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Debacle en el Madrid y ‘robos’ en el Barcelona
Daniel Lázaro
Durante la semana han sido foco de atención el Real Madrid y el Barcelona. Vaya, ¡qué novedad! Sí, entiendo que es lo mismo que decir que Rajoy y Zapatero se han puesto ‘verdes’. Sin embargo, lo han sido más que otras veces, los unos por caer en octavos –como siempre– y los otros por la expulsión de Guardiola.
Empezando por los blancos, ahora llegan las semanas –o incluso los meses– en los que se van a buscar quiénes son los culpables de esta nueva debacle. Porque es una debacle para un conjunto como el Real Madrid, por mucho que Florentino dijese lo contrario hace un par de meses. No voy a recitar la canción sobre los millones, pero es lo que toca.
¿Culpables? Todos son culpables. No podemos cargar el muerto solamente en Pellegrini o Higuaín. Probablemente el técnico no acertase con algunas decisiones puntuales y el atacante pecara de egoísta en alguna que otra clara ocasión. Pero ahí no se perdió la eliminatoria. El Madrid cayó apeado tras un desastre de partido en Lyon y un segundo tiempo más que pésimo en el Bernabéu. Pensarán entonces que estoy echando toda la culpa al chileno. Ni mucho menos. La culpa es de todos, desde Iker a Cristiano, pasando por cada uno de los jugadores madridistas. El problema es claramente de actitud. Y si no hay actitud en los octavos de la Liga de Campeones… ¿qué va a pasar con los equipos de nuestra liga? Nada.
En el otro lado están las recientes declaraciones de Pep Guardiola, en las que el entrenador blaugrana tildaba de mentirosos a Clos Gómez y su auxiliar. No voy a entrar en la calidad y la personalidad de los árbitros, pues de todos es conocido que algunos pecan de soberbia y llevan demasiado lejos el ‘aquí mando yo’. Lo que sí se puede entrar a valorar es que Guardiola ya ha sido expulsado en tres ocasiones como técnico del primer equipo: ante el Bayern en Champion’s, ante Osasuna cuando ya era campeón de liga y esta última frente al Almería.
Y según las propias palabras de Pep, será expulsado en más ocasiones. Su temperamento es así. La única pega es recordarle que es entrenador del Fútbol Club Barcelona y que, como a todos los equipos grandes, siempre se les da más de lo que se les quita. Más quisieran los Caparrós, Camacho, Preciado, Gay… ser robados en tantas ocasiones como el Barcelona o el Real Madrid.
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