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Todo sigue igual
Álvaro Calleja
En el ciclismo nada cambia. Nada hace parecer que la nueva temporada no sea, un año más, una temporada en la que vayan a predominar dos colores en lo más alto de cada podio. Los de la bandera española. El rojo y el amarillo en honor a los Contador, Valverde, Samuel, Luis León, Freire, Sastre, Flecha o Joaquim Rodríguez, por citar solo a alguno de ellos.
Y digo esto porque hace dos días, el pasado jueves, tuvimos la oportunidad de vivir algo que no es corriente, que no es sencillo y que es una exhibición en toda regla. Cuatro de los nuestros, cuatro españoles, dieron un recital en la montaña Laurent Jalabert, en la París-Niza, en la primera cita de la ronda gala con las carreteras empinadas. Alberto Contador, primero, Alejandro Valverde, segundo, Samuel Sánchez, tercero, y Joaquim Rodríguez, cuarto, pusieron de manifiesto el buen momento por el que atraviesa el ciclismo español con un monólogo en la última ascensión de la cuarta etapa.
Un monólogo que también se hace notar en la clasificación general, en la que cinco de los siete que la encabezan son ciclistas de nuestro país. Y se hizo notar cuando, a finales del pasado mes, Juan Antonio Flecha se convirtió en el primer español en conseguir la victoria en la Omloop Het Nieuwsblad, una de esas carreras en las que el catalán de Buenos Aires se siente como pez por el agua.
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