Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
15º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas:   Carta al director  

El aborto es un infanticidio

Clemente Ferrer (Madrid)
Redacción
lunes, 18 de enero de 2010, 06:36 h (CET)
En los Estados Unidos se levantó un enérgico grito después de que el aborto a petición se legitimara en 1973, en la nefasta sentencia Roe vs. Wade. Esa voz fue la de Catherine MacKinnon que, en su artículo “La privacidad contra la igualdad”, aclara que “los partidarios y los contrarios al aborto comparten una suposición: que las mujeres controlan de manera significativa el acto sexual”.

En las diversas indagaciones las esposas están, mas que los maridos, en contra de la interrupción voluntaria de estado de gravidez (asesinato), ven el aborto como un dilema individual. Las jóvenes se estremecen al pensar que el marido pueda privarles de la mayor alegría de su vida: la ternura de un bebé. En los Estados Unidos un 64% de las mujeres que interrumpen voluntariamente el estado de buena esperanza (crimen) se sienten forzadas por otras personas allegadas. Las esposas estadounidenses abortan para complacer las chifladuras de personas que no ambicionan amparar a su hijo, según Frederica Matthews-Green.

Por otra parte, la dolencia para la mujer que aborta es psíquico según la American Psychological Association. Se ha divulgado la gran depresión que sufre la mujer tras un aborto legal. Las casadas pueden oponerse al aborto durante el estado de gravidez sin embargo, la legitimación del aborto a petición, hace que padezcan las secuelas. Si la joven aborta, el esposo se ve eximido de toda responsabilidad y guarda a la esposa como objeto carnal. Es frecuente la depresión y los pensamientos suicidas en la mujer que ha abortado.

Si se muestra, a lo largo del embarazo, que el chiquillo es deforme, si no aborta, la esposa norteamericana será la culpable de las embestidas que el vástago traiga consigo. El aborto (crimen) ofrece la liberación de la mujer. A lo largo de la historia, los benjamines han sido un resultado lógico de los idilios entre el hombre y la mujer, por lo tanto, los dos son los padres de la criatura. Esto no pasa con el aborto libre (asesinato) que impide el nacimiento de un bebé. Es la mujer quien decreta si el hijo entra en el mundo de los vivos.

Juan Pablo II afirmó: “El aborto procurado es la eliminación deliberada y directa de un ser humano en la fase inicial de su existencia, que va desde la concepción al nacimiento. Jamás se puede justificar la eliminación deliberada de un ser humano inocente”.

Noticias relacionadas

Procesos electorales

Resulta bochornoso que todavía se cobren ciertos sueldos cuando hay pobreza, miseria y hambre física

Conversaciones de autobús

El pulso de la actualidad en el recorrido de la línea 79

Cuestiones que nos interpelan

“El signo más auténtico y verdadero de espíritu humanístico es la serenidad constante”.

​El equilibrio

El escuchar a los demás y la apertura a los nuevos aires, harán de bastón que nos permita seguir conviviendo con la humanidad

Recuerda: Nada nos pertenece, todo es prestado

​La naturaleza en su conjunto y la humanidad misma, viven en el día con día los embates de la voracidad
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris