Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Política   PSOE   -   Sección:   Opinión

Inspiración frente a obstáculos

“Es fácil esquivar nuestras responsabilidades, pero no podemos esquivar las consecuencias de esquivar nuestras responsabilidades" Josías Charles Stamp. Exdirector del Banco de Inglaterra
César Valdeolmillos
jueves, 27 de octubre de 2016, 08:43 h (CET)
Con la última resolución del Comité Federal del PSOE, parece que está asegurada la investidura de Mariano Rajoy, y qué duda cabe, que si la misma se lleva a efecto, es un paso previo positivo que nos sitúa en el comienzo de un sendero, complicado, es cierto, pero sendero al fin y al cabo, que debería proporcionarnos la estabilidad que el país necesita, para entre todos, buscar las mejores soluciones a los muy graves problemas que tenemos planteados.

Lo cierto es que esto, al igual que se hizo en la transición, llegaría a ser posible si lo que primase por encima de todo lo demás en el ánimo de los grupos parlamentarios, fuese el interés general del país, y después los ideológicos, y desde luego, nunca los personales.

Sin embargo, es de temer que no ocurra así por parte de todos los grupos que forman el arco parlamentario.

Sus anteriores dirigentes han situado al Partido Socialista en una difícil encrucijada, de la que únicamente podían salir desistiendo de su bloqueo al partido que por dos veces consecutivas había ganado las elecciones o enfrentándose a una nueva consulta electoral, que previsiblemente, podría hacerles perder el liderazgo de la izquierda, con graves consecuencias, no solo para ellos, sino para toda España.

Finalmente se impuso la sensatez y el sentido de responsabilidad de unos cuantos dirigentes que vieron con claridad que las circunstancias les obligaban a elegir, entre lo que ellos consideran malo y lo peor.

Sin duda ha sido una decisión dolorosa para ellos, pero han demostrado saber que la política hay que hacerla con la inteligencia y no con los sentimientos, y que es preferible perder una batalla para poder seguir teniendo la oportunidad de ganar la guerra.

Si finalmente todo se desarrolla tal y como se prevé, Mariano Rajoy será investido presidente del Gobierno, pero siendo este un paso imprescindible para la gobernabilidad del país, que nadie crea que con el mismo, el camino queda despejado para solucionar los muchos y graves problemas estructurales que planean sobre España.

El PSOE, para intentar recobrar su credibilidad de cara a sus militantes y su electorado, tratará de marcar distancias frente al PP y ejercerá una oposición muy férrea.

No es que esa postura sea inadecuada, incluso es necesaria. Lo desacertado es que esa oposición se pudiera ejercer, no en función de lo que el Gobierno proponga, sino de quien lo proponga.

Con un gobierno en minoría y una oposición movida por tan variopintos intereses encontrados entre sí, pero la mayoría de ellos ajenos a las necesidades reales de la sociedad española, no será esta una legislatura en la que sea fácil consensuar las medidas necesarias para solucionar problemas tan graves y urgentes como el afianzamiento de las pensiones, la política territorial, la educación, la sanidad, el trabajo o la reforma de la administración pública y la Constitución, todas ellas ineludibles para la estabilidad y progreso del país.

De hecho, el presidente de la gestora del PSOE, Javier Fernández, sin conocer aún su contenido, ha dicho ya que es "muy difícil" que su partido vaya a aprobar los Presupuestos Generales del Estado que presente el Gobierno de Rajoy. Es más: ha lanzado un mensaje que proyecta una gran incertidumbre sobre la durabilidad de la legislatura, al indicarle que la estabilidad, "debe buscársela en otros lugares políticos".

Por su parte, Alberto Garzón, Coordinador federal de Izquierda Unida, ya anunció el pasado lunes al Rey que habrá movilizaciones en señal de protesta contra una investidura de Rajoy, que los convocantes, consideran “ilegítima”, manifestaciones que han sido apoyadas por el Secretario general de Podemos.

Es cierto que un poder ejecutivo en minoría, exige una enorme capacidad de diálogo para negociar y poder gobernar, siempre y cuando, el interlocutor tenga voluntad de negociar y no pida en pago de su apoyo un precio que el Estado, ni debe, ni puede pagar sin transgredir los principios constitucionales.

Pero no es menos cierto que la búsqueda de los acuerdos para lograr la estabilidad del país, es obligación de todas las formaciones representadas en las Cortes.

Hace años que en España la política se hace con minúsculas, únicamente con objetivos electoralistas y anteponiendo la imagen a las auténticas necesidades de la sociedad, de tal modo que la han convertido en una grotesca mascarada, en la que lo que se presenta muchas veces bajo las banderas de la democracia y la libertad, no es más que mera banalización y frivolidad.

No alcanzaremos nunca la solución de los problemas que nos aquejan, mientras los partidos, que son a los que nuestra Constitución otorga el máximo protagonismo de la acción política, solo actúen en función de sus propios intereses y no como canalizadores de las necesidades de los españoles.

Decía George Bernard Shaw, que no nos hacemos sabios por el recuerdo de nuestro pasado, sino por la responsabilidad de nuestro futuro. Es necesario que todos —electores y elegidos— reflexionemos sobre las consecuencias de nuestras acciones y sus consecuencias, pero dejemos que la posibilidad que representa un nuevo Gobierno, le inspiren y no se deje desalentar por los obstáculos que le esperan.
Comentarios
Escribe tu opinión
Comentario (máx. 1.000 caracteres)*
   (*) Obligatorio
Noticias relacionadas

¿Cuándo dejará Europa de ser un vasallo de EEUU?

El fracaso de las sanciones de EEUU a Rusia

Eso de la Cuaresma ¿va contigo?

Ahora es tiempo favorable para convertirnos y creer en el Evangelio

¿El castellano en Cataluña? ¿Quién permitió que se aboliese?

La Constitución española no necesita ser interpretada respeto a la vigencia, en todo el territorio español, de la lengua que hablan más de 500 millones de personas: el castellano.

Banalización

Si bien, en esta lucha maníquea entre movimientos que se oponen a la igualdad y sólo buscan la discordia entre los diferentes géneros, un papel clave lo juega el auge del feminismo radical. A grandes rasgos, el feminismo no es una única ideología, sino que se divide en variantes como el liberal, el socialista, el étnico y el radical. Mientras el primero defendía los derechos de las mujeres, el segundo destacaba la opresión de las mujeres de clase trabajadora y el tercero el de las mujeres pertenecientes al mundo postcolonial. Actualmente, el feminismo radical se arroga el monopolio sobre el discurso feminista, convirtiéndose en un pensamiento excluyente y etiquetando como “machista” a todas aquellas corrientes que no comparten la totalidad de sus puntos de vista. El feminismo radical culpabiliza al hombre por el mero hecho de serlo, lo feminiza en su forma de ser y lo funde bajo el signo del patriarcado. En última instancia, el fin de esta versión ultramontana del feminismo es presentar la supremacía de la mujer sobre el hombre como una supuesta y falsa igualdad. No hay que engañarse. El feminismo radical no sirve a la mujer, ni tampoco al hombre. Ha desechado como motivo de su lucha otras causas en las que también está en juego la igualdad frente a la coacción: la violencia en los matrimonios homosexuales (tanto de hombres como de mujeres), la identidad transexual, el maltrato de los niños en el seno familiar, el maltrato del hombre en el hogar, el maltrato de los discapacitados y de las personas mayores por parte de su propia familia. El feminismo radical entiende que esta violencia no existe, que es mínima y que no puede ser comparada con la sufrida por la mujer. En definitiva, el feminismo radical es la gran traición -tanto como el patriarcado- hacia el propio ser humano.

El riesgo feminista

Hace unos días el arribafirmante escribió sobre los peligros del neomachismo
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris