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El aborto está de rebajas
Pedro de Hoyos
El aborto está de rebajas, cada vez es más barato y fácil, sólo nos falta el anuncio en televisión: “Clínica Ysidora, cada diez abortos que realices, uno gratis. Rellena nuestra cartilla de fidelización”. En una sociedad superficial, que ha hecho de la banalidad y de la intrascendencia el faro de sus decisiones, dentro de poco oiremos programas de radio patrocinados por la quincena de oro de clínica “El Bisturí de Oro”, treinta por cien de descuento a grupos familiares.
Es España la que está de rebajas, Occidente entero el que ha apartado la palabra “responsabilidad” de su vocabulario, hemos entregado la cuchara de la moral y nos parece de lo más normal que con el carnet joven se hagan descuentos en abortos o talleres de sexo o que con nuestros impuestos se realicen investigaciones sobre la ubicación del punto G, sin cuya exacta localización España no tiene futuro.
No estoy criticando al PSOE, el PP no derogó la ley del aborto, ni a la Bibiana Aido que ha confundido su ministerio de Igualdad con el ministerio de Ridiculez Feminista, sino a una sociedad conformista, que disculpa a sus gobernantes todo lo que no sea economía, a una sociedad desmoralizada, en sentido etimológico, y entregada a sus defectos, incapaz de erguirse y luchar por su propia dignidad.
Rebajar el precio del aborto, rebajar la edad del aborto, y rebajar la edad penal también, conste, es rebajar nuestra autocrítica y olvidarnos de la moralidad (nuevamente he de insistir en que no hablo de religión, ni siquiera de catolicismo), es muestra de la banalidad social y de nuestra decadencia, cerrazón y entrega a nuestros defectos e incapacidades. Ya lo dijo Ella: Abortar es como colocarse tetas nuevas.
By the way: La prueba de la sociedad intelectualmente nula, filosóficamente retrasada, éticamente incapaz no sólo es la frase de la ministra, sino que seres ¿humanos? del calibre de Kiko Rivera o Belén Esteban arrastren multitud de defensores, partidarios y seguidores. Un Estado democrático debería retirar el derecho al voto a semejantes pedestres pedorros.
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