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Etiquetas:   Opiniones de un paisano  

A propósito de Arco, una reflexión sobre el Arte

Mario López
Mario López
lunes, 22 de febrero de 2010, 07:18 h (CET)
El Arte es un matrimonio laico poligámico de inspiración, trabajo duro y práctica. De hecho, el Arte no existe. Existen, eso sí, los artistas (la mayoría de pacotilla, pero artistas al fin y al cabo). Un artista es un señor que se gana la vida haciendo objetos artísticos ¿Que es un objeto artístico?

Hoy en día, cualquier cosa. Hay muchos que viven en la convicción de que cualquiera que logra la excelencia en el trabajo desempeñado es un artista. Ni lo niego, ni lo dudo, ni me lo planteo. Lo cierto es que si confundimos excelencia con arte, se nos abre demasiado el abanico de posibilidades y, al final, el arte, más que un oficio, pasa a ser una categoría. A mi no me importa en absoluto que así sea, pero yo creo que la cuestión radica en hallar la especificidad del trabajo artístico, más allá de la excelencia. Yo creo que un artista es el que así lo declara a Hacienda o, en su defecto, al casero. Alguien que pinta cuadros, compone música o da volteretas imitando a un cisne borracho. Siempre que cobres por hacer cualquiera de estas cosas, eres un artista. Por supuesto que puedes ser un artista excelente o una mierda de artista, pero, ya digo, si eres capaz de vivir de ello, eres un artista. Lo que sí está claro es que durante siglos los artistas "buenos" vivían de los mecenas y hoy, de las subvenciones. Los malos siempre están callejeando. Lo bueno que tiene ser artista malo es que te puedes pasar todo el día en la calle sin que te llamen vagabundo y toda la noche en el bar sin que te tomen por borracho. Eres, simplemente, un artista bohemio. Al artista bohemio no se le exige etiqueta, ni residencia, ni chica, ni perro que le ladre. Con ser él tal y como es, le basta para ser aceptado por la sociedad sin sufrir ningún tipo de censura, burla o castigo. A cambio de tanta libertad, el artista bohemio renuncia a todo lo demás. No está mal. No conozco a ningún artista "bueno" que quiera volver a la bohemia; por algo será. Pero el caso es que a mí los que me caen bien son los artistas malos, los bohemios. Por eso, entre otras cosas, vivo tan alejado de las ferias y tan próximo a la barra del bar.

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