Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Artículo opinión   -   Sección:   Opinión

Pobres políticos

Ángel Ruiz Cediel
Ángel Ruiz Cediel
@angelruizcediel
viernes, 26 de febrero de 2010, 00:51 h (CET)
A la vista de que las declaraciones de actividades y haberes sobre sus patrimonios personales de los miembros del Gobierno no produjeron otra cosa en la sociedad que abierta hilaridad y maliciosillos comentarios, la misma declaración de patrimonio de algunas autoridades de la Comunidad Valenciana va en el mismo sentido. Si todo un señor Vicepresidente que lleva toda una vida consagrada a llevarse a paletadas los dineros del Erario (y vaya usted a saber qué otros) apenas si tiene donde caerse muerto, ¿qué de extraño hay en que, en la misma línea, el Presidente de la Comunidad Valenciana afirme que tiene sólo 900 euritos de nada por suma y compendio de haberes?... Lo que es igual, dicen en Venezuela, no es trampa.

Nuestros políticos son tan pobres que hasta son unos pobres políticos. Eso sí, aunque no lo confiesen, estoy seguro de que la generalidad de ellos utiliza cosméticas Portland, ésas que dejan el rostro fetén, ocultan toda clase de rubores, disimulan que es un primor las pícaras sonrisillas cuando sueltan majaderías semejantes y dejan el semblante con la dureza del diamante, listo para aguantar cualquier cantidad de abofeteamientos, los cuales soportarán impertérritos mientras juegan con nuestros dineros y, de paso, se quedan con ellos.

A mí me parecería lógico que fueran ésos sus haberes si cobraran en función del servicio que realmente prestan a la sociedad, e incluso me parecería que habría que rebajarles el sueldo; pero el caso es que no es así, sino que tienen sueldos astronómicos, intereses por todas partes, y juegan con los dineros públicos, el Erario, como si fueran los dueños del cortijo éste al que nombran como España. Llama mucho la atención que la alcaldesa de Valencia, por ejemplo, tenga bolsos con mucho más valor que el coche particular con el que debería moverse; pero es que en el Gobierno Central hay quien manifiesta poseer menos dinerillo ahorrado de lo que cobra por mes, y todo eso sin tener en cuenta la cosa de las dietas y demás, que vienen a ser como tres o cuatro sueldos. Ahí tenemos, sin ir más lejos, el pastizón que se arrampla para sí la señá Leire-Pajín, ésa de la vocecilla de plástico y enfático y melodramático tono para anunciar acontecimientos cósmicos, que debe ser más falsa que un euro de abono orgánico. O como esa otra señora del aborto legal, que se gasta generosamente más en hacer mapas clitorianos que en llenar la saca, y no digamos si entramos en la cosa de los estudios financiados para saber si las mujeres son mujeres o qué.

Por repartir y no nombrar en exceso, que habría pocos o ninguno que se salvara de la quema en todo el espectro político, baste con lo dicho, que no es poco, y sirva como parangón de una clase política que por no tener, no tiene ni vergüenza. Son pobres, ¡qué le vamos a hacer! Pobres de haberes, pobres de alma, pobres de responsabilidades, pobres de humor… Porque ya hay tener un humor interracial para esta cosa tan negra y pestilente. Vamos, humor negro, sin ir más lejos. No se tendrán pruebas, no se tendrán datos exactos del chanchulleo que se traen entre manos y como salvan de una posible quema las sin duda millonadas que esconden, pero nadie puede negar que esto hiede, que esto insulta, que esto ofende a la misma ofensa. Si lo que a los españoles nos queda es esta clase de dirigentes, y es o en los unos o en los otros en los que depositamos nuestras esperanzas para salir de esta crisis en que ellos mismos, su incompetencia y otros adinerados han producido con su proceder, estamos listos. Mejor que no hubieran hecho confesión de patrimonio, porque mejor, mucho mejor, la ignorancia, esa terrible felicidad del idiota de la que hablaba Machado.

Sí; sin duda hubiera sido mucho mejor que guardaran silencio sobre su patrimonio y que siguiéramos todos en el convencimiento de que se llevaban los dineros a espuertas, aunque sin saber exactamente cuánto. Así, del modo que lo han hecho, yendo por la vida de honorables transparentes mientras sabemos (tenemos el convencimiento moral) de que nos están tomando el peluquín a base de bien, francamente, es insoportable. Sólo por ilustrar el asunto, me decía un Teniente de Alcalde de mi pueblo-ciudad que su salario daba para mucho, pero que como le daban más de quinientos euros diarios por día de viaje e iba con todos los gastos pagados, pues que se daba al turismo sin descanso hermanando mi pueblo-ciudad con otros pueblos de medio mundo, sacándose de paso un pico. No se cuentan otros extras. Y si esto es así en un pueblo-ciudad de medio pelo como el mío, ¿qué no será en una Comunidad o en el mismísimo Estado?...

No; no tengo ni una sola prueba de que tal o cual miembro del Gobierno o de los Gobiernos Autónomos o de los Gobiernos Locales o de los Gobiernos de los Gobiernos de lo que sea (que aquí lo único que sobran son cargos y Gobiernos) se queden con medio país y pongan sus propiedades a nombres de testaferros, parientes o lo que sea, o que se lleven los dineros a las Chimbambas Orientales, que es un paraíso fiscal que mola mil donde arman sus orgías; pero tengo el convencimiento moral (exactamente el mismo por el que un juez puede condenar a galeras sin requerir de pruebas), de que esto hiede, apesta, atufa, da asquito. ¡Pero qué pobres políticos tenemos, Señor, Señor! ¡Como para salir de la crisis de la mano de estos pobretones! Y así estamos, claro.

Noticias relacionadas

El día de…

Nos faltan días en el año para dedicarlos a las distintas conmemoraciones y recordatorios

Como hamsters en jaula

​Hermanos: estaréis de acuerdo conmigo de que los acontecimientos políticos están pasando a una velocidad de vértigo

La revolución del afecto como primer efecto conciliador

Nuestro agobiante desconsuelo sólo se cura con un infinito consuelo, el del amor de amar amor correspondido, pues siempre es preferible quererse que ahorcarse

¿Qué se trae P. Sánchez con Cataluña?

Se dice que hay ocasiones en la que los árboles no nos dejan ver el bosque

¿Nuestros gobernantes nos sirven o les servimos?

Buscar la justicia, la paz y la concordia no estoy seguro de que sea al principal objetivo de los gobernantes
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris