Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   La fuerza de la palabra   -   Sección:   Opinión

Cuando te mide la Anaconda

Josu Gómez Barrutia
Josu Gómez Barrutia
sábado, 17 de abril de 2010, 08:44 h (CET)
Hace unos días releía en la prensa escrita un artículo que haciendo referencia a las Leyendas Urbanas, es decir, aquellas historias que nacidas al abrigo del imaginario popular toman cabida en las sociedades transmitiéndose por el boca a boca hizo despertar en mí la curiosidad por los relatos que en la misma se narraban.

Entre las historias que el periodista relataba en su curioso artículo llamo mi atención especialmente aquella en donde se contaba como una serpiente,- parece ser una anaconda - había sido adquirida por un señor con la sana intención de domesticarla , si bien dicho reptil había desde hacía algún tiempo tomado un comportamiento extraño. De esta forma, y noche tras noche la serpiente iniciaba un rito de estiramiento vertical justo al lado de su dueño. El extraño comportamiento de la Anaconda continuaba relatando en su artículo el periodista motivo que el dueño del reptil consultara a un veterinario , quien ante semejante narración de hechos manifiesto al sorprendido dueño de la Anaconda que lejos de una muestra de cariño el comportamiento de la serpiente respondía a la intención clara de medir a su presa - en este caso el propietario del animal- para posteriormente y una vez alcanzada la medida oportuna engullirla.

Así esta fábula popular no hizo más que plantearme una reflexión sobre nuestra propia sociedad, no por menos hoy en día vivimos en una sociedad llena de Anacondas de todo pelaje, de serpientes que encuentran su poder en engullir a la presa lentamente, aun cuando la misma les produzca una digestión lenta y pausada, hecho este para el que previamente realizan una danza de medición de la víctima , danza que llena de pulsos políticos económicos y sociales a través de los diferentes resortes del poder a su alcance sirve como antesala al festín que colmara por un momento un apetito voraz e insaciable.

Y es que las serpientes se han introducido en todos los ámbitos de la sociedad actual, y así es algo normal asistir a tu alrededor a mediciones constantes de Anacondas, Boas, Pitones u otros reptiles que intentan de esta forma determinar si la presa puede o no ser devorada. Y es aquí, ante este hecho donde es determinante la rectitud, la coherencia, la firmeza y la fuerza de quienes al ser medidos por semejantes reptiles deben de dar el hachazo oportuno que descabece a dichos elementos de voracidad ilimitada.

¿acaso no se esta midiendo nuestra propia democracia por las serpientes de la ultraderecha cuando se pone en tela de juicio la labor de un luchador de las libertades y los derechos como Garzón?, tal vez esta pregunta sea un ejemplo clarificador, si bien no el único que a tenor de esta reflexión podemos hacer, ya que también en otros ámbitos encontramos esas mismas mediciones de serpientes que en el seno de las empresas, las organizaciones sociales o los partidos políticos miden una y otra vez a quienes aportan en muchas ocasiones un nuevo prisma de las realidades o un aire fresco en las mismas, para posteriormente y en caso de que estos no se mantengan firmes ser engullidos, unas veces por serpientes de escamas canosas no abiertas a los cambios y en otras ocasiones por serpientes de piel joven que prefieren mantener su espacio de caza para si mismas sin ser compartido el mismo desde la generosidad y la búsqueda del interés general.

Así y de igual forma asistimos como día a día desde diferentes televisiones se llevan a cabo estos comportamientos que recordando a los reptiles miden nuestra propia capacidad autocrítica con programas que lejos de producir el rechazo generalizado de la sociedad española son seguidos con grandes cuotas de pantalla haciendo de nuestra sociedad civil una inerte presa al servicio de serpientes italianas y de otra índole que agazapadas entre la oscuridad de los despachos esperan el momento adecuado para engullir nuestra ya cada vez más debilitada sociedad.

Noticias relacionadas

Xavier Domenech, ni una cosa ni la otra

Perfiles

Reinicio del Sporting

La plantilla del Sporting representa también a Gijón

Penumbras cuánticas

La farándula nos hipnoyiza si no prestamos atención a las conexiones perversas que subyacen

Rajoy, el francés Valls, Piqué y Cataluña

Los tres se ocuparon de ella

Leticia esclava de su imagen y aguijonazos electorales

“Con los reyes quienes gobiernan son las mujeres y con las reinas son los hombres los gobernantes” Duquesa de Borgoña
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris