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Etiquetas:   Momento de reflexión   -   Sección:   Opinión

Plegaria y drogas

Octavi Pereña
Octavi Pereña
miércoles, 20 de enero de 2010, 09:49 h (CET)
Cameron, el hijo de Michael Douglas, conocido actor, presenta graves problemas drogas. Cameron Douglas, actor como su padre, puede ser condenado a 10 años o a cadena perpetua por haber violado el arresto domiciliario a que había sido condenado al ser detenido por vender metanfetamina. Cumpliendo el arresto domiciliario, a su novia Kelly Scott, el guardia de seguridad que vigilaba el lujoso edificio de apartamentos de Manhattan le intercepto 19 sobres que contenían heroína escondidos en el compartimiento de las baterías de un cepillo de dientes eléctrico. Ahora, Cameron ha ingresado en prisión.

No son solamente los hijos de la ‘jet-set’ que tienen problemas de drogas. Un estudio considerado riguroso y fiable elaborado por el Consell Comarcal del Pla d’Urgell, presenta cuestiones que preocupan: Los abusos de alcohol comienzan a los 11 años y los de cocaína a los 14. Hay alguna cosa que no funciona cuando en edades tan jóvenes se ingieren productos que alteran el estado de conciencia.

Michael Douglas dice algo que es evidente: “Cualquier familia que ha tenido que lidiar con el abuso de drogas sabe cuán devastador puede ser”. Que los hijos se emborrachen y consuman drogas no se produce por generación espontánea. Es el resultado de un proceso que se inicia antes de los 11 años con el alcohol y los 14 con la cocaína. ¿Cuál es el ejemplo que dan los padres a estos niños y niñas tan precoces en el consumo de productos tan nocivos para su salud física y moral? No se debe olvidar que estamos inmersos en la cultura mediterránea en la que se considera normal regar las comidas con un buen vino. La cosa no sería criticable si se ingiriese con moderación. Incluso los médicos afirman la bondad de un poco de vino en las comidas, especialmente el negro, para la salud. La cosa no acostumbra a ser así ya que además del vino se consumen otras bebidas alcohólicas de más graduación. El consumo de alcohol no finaliza en las celebraciones familiares. Se lo ingiere a deshora porque socialmente es bien visto. Los estragos de la inmoderación alcohólica no se pueden evitar con esta mentalidad. El mal ejemplo de los adultos se contagia y entonces nos rasgamos las vestiduras cuando a partir de los 11 años los hijos presentan problemas de alcoholismo y de adicción a las drogas.

La declaración de Michael Douglas diciendo que su familia está devastada “y muy desilusionada por el reciente comportamiento de Cameron”, la comparten muchos padres que tienen hijos que tienen graves problemas con el alcohol y las drogas. Antes de que la bomba estalle se daban señales de que se estaba construyendo el artefacto. ¿Qué hacían los padres cuando los intermitentes alertaban del peligro?

Me comentaba un conocido que si quieres comer fruta debes tratar al árbol antes de que la mosca inocule la larva en el fruto, pues, una vez infectado, los tratamientos son inútiles. Esta experiencia frutícola es de aplicación en la educación de los hijos. Diferenciándose del frutal, el ser humano lleva la larva del pecado desde el momento de su concepción, sólo es necesario que se desarrolle y adquiera características peculiares . Distinguiéndose del fruto infectado por la larva que no se puede tratar, en el hombre sí que se puede curar la larva del pecado.

El insecticida que mata el pecado es Cristo y la sangre que derramó en el Gólgota. El tratamiento, los cónyuges deben empezar a aplicarlo desde el momento que saben que van a ser padres. En sus oraciones tienen que pedir a Dios que proteja a la criatura que se va formando en el vientre materno. Deben pedirle que les enseñe a ser buenos padres para saber instruir a la todavía no nacida criatura en los caminos del Señor. Cuando el bebé ve la luz del sol, entonces empieza la educación práctica corrigiendo diariamente los desvíos que se van presentando y solicitando al Señor la sabiduría necesaria para disciplinar al niño, sin provocarle ira. No es fácil ser padres comprometidos, pero el esfuerzo que exige, al ver que las inquietudes que se han invertido han dado su fruto, compensa con creces.

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Es un filósofo presocrático que ha especulado acerca del mundo y de la realidad humana
 
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