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¿Semana de pasión?
Almudena Negro
No levanta cabeza. ZP ha pasado del talante al gesto desabrido, antipático, resentido. Y es que se mire hacia donde se mire, todo son problemas para y del gobierno. La economía que no remonta y cada vez se van esfumando más y más los cantos de sirena que anunciaban recuperación económica para las vísperas de las Elecciones Generales. En Cataluña las encuestas auguran una caída en picado, por la vía de la abstención, del PSC. En Andalucía el democristiano Javier Arenas se ha propuesto amargar el gobierno feudal socialista. El socialdemócrata “The Economist” ha pasado de las mieles de hace unos años a las hieles contra un gobierno que tiene “el país a la deriva”. Desde la UE cada vez son más las voces que alertan de nuestra situación económica y, después de la rebaja del rating portugués, lo del español es sólo cuestión de semanas. Lo de la subida del IVA tiene encabritada a media España.
Mayor Oreja ha hecho públicos los rumores que venían circulando desde hacía semanas por las redacciones. Se avecinaría la segunda parte de una negociación casi inevitable cuando hay quien se siente más cercano, acaso por el socialismo compartido, de Batasuna, que es lo mismo que ETA, que del centro-derecha representado por el PP. Desde algunos medios se señala al alcalde de Portugalete como uno de los nuevos negociadores del PSOE con ETA. Ortega Lara no tiene dudas. La mayoría de españoles, les importe o no el asunto, tengo para mí que tampoco. Dicen algunos que Mayor habría salido a la palestra para obligar a ZP a renunciar públicamente a cualquier tentación de negociación que permitiera a ETA sentarse en las instituciones en las municipales de 2011. El tiempo despejará las incógnitas.
La preocupación de los españoles por el copago sanitario que se avecina, la incertidumbre, casi certeza, con respecto al inviable sistema de pensiones y la indignación contra una casta parasitaria que en plena recesión dilapida el dinero en acciones como “el mapa del clítoris” o la compra del voto a base de peonadas, crece día a día de forma silenciosa. Mientras, la oposición, no sea que haya que explicar lo de Matas o lo del Gürtel, anda casi desaparecido en combate. Nada que ver con la oposición de José María Aznar, un partido, un proyecto, un liderazgo. Entre tanto, voceros como María Antonia Iglesias se emplean a fondo desde las teles afectas al régimen, que son todas, contra el papá de Mari Luz Cortés, que ha salido desencantado del PSOE después de años de paciencia con el trolero de la Moncloa y se ha acercado al PP. Hay que dejar claro lo que pasa con quienes osan abandonar el Partido.
Circula por doquier el rumor que esta semana que hoy comienza podría ser la última de María Teresa Fernández de la Vega como Vicepresidenta del Gobierno. Veremos. Aunque lo cierto es que ZP, olvidada ya la fracasada presidencia europea, necesita un cambio si quiere recuperar un mínimo de “punch”. Monteira no lo puede todo. Siguiendo con rumores, me susurran que quizá no sea ésta la única crisis de gobierno que preceda a la Semana Santa. Habrá que estar atentos. En Madrid la cosa está que arde.
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