Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

Seis millones de chiquillos

Clemente Ferrer (Madrid)
Redacción
domingo, 11 de abril de 2010, 21:17 h (CET)
“La desnudez del mundo indigente podría ser vestida con los adornos sobrantes de los vanidosos”, afirmó Goldsmith. Únicamente son acaudalados los que saben hacer buen uso de sus riquezas; los demás ricos quedan proscritos entre el número de los indigentes porque su desventura es dolorosa; no son magnánimos.

El hambre es una plaga que mata, cada año, a mas de seis millones de chiquillos, víctimas de malnutrición y de las dolencias contagiosas que, los diminutos cuerpos de los críos, no son capaces de superar al estar decaídos por la hambruna. La FAO, cuyo propósito consiste en acabar con el hambre en la tierra, a aseverado que “cada cuatro segundos fallece una persona de hambre en todo el orbe”.

En el mundo mal viven casi 1.000 millones de mortales hambrientos, según afirma el director general de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, Jacques Diouf. También ha subrayado que la seguridad alimenticia es una “condición primordial para la paz y la seguridad en el mundo”. Asimismo, el informe sobre el hambre que la FAO realiza anualmente, bajo el título: “El Estado de la Inseguridad Alimentaria en el Mundo” asevera que “comer es un derecho fundamental de la Humanidad. El hambre es una afrenta a la dignidad humana”

Lo que sobra a los opulentos es patrimonio de los indigentes. Por lo tanto, las inversiones en labranza, las infraestructuras campesinas, la indagación agropecuaria y un adiestramiento de calidad para los jóvenes en las áreas agrícolas, son requisitos para la explotación del campo y mitigar la gazuza.

El hambre es uno de los escándalos que siguen apenando a los mortales. El hambre es provocado por el mismo hombre, por su codicia, que se trueca en carencias de organización social, en el endurecimiento de las estructuras económicas y en sistemas ideológicos que presentan a la persona, despojada de su dignidad humana, como un simple instrumento material.

Agustín de Hipona afirma que; “Lo que sobra a los ricos es patrimonio de los pobres”.

Noticias relacionadas

Más cines en Gijón

La ciudad con más habitantes de Asturias tiene cines en el extrarradio

Políticos bajitos

Al sacrificado pueblo español, capaz de resistir y soportar tanto descalabro

Gracias al tercer poder, los separatistas han sido frenado

Las críticas feroces de los nacionalistas contra lo que ellos definen como judicialización de la política, no son más que la expresión del desencanto por su fracaso gracias a la acción de los tribunales, únicos que han conseguido frenar el intento de romper la unidad de España

Retrocedemos en lugar de avanzar

Ya se sabe que la unión hace la fuerza y que la discordia nos debilita

La despiadada crueldad del presupuesto de Trump

​El lunes, el presidente Donald Trump presentó su propuesta de presupuesto para el 2019
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris