el semestre más anodino, patético, desmadrado y olvidable de la CE, en el que ha desaparecido de la escena para dejar el protagonismo al señor Van Rampuy y a la señora Merkel que, con Sarkozy, han sido quienes han movido los hilos del problema griego y quienes han fijado las pautas, juntamente con el BCE y el FMI, para intentar sacar del apuro a los griegos que, todo hay que decirlo, se han ganado a pulso la situación en la que les ha dejado otro gobierno socialista, el del señor Papandreu.

Todos recordamos las ilusiones que puso el señor ZP cuando el señor Barach Obama ascendió a la presidencia de los EE.UU. Nuestro presidente dio por sentado que el nuevo mandatario de la nación más poderosa del mundo acudiría al rescate de España. Lo cierto es que, el demócrata Obama, trabajo ha tenido para ir capeando el temporal en su casa, para intentar colar su ley de ayuda sanitaria a la población que, en definitiva ha salido cuarteada y todavía cuelgan jirones de ella en varios tribunales federales. ¿Dónde están los apoyos americanos?, ¿Dónde los apoyos testimoniales, como, por ejemplo la asistencia de Obama a la reunión Europa- EE.UU.? Todo lo conseguido ha sido que, de Guantánamo, nos endosaran a dos de los terroristas encarcelados allí para que los alimentemos nosotros y, no lo olviden ustedes, el que España haya aumentado los efectivos en Afganistán a petición de los EE.UU. ¿Recuerdan esta guerra que, para ZP, no lo es, pero que ya ha costado la vida a más de 80 militares españoles? Total, todo ha quedado en agua de borrajas pero ZP sigue sonriendo, con el rictus del hombre fracasado impreso en sus labios.

Todavía los españoles tenemos que aguantar al señor Moratinos escuchándole pedirnos, a “la sociedad civil”, que asumamos nuestra “parte de responsabilidad” en la actual crisis. Seguramente de tanto andar de acá para allá, nuestro incompetente ministro de exteriores se ha olvidado de que, en España, ya tenemos a 4.600.000 trabajadores que “ya han asumido sus responsabilidad quedándose en paro”, que unos cientos de miles de pequeñas empresas y autónomos, han pagado con el cierre de sus comercios y de sus despachos la incompetencia de ZP y el resto de los ejecutivos del Gobierno, para poner en marcha un plan económico para enfrentarse a la crisis, que fuera efectivo. Claro que ¡qué vamos a esperar! de un señor que sólo ha sido capaz de proporcionarnos amigos como el señor H. Cháves, el señor Evo Morales o los Castro o toda esta serie de dictadorzuelos incompetentes que están acabando con la riqueza de sus países y sumiendo, en la más abyecta pobreza, a quienes confiaron en ellos para seguir la “revolución bolivariana” indigenista y contraria a la “tutela” de los EE.UU. Está por ver si es verdad, como afirma Moratinos, que la ciudadanía de las naciones europeas está rebosando de europeismo o, en definitiva, lo que ocurre es que, esta apuesta para crear un ente supranacional europeo, sólo es cosa de políticos, está edificada sobre meros entarimados artificiales de burocracia, con miles de empleados que viven a costa de los estados que contribuyen a sus gastos; que se apoya en un solo pilar: que es la unión monetaria, basada en la moneda europea: el euro.

No existe un verdadero espíritu europeísta y es muy difícil que, al menos durante unas generaciones, tal sentimiento llegue a materializarse; porque la vieja Europa es un semillero de culturas distintas; un acervo de lenguas distintas e incluso con distintas raíces idiomáticas; un conglomerado de historias nacionales que contienen recogidas miles de proezas nacionales, enfrentamientos bélicos, luchas religiosas, ocupaciones y avasallamientos de unas naciones por otras. Europa no es como los EE.UU. con una historia de apenas dos siglos, que se formaron pequeñas comunidades rurales; de estados apenas consolidados, de territorios agrestes conquistados a los indios y de un multirracismo llegado de la metrópoli y enriquecido con los oriundos y los esclavos llegados de África. Europa, en el momento de la formación de la UE, estaba constituida por naciones soberanas, civilizadas, conscientes de formar entes autónomos en la racial, en lo cultural y en lo religioso y, con un nexo muy importante, capaz de establecer diferencias insalvables entre las distintas etnias de la que está formada: el idioma, las lenguas aborígenes, aquellas que, aún hoy en día, producen enfrentamientos en naciones como Bélgica, Inglaterra y la propia España, que siguen actuando de elementos disgregadores que contrarrestan, en la mayoría de casos, las posibles corrientes unionistas que condujeran a la verdadera reunificación europea.

El resultado de las elecciones en el UK puede ser, sin duda, otro freno a la verdadera unión europea, una nación que sigue conservando su moneda propia, que no se fía del resto de Europa y que sigue encerrada en su mentalidad isleña y sus sueños imperiales; puede llegar a ser un obstáculo a las aspiraciones alemanas y francesas de hacerse con la dirección absoluta y el control de esta utopía, poco menos que en mantillas, a la que se la designa como Unión Europea.

Noticias relacionadas

¡Qué escándalo! ¡Qué escándalo!

“Una nación no se pierde porque unos la ataquen, sino porque quienes la aman no la defienden” Blas de Lezo y Olavarrieta. Almirante español (1689-1741)

García Albiol, el sheriff de Badaolna

Perfiles

Los políticos catalanes optan por enfrentarse a la Justicia

El todo vale, el no me da la gana o el me rebelo contra la autoridad española, se han convertido en el leitmotiv del separatismo catalán. El anarquismo se impone

Críticas a refranes (I)

El objetivo de este artículo de opinión es efectuar una crítica a determinados refranes

Hedonismo de Epicuro

El epicureísmo es una escuela filosófica helenística
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris