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Etiquetas:   Lencería fina   -   Sección:   Opinión

Julio Iglesias en plena forma inicia una gira mundial

Teresa Berengueras
Teresa Berengueras
@berealsina
domingo, 17 de enero de 2010, 08:06 h (CET)
La pasada semana expresaba en esta sección mis dudas acerca de que Julio Iglesias el cantante español más internacional estuviera pasando por fuertes dolores de espalda y esta fuera la razón por la que no asistió a la celebración de la Noche Vieja en casa de los señores Rainieri en Punta Cana al lado del matrimonio Clinton y Óscar de la Renta, entre otros conocidos españoles. El lunes mandé un mail a su secretaría a la oficina del cantante en Miami para que me dijera si efectivamente, tal y como se publicó en El Mundo, el cantante, estaba pasando momentos difíciles debido a un mal estado físico. La respuesta la recibí, también vía mail, por parte de su asistente personal, Gabriela Ristea, quién manifiesta textualmente: “El Sr. Iglesias se encuentra perfectamente. La mejor prueba que no padece los fuertes dolores de espalda mencionados en el material es que ayer mismo inició su nueva gira mundial 2010 en Punta del Este (Uruguay). Una gira muy extensa que lo llevará a los cinco continentes en los próximo meses”. Es decir Julio Iglesias el miércoles día trece de esta semana estaba en plena forma para cantar dos horas seguidas ante su público y empezar otra gira mundial, ignoro cuántas llevará a lo largo de su carrera como cantante, asimismo debo recordar que una gira no es llegar a la sala de fiestas, a la de los conciertos, al estadio de fútbol y cantar, no, todo cantante de esta categoría lleva un equipo de personas que se ocupan del sonido, de las luces y de la coordinación total para que todo salga al minuto, Julio, es un muy minucioso como todo buen profesional, llega muchas horas antes en su avión privado al lugar donde cantará, hace las pruebas, de luz, de sonido de voz y ve cómo es el escenario, canta, luego, a veces se reúne a cenar con su equipo y con personas de la organización y al día siguiente nuevo destino. Las giras son duras y si bien es cierto que Julio siempre pide hoteles que tengan gimnasio y piscina para hacer unos largos cada día precisamente para conseguir que su salud se mantenga y que su espalda aguante todo lo que sea. Julio la mayoría de veces en sus conciertos canta de pie, pocas son las canciones en las que canta sentado, es por esa razón que el cantante necesita estar en buen estado de salud, si tuviera dolores de espalda, de cabeza o de muelas no podría cantar todos los días por muchos medicamentos que le administraran.

A PARIS CON JULIO
Conocí a Julio en Barcelona, luego le reencontré un verano con Ramón Arcusa y Manuel de la Calva compositores de “Soy un truhán, soy un señor” en la Costa Brava, luego en el año 1980 estuve ocho días con él en París haciéndole un reportaje amplio, vivir ocho días con una personaje, qué hace, qué piensa, qué come, cómo se divierte, en qué emplea el tiempo libre. Julio aceptó mi compañía, durante este tiempo no me iba a despegar de él. Vivía en el mismo hotel, el Intercontinental, justo enfrente del Maurice conocido porque Dalí y su mujer en sus largas estadías en la capital francesa vivían en ese hotel de lujo. Nos encontramos el primer día a las cuatro de la tarde, me recibió en su suite y lo primero que me dijo es lo siguiente: “Mañana llega a París la actriz Sydne Rome, es una mujer espectacular, inteligente, con la que se puede hablar, viene para cantar en el show que vamos a grabar esta semana para TF1 con los Carpentier, cantaremos a dúo “Que reste-t’il de nous amours”, tú estate atenta, ¿has venido con la cámara?, bien, pues nosotros vamos a ensayar en esta salita, tú con el teleobjetivo podrás hacernos las primera fotografías juntos, es una mujer que me gusta mucho y voy a tener un amor con ella, quédate con eso”. Me instalo en mi habitación dos pisos más arriba de la de Julio y me cita para las 19’30 horas para ir a tomar un aperitivo con los Carpentier, productores del programa que iba a grabar y luego a cenar.

SKYLINE DE INDIAN CREEK
Los Carpentier eran dos personas amables, muy francesas y muy educadas y sabían muy bien lo que querían de Julio, tenían perfectamente estructurado el reportaje con él: “Monsieur Iglesias (nos hablaban en francés) hemos preparado un plató que es una imagen del skyline de Miami, tú vas a recibir en tu casa de Indian Creek a un grupo de invitados con los que hablarás y esencialmente cantarás con ellos, hay una orquesta de ochenta maestros y todo será en directo ya que los duetos nadie los tiene grabados y este programa se emite como si fuera un directo aunque todo el mundo sabe que no lo es”. Esa noche cenamos en Maxim’s, Julio nos explicó la luz que emanaba la princesa Grace Kelly que acudió un día a uno de sus conciertos en la ciudad del Sena: “Entró en la sala y los focos de los cámaras eran como luciérnagas al lado de su presencia, iba con la Princesa Carolina, una joven mujer de dulce mirada, ojos mucho más claros que los que vemos en las fotografías, ambas desplegaban una gran elegancia y ambas eran tan distintas…..” En la cena el cantante pidió vino: “Me gusta el vino, en casa tengo una buena bodega, sólo bebo en las cenas, creo que es importante acompañarte de un buen caldo para hablar”. A las 23’30 horas dejábamos el restaurante, los Carpentier nos esperaban dos días después, al día siguiente Julio tenía una agenda repleta de entrevistas para la radio y la prensa. Me citó a las ocho de la mañana en su suite: “Vamos a desayunar fuerte, mañana nos espera un día muy duro Teresita”. Mi primera impresión: Julio gana en las distancias cortas.

EL CORTEJO DE JULIO A SYDNE
A las nueve de la mañana contesta todo tipo de preguntas: ¿cómo te gustan las mujeres? ¿estás enamorado? ¿cómo te acuestas? ¿cómo te despiertas? ¿que es lo que más te gusta de Paris? ¿y de las francesas?¿es cierto que cuando te levantas llamas a tus novias que tienes por todo el mundo?, en fin, suena en esos momentos en Francia “A vous les femmes” y “Hey”!. Es el día señalado, llega Sydne procedente de Roma, se instala en la otra parte de la ciudad, en otro hotel, también de lujo, más pequeño y acogedor. A última hora de la tarde, tal y como estaba planeado, ensaya en la suite con Julio, yo, sin decir ni mu, sin presentaciones ni nada, voy disparando, Sydne lleva unos pantalones a rayas, el pelo alborotado y luce una magnífica sonrisa, canta un tono más alto que Julio, repiten varias veces la canción, yo espero siempre, al acabar nos vamos, junto con el representante de Sony Internacional y Alfredo Fraile, representante de Julio, a cenar en la zona de les Marais, coqueto restaurante, elegante sin pasarse, me sentaron a la derecha de Julio, enfrente de él Sydne, a mi izquierda Alfredo Fraile y enfrente el jefe de la casa Sony Internacional, tomamos unas ostras con vino blanco, Sydne y yo pedimos pescado y los tres hombres carne, todo excelente, la conversación giraba entorno al éxito de Julio en todo el mundo: “Estoy sorprendido, cuando Alfredo y yo nos fuimos a Miami era porque no veíamos un futuro prometedor en el mundo en mi carrera, luego, ya en Miami, Alfredo hizo muchas gestiones y hemos trabajado mucho hasta hoy, de cualquier forma nos toma desprevenidos muchas veces, pero me gusta hablar con la gente, saber de ellos, son el mejor aliciente para seguir trabajando todos los días”, hablábamos en inglés, Sydne y Julio se habían conocido en Roma hacia cuatro días, esa misma noche el cantante empezó a crear un ambiente cálido con la actriz que hacia presagiar un cortejo en toda regla, nada agobiante, muy suave, con mucha diversión y con brindis a doquier para celebrar la estancia en París, el trabajo en esa ciudad y su colaboración en el programa que se llamaba “Una noche con Julio Iglesias”, al día siguiente al mediodía empezaban los ensayos en el plató. Julio, su chófer Sydne y yo nos despedimos en la puerta del hotel donde se hospedaba, en el camino pregunté al cantante: ¿Sydne te gusta de verdad?: “Es maravillosa”, Julio durante el día había llamado a La Flaca, su novia venezolana que estaba viviendo en Miami en casa de Julio con los niños y no era precisamente su cuidadora. Me explicó que le gustaban las mujeres con las que se podía hablar de todo: “A mi me gusta hablar de política, de economía y de cosas muy sencillas y eso, aunque te parezca imposible, no se puede hacer con todas las mujeres con las que he tenido relaciones”. Hablaba de Isabel, su ya ex mujer, una vez anulado en Brooklyn su matrimonio con Isabel Preysler era como si nunca hubiesen estado casados pero habían tenido tres hijos: “Soy muy mal padre, nunca o casi nunca veo a mis hijos, hablo con ellos por teléfono pero eso sé que es muy poco, mi vida es mi trabajo, soy exagerado en esto pero me ha costado mucho y quiero llegar a lo más alto y en la vida hay que escoger”. Estaba agotada, Julio tiene una fuerza y un vigor que a medianoche aún hubiera seguido hablando, yo estaba que no me tenía en pie. Me citó, como todos los días a las ocho de la mañana para desayunar juntos.

BODA EN LAS VEGAS
El plató que habían montado Los Carpentier era espectacular, más de mil quinientos metros cuadrados para recrear el skyline de Miami, estaban preparados los ochenta músicos para que Julio ensayara, una y mil veces, Julio es un hombre en el que los detalles forman parte de su perfección. Cantaba “Hey”! mil veces y en el descanso me aseguraba: “No se ha escrito pensando en mi ex mujer, lo dicen los periodistas pero es mentira”. Esa día estaban allí Mireille Mathieu, llamada el Ruiseñor d’Avignon cantaba parte de su repertorio y una canción con Julio, Silvie Vartan, su ya ex marido Johnny Hallyday, Sydne Rome y otros muchos. Julio en las presentaciones les gastaba bromas: “Va a cantar la vampiresa francesa mas maravillosa de todos los siglos”, Silvie Vartan, espléndida, a pesar de llevar la cara rehecha después de un grave accidente de coche. Julio hablaba de cuánto le amaban los franceses: “Muy especialmente las francesas con el permiso de sus maridos”. Todo el día trabajando pero también bromeando. Por la noche cena y cortejo. Un día, dos, tres, al tercer día le dije a Julio a la vuelta al hotel: “Si te gusta, ¿Por qué no la invitas a tu hotel?” su respuesta fue perfecta: “Porque cuando se hace la corte a una mujer que te gusta nunca te puedes precipitar, aunque yo sé que tengo poco tiempo”. A la cuarta fue la vencida, Sydne y Julio estuvieron un año juntos, ella era la novia de Europa, Julio en Miami vivía (es un decir ) con La Flaca a quién los hijos de Julio adoraban, al despedirnos en Paris Sydne y yo habíamos entablado una firme amistad, durante un año recibí llamadas de Sydne en las que me preguntaba por el amor de verdad de Julio, yo no sabía más que lo que he escrito, Julio triunfaba en el mundo y en cualquier lugar que se fotografiara lo hacia con una joven guapa y no sé si siempre era inteligente. Le pidió a Sydne que se casaran en Las Vegas, Julio que, según él explica es un mal padre, en esta ocasión escuchó los ruegos de su hija mayor Chábely: “Papa, por favor, no te cases con nadie” y la boda se canceló, la amistad y la relación de la pareja se congeló y Sydne encontró su vida al lado de otro hombre, su marido, una persona que nada tiene que ver con el mundo del espectáculo. Julio nunca más se ha casado, no sé si por complacer a Chábely o porque a él los papeles le importan poco, pero ya lleva con Miranda veinte años y ha creado una familia que parece muy feliz. Este verano ha cantado en la Costa Brava durante dos días, una gastroenteritis me retuvo en la cama, lo lamenté, durante años estuve con él por toda Europa haciendo reportajes de todo tipo. Acabo, sólo una pregunta, todo lo que viví con Julio Iglesias en los años ochenta y que está aquí escrito (muchos datos han quedado en el tintero por falta de espacio) ¿qué les parece? ¿es este un reportaje cotilla que entra en la privacidad del cantante o se explica una parte de su vida y de su trabajo?. Gracias.

LOS MOHEDANO, TRABAJAN PARA COMER
La otra noche en DEC el periodista Antonio Montero dijo a sus compañeros: “Chayo Mohedano y Rosa de Benito trabajan en televisión para comer”, a mi Montero me cae fenomenal, es una persona muy solidaria y un excelente profesional pero, claro, excusar a la familia Mohedano por su trabajo en TV porque les hace falta para comer es un error a mi manera de entender, Chayo tiene una profesión, cantante, y Rosa de Benito es peluquera y maquilladora, una vez ausente la gran Rocío Jurado con quién trabajaba esta familia creo que hubiese sido mucho más adecuado trabajar en sus profesiones, Amador es representante, lo era de “La más grande” y es fácil suponer que con ella era fácil tener galas. Rocío tenía una agenda muy apretada y muchos la queríamos en programas y sus giras eran muchas y no todas se podían hacer, es decir que había trabajo sin tener que deslomarse ningún representante. Amador, una vez repuesto de la desgraciada muerte de Rocío, si no tenía ahorros debería haber seguido trabajando, quizá no de manera tan fácil pero con una cartera de cantantes y trabajando todos los minutos de cada hora del día. Para Rosa de Benito, es obvio que acostumbrada a Rocío, irse a trabajar con una que empieza es muy duro, pero es una forma de trabajar y Chayo otro tanto, eso de que ellos trabajan porque lo necesitan es una burda excusa otros también lo necesitan y por no llamarse Mohedano no les dan cabida en programas de audiencia ni en ningún otro, que un profesional de la información rompa una lanza a favor de gente advenediza y que está quitando su trabajo a profesionales de la información dice poco a favor del periodismo que se está haciendo en la mayoría de platós televisivos cuando nuestra profesión está pasando por momentos muy difíciles. El problema está en la cúpula de las cadenas, Rosa de Benito desoyendo las últimas palabras de Rocío Jurado va a Telecinco y vierte toda la basura de la familia, porque como dice Montero: “Necesitan comer” a Rosa de Benito y a su hija Chayo Mohedano no les da vergüenza nada y sólo rugen como unas leonas cuando son precisamente los periodistas los que hablan de ellos. Si ellos no quieren que se esparza lo peor de sus vidas que estén callados, si Rocío Jurado volviera (ojala eso sucediera con todos los seres que se han ido) moriría del susto al ver cómo están despreciando a su familia los miembros de la misma. Gustavo González, uno de los periodistas más curtidos de DEC, ha tenido la valentía de hablar claro, según él Amador le ha amenazado, yo le diría a Gustavo, mientras todo lo que explica sea cierto, que nadie puede arrugar a un periodista, ojala todos los periodistas amigos de personajes fuesen tan claros y ejercieran su trabajo dignamente.

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