Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Libros

Etiquetas:   Relato   Literatura   -   Sección:   Libros

Confesión (IV)

Pensamientos de la gata enamorada
Aurora Peregrina Varela Rodriguez
jueves, 22 de diciembre de 2016, 00:01 h (CET)
No confiar en ellos, no desear verlos ni amarlos, no acercarse, no dar pasos... ¿de qué valen?, vamos allá, repitamos: volar, desaparecer, engancharse a la vida, dar el paso, no estremecerse, no temblar, no sacarse los pantalones ante la vida que va en tu contra, sino levantar cabeza.

Hay semanas que no estoy muy bien, toso, cae el enemigo a mi lado engañándome para golpearme desde el suelo más no porque le haya vencido, semana don nadie donde soy doña Nadie, semanas vacías hasta el espíritu de la lucha diaria, de querer tener paz del alma y cuerpo hasta... ¿Pero de qué vale?, ¿de qué se va?. Harta a fondo ya no puedo más. No quiero la debilidad del cuerpo ni el miedo.

Poesías hacia atrás, cuesta ajax, abajo van, cuenta atrás, poesías para atrás, sin baile, sin caída, sin "gato" en la terraza, lejos... ya se sabe. Sin pedir perdón, poesías hacia atrás 1,2,3 no. 3,2,1 sí. Poesías, alma triste y vamos llegando a la meta, se cierra el agua del grifo, pero seguimos caminando.

Examen de sangre, gota a gota sacan, roja es y debe ser pura, no azul, eso es broma, examen de sangre, orina, oído, vista... y el resultado dirá si estamos bien o mal, ¿de qué vamos?, ¿a dónde?, ¿si moriré pronto?, si busco amor y si se encontrará.

Los del corazón alegre, que vinieron sonriendo a la vida, del amor disfrutaron en su día, melodías en sus almas escuché, se deshicieron las cosas malas del mundo y se mantiene a Dios, Creador. Son los de la vida alegre, los que disfrutan y a los que nunca nada ha faltado y así, fueron progresando, vida dichosa, mucha vida feliz, pero poca vida interior... ¿qué puede pasar entonces con ellos?.

Quiero el corazón alegre y dar brincos de mujer contenta y mantener mi talento en el corazón de huevo frito, inquieto, brincador, con lazos eternos y bulliciosamente. Quiero un latir duradero, bate que bate, tac tac tic tuc, que mi vida se acaba sin tu mirar.

¿Saber?... conocer que es, ¿cómo se hace?, ¿qué dirá Dios?, probar a fumar y beber... ¿será pecado?, mejor no hacerlo ni conocerlo, no probar más el anís el mono, está rico... No perder el alma que se tambalea ante todo lo nuevo, lo que puede ser arma de destrucción masiva.

Ice, precursor de efectos trágicos que envejece, prueba, Ice, ayayayyyyyy, bueno, Ice y a mí que me dejen seguir en paz, con la armonía y lo bello, sin el Crepúsculo o con el, pero lejos de Ice y cambiando el corazón de huevo por uno de manzana.

11:35 am de un nueve de febrero, un nuevo día en que me sacaron sangre, que comí huesitos de mazapán, tomé jugo de melocotón y café sin azúcar. Victoriosa llegada que espero sea también mi salida y la de todos mis días. 11:37 ya, dos minutos escribiendo tristes letras que no será históricas.

Ser pura, ser noblemente pura y abierta a la sociedad, amar, proteger, venerar, desear la pureza, no perder el honor o perderlo por mantenerlo. Nobles gatos hay y alguno encontraré, nobles amores que se deshacen y rehacen... gatos que dejaron de ser puros... y son felices ahora que todo lo probaron. Pero... ¿dónde estará la felicidad de otros?...

Producto de mi imaginación, Margarita Lukhia de Thiena di Francisco, de pocas virtudes pero con mucho nombre, señora de ojos tristes que van haciendo la ola, mirada apagada, labios que no besan, delgadez extrema, joyas, diamantes siempre constantes, esperanzas de sobrevivir, Señorita Luca de Tena de Francisco, Margarita, que no te dibujen los insensatos.

La radio escuché, no encontré el silencio, la radio escuché, su sonido me enamoró, soy yo, soy yo, yoyo, el sonido gusta, y yo, sigo escribiendo tonterías de las que me arrepentiré, música memorizando y deseando acabar ya con esta melancolía, otros la olvidarán y para ellos serán palabras pasajeras, verbo a verbo, angustia milagrosa y querer sobrevivir.

Continuará…
Comentarios
Escribe tu opinión
Comentario (máx. 1.000 caracteres)*
   (*) Obligatorio
Noticias relacionadas

Lienzos que reflexionan

Un poema de Aurora Varela

La masía

Una prosa poética de Francisco Castro Guerra

El camino

Un poema de Esther Videgain

Peques gatos tienen fe

Un poema de Aurora Varela

La depresión

Un microcuento de Esther Videgain
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris