Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
15º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas:   Opiniones de un paisano  

A propósito de Arco, una reflexión sobre el Arte

Mario López
Mario López
lunes, 22 de febrero de 2010, 07:18 h (CET)
El Arte es un matrimonio laico poligámico de inspiración, trabajo duro y práctica. De hecho, el Arte no existe. Existen, eso sí, los artistas (la mayoría de pacotilla, pero artistas al fin y al cabo). Un artista es un señor que se gana la vida haciendo objetos artísticos ¿Que es un objeto artístico?

Hoy en día, cualquier cosa. Hay muchos que viven en la convicción de que cualquiera que logra la excelencia en el trabajo desempeñado es un artista. Ni lo niego, ni lo dudo, ni me lo planteo. Lo cierto es que si confundimos excelencia con arte, se nos abre demasiado el abanico de posibilidades y, al final, el arte, más que un oficio, pasa a ser una categoría. A mi no me importa en absoluto que así sea, pero yo creo que la cuestión radica en hallar la especificidad del trabajo artístico, más allá de la excelencia. Yo creo que un artista es el que así lo declara a Hacienda o, en su defecto, al casero. Alguien que pinta cuadros, compone música o da volteretas imitando a un cisne borracho. Siempre que cobres por hacer cualquiera de estas cosas, eres un artista. Por supuesto que puedes ser un artista excelente o una mierda de artista, pero, ya digo, si eres capaz de vivir de ello, eres un artista. Lo que sí está claro es que durante siglos los artistas "buenos" vivían de los mecenas y hoy, de las subvenciones. Los malos siempre están callejeando. Lo bueno que tiene ser artista malo es que te puedes pasar todo el día en la calle sin que te llamen vagabundo y toda la noche en el bar sin que te tomen por borracho. Eres, simplemente, un artista bohemio. Al artista bohemio no se le exige etiqueta, ni residencia, ni chica, ni perro que le ladre. Con ser él tal y como es, le basta para ser aceptado por la sociedad sin sufrir ningún tipo de censura, burla o castigo. A cambio de tanta libertad, el artista bohemio renuncia a todo lo demás. No está mal. No conozco a ningún artista "bueno" que quiera volver a la bohemia; por algo será. Pero el caso es que a mí los que me caen bien son los artistas malos, los bohemios. Por eso, entre otras cosas, vivo tan alejado de las ferias y tan próximo a la barra del bar.

Noticias relacionadas

Emprender desde el corazón

Lo complejo es la capacidad de encontrar el camino para dar respuesta a los problemas y desafíos que tenemos

Greta Thunberg: “Se avecina un cambio, les guste o no”

a Cumbre de Acción Climática tiene como objetivo “acelerar las transformaciones que se necesitan con urgencia e impulsar acciones que beneficien a todos”

El Parlamento de Navarra pide disculpas a Casa Real

Cuatro años después, el Parlamento de Navarra, "expresa a la Casa Real sus disculpas por la falta de invitaciones"

Otra incongruencia. Déficit mundial de azúcar

Domingo Martínez Madrid, Burgos

Otra oportunidad

Carlos Castro Martínez, Valencia
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris