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Etiquetas:   Análisis internacional   -   Sección:   Opinión

Reino Unido a punto de un giro histórico

Isaac Bigio
Isaac Bigio
miércoles, 14 de abril de 2010, 06:08 h (CET)
Elecciones muy peleadas
El jueves 6 de Mayo se realizan las elecciones más decisivas y disputadas del último tercio de siglo en la historia del Reino Unido.

Desde 1979 este país ha tenido solo dos gobiernos. Uno ha sido el conservador (1979-1997, el cual tuvo 4 mandataos y 2 primeros ministros: Margaret Thatcher y John Mayor) y otro el laborista (1997-2010: el cual ha tenido 3 mandatos y también dos primeros ministros (Tony Blair y Gordon Brown).

En estos comicios, según todos los sondeos, la cabeza la tienen los conservadores, lo cual podría indicar que se produzca el tercer cambio de partido en el poder en más de 3 décadas. Sin embargo, cada vez más crece la posibilidad de que los ‘tories’, aunque ganasen en las urnas, pueda que no logren más del 50% de la cámara de los comunes o que, incluso, saquen menos parlamentarios que los laboristas. Todo ello abriría las puertas a una situación de inestabilidad y a que el próximo primer ministro dure poco en el cargo.

Una democracia restringida
A fin de que se entienda el proceso británico y sus implicancias es necesario explicar las particularidades del sistema de Gran Bretaña.

Esta reclama ser la potencia con la democracia ininterrumpida más antigua del mundo. Durante más de 3 siglos allí no ha habido ninguna guerra civil, golpe u ocupación extranjera. La estabilidad de su parlamento se ha conseguido, en parte, debido a que es una democracia que restringe la democracia.

Mientras en toda república el jefe de Estado es electo y por un lapso prefijado, en Reino Unido éste es hereditario y vitalicio. La monarquía constitucional británica también carece de una carta constitucional y es la única potencia en la cual su cámara alta no es electa (sino que es designada desde arriba y muchos de sus componentes han heredado el escaño).

Si en cualquier república de las Américas la población vota por su presidente, en Reino Unido los electores solo votan por su Miembro del Parlamento (MP). Cada uno de éstos representa a cada uno de los 650 distritos electorales en los que está dividido el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte. En cada una de estas circunscripciones sufragan generalmente menos de 50,000 personas.

Gracias a este mecanismo lo usual es que el ganador se quede con todo. El sistema británico está diseñado de tal forma que se garantice que solo hayan dos grandes partidos y que el que triunfe pueda tener una mayoría absoluta parlamentaria y por ende un gobierno unipartidario.

El actual partido que tiene el monopolio del gobierno (laborismo) ganó las elecciones generales del 2005 con solo un 35% de los votos, pero detenta el 55% del parlamento.

A diferencia de las repúblicas americanas no hay un cronograma prefijado. En UK no hay primarias ni tampoco fechas exactas. Cuando el primer ministro así lo decide él puede convocar a elecciones, las mismas que deben darse al mes del plazo que él lo escoja de manera unilateral (aunque nunca pueden darse después de un quinquenio).

El 6 de mayo, además de las elecciones generales en todo UK, van a haber varios distritos (incluyendo los 32 del Gran Londres), donde se elijan a concejales. En cada barrio se escogen a los 3 candidatos más votados individualmente, los mismos que no necesariamente corresponden al mismo partido, quienes se han de juntar en la asamblea de concejales para decidir quién ha de ser el líder del municipio que ha de gobernar éste dure los 4 años del mandato y también el alcalde (cargo rotativo anual que tiene un rol más de representación en ceremonias).

No se vota por el líder nacional sino por el candidato local
La gente no vota por el líder del partido sino por el candidato a parlamentario de su propio distrito, el mismo que, a su vez, puede irse modificando geográficamente en cada elección.

Esto hace que cada voto sea muy disputado. Como todo parlamentario es electo con una o dos decenas de miles de votos, cada sufragio individual puede ser vital. Los candidatos o sus apoyadores deben ir casa por casa hablando con cada uno de sus posibles electores.

Los líderes de los 3 partidos más grandes son Gordon Brown (laborista), David Cameron (conservador) y Nick Clegg (liberal demócrata). A ellos no los vota el electorado a nivel nacional, sino solo las pocas decenas de miles de electores que viven en sus circunscripciones.

En todas las comarcas la gente no siempre vota por su partido preferido sino que debe escoger entre los dos aspirantes principales en su distrito. Esto es muchos no votan a favor de alguien a quien les gusta sino a favor de alguien quien puede destronar o parar a alguien que a ellos no les place.

La estrategia de los partidos no pasa por sacar más votos uniformemente a nivel nacional sino en ganar la mayor cantidad de distritos y en lanzar como prioridades el apuntar a los distritos más vacilantes.

Lo que hoy es el Partido Liberal Demócrata sacó en 1983 más del 25% de los votos pero solo obtuvo el 3% del parlamento. Hoy esta fuerza saca menos porcentaje de votos a nivel nacional pero se focaliza en ciertos distritos por lo que hoy se ha acercado al 10% de los curules.

Los partidos
Debido a que el sistema solo favorece a que hayan dos partidos grandes que se alterne en el poder (los conservadores y los laboristas) las demás fuerzas solo tienden a tener pocos o ningún parlamentario, aunque si logren cierto peso en las elecciones locales o europeas.

El Partido por la Independencia del Reino Unido (UKIP) quedó segundo en las elecciones europeas, en las cuales se acercó a un quinto de los votos en Inglaterra, pero en las elecciones generales ese partido nunca ha logrado un curul. Los verdes, quienes fueron la fuerza que más creció en las elecciones europeas y quienes han detentado la presidencia y la vice-alcaldía rotativas de Londres, hasta ahora nunca han electo un parlamentario.

Los liberales demócratas son el único partido que mantiene cierta presencia a nivel parlamentaria (aunque generalmente tienen un porcentaje de curules que equivale a menos de la mitad de lo que sacan en las ánforas).

Los demás partidos que logran colocar uno o más individuos en el parlamento son porque tienen cierta fuerza a nivel de una determinada zona. El partido Respect logró que George Galloway sea electo debido a que se basa en el voto de los musulmanes (particularmente del este de Londres).

Los partidos nacionalistas de Escocia (SNP) y de Gales (Plaid Cymru) son fuertes en esos países liderando los sentimientos en pro de menor dependencia de Londres.

En Irlanda del Norte, quien junto con Inglaterra, Escocia y Gales conforma el cuarto país del Reino Unido, el sistema de partidos es muy diferente. Allí no operan ninguno de los grandes partidos británicos y al parlamento solo entran 4 fuerzas: unionistas pro-monarquía duros y moderados y nacionalistas pro-república radicales y moderados.

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