Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Buñuelos de viento   -   Sección:   Opinión

Evo Morales, los maricas y la América que nunca podrá ser

Pedro de Hoyos
Pedro de Hoyos
@pedrodehoyos
viernes, 23 de abril de 2010, 00:20 h (CET)
América padeció históricamente diversos males: las dictaduras que con frecuencia la asolaban no han sido más que la muestra externa de la corrupción y miseria moral que tradicionalmente dominaba a sus élites dirigentes. En la actualidad esa miseria moral se trasluce en la dictablanda venezolana (calma, todo lo blando se pone duro con el tiempo. Y no me hagan juegos verbo-sexuales) y en la ignorancia que elegida democráticamente domina la escena política en Bolivia.

Si a la chorrada suma cum laude que acaba de evacuar Evo “Iluminado” Morales no salta pronto Zerolo a darle caña, llamarle fascista y a denunciarle en el juzgado (preferiblemente en el de Garzón, naturalmente); si a tamaña barbaridad la Barbie abortista, icono seudoobreril de Zapatero, no contesta con una de sus progre-gilipolladas es que en el PSOE temen perder las próximas elecciones (sean las que sean, que no sé dónde nos llegamos) y prefieren guardar la cabeza debajo del ala y tratar de pasar desapercibidos.

La decrepitud permanente de América debe achacarse a sus propios dirigentes y a la torpeza de sus masas de votantes. Que nadie acuse sin más a la colonización ni a la descolonización. Si España se distinguió de los colonizadores del norte fue porque nuestros antecesores no aniquilaban tribus enteras y porque que incluso los muy pendones se acostaban con las indias, cosa que jamás harían los elitistas ingleses. Basta echar una mirada a fotos de los respectivos ejércitos y ver los rostros indígenas de unos y las caras anglosajonas de otros. ¿Quién ha borrado del mapa a los aborígenes? No obstante la colonización tiene numerosas sombras, sí, que Hugo y Evo se encargan de expandir a los cuatro vientos, lo que no entiendo es porque tantos callan respecto a la colonización-exterminio de los vecinos del norte.

Y una vez salidos de tamaña aventura histórica, una vez alcanzada la independencia... una vez tantos cadáveres de patriotas sobre los verdes campos.... te encuentras con la cultura, el conocimiento y el saber hacer de Evo “Iluminado” por un lado y por otro con las amenazas dictatoriales del Gorila rojo. Por cierto, no le digan que he escrito esto, es capaz de cerrarme el blog.

De haberlo sabido algunos hubieran preferido no independizarse...

Noticias relacionadas

¿Cuándo dejará Europa de ser un vasallo de EEUU?

El fracaso de las sanciones de EEUU a Rusia

Eso de la Cuaresma ¿va contigo?

Ahora es tiempo favorable para convertirnos y creer en el Evangelio

¿El castellano en Cataluña? ¿Quién permitió que se aboliese?

La Constitución española no necesita ser interpretada respeto a la vigencia, en todo el territorio español, de la lengua que hablan más de 500 millones de personas: el castellano.

Banalización

Si bien, en esta lucha maníquea entre movimientos que se oponen a la igualdad y sólo buscan la discordia entre los diferentes géneros, un papel clave lo juega el auge del feminismo radical. A grandes rasgos, el feminismo no es una única ideología, sino que se divide en variantes como el liberal, el socialista, el étnico y el radical. Mientras el primero defendía los derechos de las mujeres, el segundo destacaba la opresión de las mujeres de clase trabajadora y el tercero el de las mujeres pertenecientes al mundo postcolonial. Actualmente, el feminismo radical se arroga el monopolio sobre el discurso feminista, convirtiéndose en un pensamiento excluyente y etiquetando como “machista” a todas aquellas corrientes que no comparten la totalidad de sus puntos de vista. El feminismo radical culpabiliza al hombre por el mero hecho de serlo, lo feminiza en su forma de ser y lo funde bajo el signo del patriarcado. En última instancia, el fin de esta versión ultramontana del feminismo es presentar la supremacía de la mujer sobre el hombre como una supuesta y falsa igualdad. No hay que engañarse. El feminismo radical no sirve a la mujer, ni tampoco al hombre. Ha desechado como motivo de su lucha otras causas en las que también está en juego la igualdad frente a la coacción: la violencia en los matrimonios homosexuales (tanto de hombres como de mujeres), la identidad transexual, el maltrato de los niños en el seno familiar, el maltrato del hombre en el hogar, el maltrato de los discapacitados y de las personas mayores por parte de su propia familia. El feminismo radical entiende que esta violencia no existe, que es mínima y que no puede ser comparada con la sufrida por la mujer. En definitiva, el feminismo radical es la gran traición -tanto como el patriarcado- hacia el propio ser humano.

El riesgo feminista

Hace unos días el arribafirmante escribió sobre los peligros del neomachismo
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris