Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Cristianismo originario   -   Sección:   Opinión

Ya nadie contradice que la Iglesia no es cristiana

Alfred Schulte
Vida Universal
viernes, 19 de febrero de 2010, 09:09 h (CET)
¿Puede la Iglesia seguir llamándose “cristiana”? Esta pregunta fue el punto central del proceso judicial celebrado el 10.02.2010 en la ciudad alemana de Friburgo en Breisgau. Seis demandantes, cristianos libres por el Cristo del Sermón de la Montaña, querían hacer que esto se prohibiera al arzobispo Robert Zollitsch, presidente de la Conferencia episcopal alemana. Que no lo consiguieran en la primera instancia ante el Tribunal Contencioso-administrativo de Friburgo no sorprendió a los demandantes: «Hemos ganado» comentó el Dr. Gert-Joachim Hetzel, como portavoz jurídico de los cristianos libres, refiriéndose al resultado, diciendo: «Éste es un día histórico. Durante siglos la Iglesia hizo acusar, torturar y matar en nombre de Cristo a toda persona que no compartiera su creencia. Ahora, por primera vez, ella misma tiene que comparecer ante los tribunales, y durante el proceso nadie ha puesto en tela de juicio el hecho de que la Iglesia católica hasta la actualidad más reciente se haya hecho gravemente culpable de haber cometido delitos y que por ello sólo se la puede calificar de no-cristiana».

Los demandantes no sólo indicaron los delitos eclesiales del pasado sino que también hicieron referencia a los abusos sexuales de los sacerdotes en el presente, así como entre otras cosas al efecto desastroso de la enseñanza de la condenación eterna, bajo la cual siguen padeciendo psíquicamente innumerables personas hasta en la actualidad. Sin embargo, según la opinión de los jueces, a los demandantes les faltaba la llamada “legitimación activa”, aduciendo que éstos no podían demostrar el estar legalmente autorizados a defender el prestigio de Jesucristo actuando en Su nombre, contra el fraude de etiquetaje practicado por las Iglesias.

Esto lo objetaron los demandantes diciendo que según la enseñanza de las Iglesias, tanto por el Sacramento de Bautismo como por el de la Comunión, que recibieron ya siendo niños, se habían convertido en una parte del “cuerpo místico de Cristo”, esto es, de la Iglesia. «Más consanguinidad que ésta no es posible», agregó el abogado Hetzel. «En el caso de que el tribunal considere falsa esta enseñanza eclesiástica todavía con más motivo tendría que intervenir, porque entonces sería un hecho que la humanidad desde hace 1500 años ha sido engañada con un acto de “falsa magia”, pisoteando el nombre de Jesús el Cristo».

Con anterioridad al proceso, los jueces se habían negado a dar a conocer la confesión que profesan. Aún no se sabe si los demandantes van a recurrir el veredicto. El 16.03.2010 también estará la Iglesia luterana ante los tribunales en la ciudad de Hannover. También ella fue demandada para que no siga llamándose “cristiana” por más tiempo.

Noticias relacionadas

El huracán Florence expone la dura realidad de la desigualdad en Estados Unidos

El huracán de categoría 4 avanzó a una velocidad de varios kilómetros por hora inundando las Carolinas estadounidenses

La Cataluña imaginaria y autosuficiente de los separatistas catalanes

“La autosuficiencia es incompatible con el diálogo. Los hombres que carecen de humildad o aquellos que la pierden, no pueden aproximarse al pueblo” Paulo Freire

Dos debates, dos Españas

La crispación general y el estilo bronco, zafio y chulesco del diputado Rufián representaba el nivel de descrédito que ha alcanzado el debate parlamentario

La distopía del Máster Casado

Sánchez en situación apurada

Casado exculpado por el fiscal
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris