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Etiquetas:   Análisis internacional   -   Sección:   Opinión

Ganadores y perdedores

Isaac Bigio
Isaac Bigio
sábado, 8 de mayo de 2010, 06:47 h (CET)
En estas elecciones los líderes de los 3 grandes partidos pueden reclamar resultados mixtos, pues Cameron, Brown y Clegg han tanto ganado como perdido.

Los conservadores de Cameron reclaman que las conquistas que han hecho a los laboristas tanto en porcentaje electoral como en miembros del parlamento es la mayor desde los años treintas. Sin embargo, no han conseguido la mayoría absoluta y por ende se verán incapaces de conformar un gobierno estable que dure los 5 años de un mandato constitucional. De allí que solo le queda la posibilidad de mantenerse en la oposición o, si Brown falla en configurar una nueva coalición, de liderar un gobierno minoritario que tendría dificultades en aplicar los ajustes económicos que proponen y, por ende, durar mucho.

Los laboristas han bajado del 35% al 28% de los votos pero parece que han logrado bordear el 40% del parlamento. Si bien Brown ha sido derrotado en la primera elección nacional que ha liderado, su gran consuelo es que evitó pasar al tercer lugar y que aseguró un buen segundo puesto muy por delante de los liberales tanto en votos como en escaños. De allí que los laboristas insisten que aún tienen posibilidades de seguir en el gobierno, aunque esta vez en alianza con los liberales.

Los liberales subieron del 22% al 23% de los votos pero su presencia en el parlamento seguirá igual o levemente debajo al menos del 10% que hoy detenta. La ‘cleggmanía’ que produjo el primer debate televisado de la historia entre los 3 líderes británicos no se consolidó y, en cierta manera, tuvo rasgos de burbuja. Clegg sabía que no tenía muchas chances de ser el nuevo primer ministro pero su objetivo era desplazar a los ‘rojos’ del segundo lugar.

Un dato interesante es que los dos ministros primeros de Escocia e Irlanda del Norte no pueden cantar victorias. El Partido Nacionalista de Escocia, quien lidera el gobierno autónomo de ese país (uno de los 4 componentes del Reino Unido), no ganó pero tampoco perdió un solo curul en el parlamento nacional.

En cambio, el Partido Unionista Democrático (DUP) que lidera la coalición gobernante de Irlanda del Norte y que venía detentando la mitad de los 18 representantes de esa provincia en el parlamento nacional, ha perdido un escaño que es justo el de su ministro primero Peter Robertson.

Los partidos de la derecha dura (UKIP) o extrema (BNP) no lograron entrar al parlamento pero sí por primera vez dos nuevos partidos que están del centro a la izquierda: los verdes y la Alianza de Irlanda del Norte (el único partido que se apoya en las dos comunidades que polarizan esa provincia: católicos y protestantes).

Los conservadores han demostrado que son un partido centrado solo en uno de los 4 países del Reino Unido. Fuera de Inglaterra su peso es mínimo. No lograron que sus socios del Partido Unionista del Ulster ganase un solo curul en Irlanda del Norte mientras que en Escocia sigue en el cuarto lugar y sigue siendo una minoría en Gales.

El primer aliado que podrían tener los conservadores es el DUP, quien se encuentra a su derecha. Sin embargo, los conservadores no tienen muchos amigos en el resto de los partidos.

Los laboristas para lograr conformar una coalición gobernante no solo deben pactar con los liberales sino con los nacionalistas de Escocia y Gales y los socialdemócratas-laboristas de Irlanda del Norte.

Cameron haría un gobierno esencialmente inglés y recortado en sus planes de hacer fuertes recortes en el gasto público.

Brown solo podría mantenerse en el cargo haciendo la coalición gubernamental más amplia de la historia reciente y haciendo concesiones al resto de los países minoritarios del Reino Unido a expensas de Inglaterra.

En esta incertidumbre una cosa parece estar segura. A mediados del 2,012, para cuando Londres sea la capital mundial de las olimpiadas, lo más probable es que el gobierno que inaugure éstas no sea el mismo que salga de estas elecciones.

Sea cual sea el resultado de estas componendas será inevitable el que se adelanten las elecciones generales. Los laboristas y liberales querrán nuevos comicios en los que se introduzca formas de representación proporcional con lo cual ambos busquen sepultar a los conservadores y mantenerse en el poder.

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