Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Fútbol

Etiquetas:   REPORTAJE / U.D. ALMERÍA   -   Sección:   Fútbol

Entre el cielo y el suelo

Tras exactamente una vuelta en el banquillo, Lillo ha conocido la gloria y la miseria al frente del equipo
Redacción
jueves, 29 de abril de 2010, 23:32 h (CET)
Antonio Pérez Gómez / Corresponsal Almería.

En nuestro último informe, hace ya tres meses, comentábamos la enorme revolución que supuso para el Almería la llegada de Lillo. Decíamos que el tolosarra revolucionó la forma de trabajar la plantilla y, sobre todo, el concepto futbolístico habido en el equipo hasta entonces.

Lillo ha basado toda su revolución en un concepto de juego absolutamente controlador. Jamás se rifa el cuero. Nunca se dan balonazos (y esta máxima, llevada hasta el extremo, ha causado algunos disgustos a la zaga rojiblanca). Siempre se circula el balón y los desplazamientos son, en la medida de lo posible, en corto. Es el concepto futbolístico que Guardiola copió del míster almeriensista y que tan buenos resultados le ha dado al Barça. Pero, como ya apuntábamos entonces, los jugadores con que cuenta Juanma Lillo no son exactamente los jugadores con que cuenta Pep Guardiola.

No obstante a ello, el equipo, a los dos meses de su llegada a Almería, había asimilado totalmente la nueva concepción futbolística y la había traducido en buen juego y en goles. No muchos, pero los suficientes como para acumular una racha de 23 puntos en 13 partidos, incluyendo un récord histórico del Almería sin perder. A falta de 10 partidos, se estaba solo a un par de victorias de la permanencia.

Pero, tal y como pasara en sus primeros choques, de nuevo el buen juego no se acompañó de resultados. De la gran racha citada se ha pasado a otra racha absolutamente opuesta. Por primera vez en primera, el equipo ha acumulado 6 partidos sin ganar. Dos puntos de los 18 posibles. Y lo ha hecho en el peor de los momento. Es cierto que de esos 6 partidos ha habido choques como el del R.Madrid en que las oportunidades erradas por los delanteros rojiblancos han sido de antología del disparate futbolístico. Además, contra el Mallorca o Deportivo, vemos partidos con posesiones abusivas e incluso ridículamente altas, donde los rivales no llegan al treinta y tantos por ciento, pero en el que Uche, por poner un ejemplo, ha fallado hasta 7 oportunidades de gol, algunas de ellas a puerta vacía, delante del portero...

Sea como fuere, y a falta de 4 partidos, el equipo necesitaría al menos una victoria para tener la permanencia en el bote. Nadie en su sano juicio lo hubiera dicho hace un mes, pero el ritmo impuesto por los de abajo empieza a poner nervioso al entorno del equipo, que ya está con las orejas pinas, sobre todo porque en los cuatro encuentros restantes los rivales se juegan algo (Xerez, Villareal, Tenerife y Sevilla). Donde se hablaba de “efecto Lillo”, ya empieza a hablarse de “defecto Lillo”, aún cuando la culpa de que la pelotita entre o no, no parece que sea total responsabilidad del técnico vasco.

Noticias relacionadas

El Real Madrid renueva el título de campeón del mundo tras derrotar al Gremio

Tercer mundialito de los blancos

Torres rescata al Atlético (1-0)

Los colchoneros se colocan segundos

Un Cádiz lanzado se pone líder antes del Huesca-Lugo

Los andaluces encontraron más huecos en la segunda mitad

El Sevilla se queda sin pólvora ante el Levante en la vuelta de Berizzo

Segundo encuentro sin ganar de los andaluces, que se descuelgan de la Liga

Un City pletórico marca territorio y Liverpool y Arsenal se dejan puntos

Los de Pep Guardiola sometieron sin piedad al Swansea
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris