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Etiquetas:   La tronera   Política   -   Sección:   Opinión

Un alcalde confundido y gris

Parece como si tuviera por objetivo mentir a la ciudadanía y despreciar a los votantes.
Jesús  Salamanca
jueves, 6 de octubre de 2016, 01:02 h (CET)
Vamos a ver si nos entendemos. En mi ciudad, Valladolid, aunque muchos aluden a ella como “Pucela”, pero sin saber qué significa ni de dónde viene ese apelativo, parece ser que no se contempla una campaña específica de boicot a los productos de Lactalis, cosa que hasta hace poco tiempo sí defendía el alcalde actual –cabeza visible de un equipo de gobierno denominado “Frankenstein”– por aquello de estar hecho de retales sin sintonía ni coordinación. Valladolid no va a declarar “non grata” a Lactalis; lo hará el Ayuntamiento de Puente por su cuenta y riesgo. ¡Ya está bien de que este señor no distinga entre Valladolid y su persona o su equipo ‘Frankens’.

Nadie o casi nadie entiende que este Ayuntamiento de Valladolid — una vez que ha cerrado Lauki– apruebe una declaración institucional, con el fin de declarar a la empresa “non grata”. El atrevimiento y la ignorancia de este alcalde sacuden el infierno y, sinceramente, merece que la ciudadanía “le haga los perrillos”; estamos ante un ‘Pedro Sánchez’ atolondrado, incapaz de mirar por el bienestar de los vallisoletanos. Le preocupa el sillón, el sueldo y el coche oficial más que a un perrito una pelota de lana. La mentira es su bandera, la dejadez es su escudo y la insensatez su pendón.

Al igual que su exjefecillo sin carisma (“Perro Sánchez”) parece como si tuviera por objetivo mentir a la ciudadanía y despreciar a los votantes. Seguramente alguno se preguntará que en qué ha mentido este señor. Bueno, pues se lo voy a aclarar y explicar: Ocultó desde el primer momento su afán ambicioso de ocupar el sillón a toda costa y amenazó a su predecesor con “levantar alfombras” y lo hizo de forma acalorada, con la ‘vena encendida’ y ojos de odio. Había que sentarse en la poltrona tras su frustración de varios años. Para ello no dudó en presionar sin límite a Izquierda ‘Hundida’ (hoy integrada y diluida en ‘Podemos’ y desintegrada como partido) y a los desconocidos e incompetentes podemitas de la ciudad. ¡Así les cubre el pelo a todos los que componen el equipo “Frankenstein”!.

Respecto al sueldo demostró ser un aprovechado y un egoísta. Lo que había criticado durante años, no dudó en ‘volver el rabo’ y acogerse al sueldazo; una prueba más de cómo se cegó en el dinero, en el lujo y en la ampulosidad. Otra mentira de las muchas que cometió. ¿Y si hablamos del coche? No dudó en hacer el paripé del tonto, como los diputados de ‘Compromís‘ en Valencia: llegaron el primer día en bicicleta pero no han renunciado a ninguno de los privilegios de la Cámara baja. Pues en este Ayuntamiento ‘Frankenstein‘ha sucedido lo mismo; el tal Puente llegó el primer día en bicicleta y se convirtió en el hazmerreír de la población, se hizo la foto para el periódico local y nunca más se supo de la bici. Ahora mismo su imagen es la de un perdedor en manos del teniente de alcalde, prisionero del mundo podemita. En unos días se sabrá si ‘Podemos’ le retira su apoyo por los escándalos que tienen curso estos días.

Si lo que pretende el alcalde de Valladolid, Óscar Puente, es hacer una campaña de paripé e imagen descontrolada en negativo, ahí lo tiene. Siga, siga hasta que se estrelle. Según las últimas encuestas, si ahora se celebrasen elecciones en Valladolid, el actual equipo de Gobierno perdería seis concejales en beneficio del PP y de Ciudadanos. Sigue así, alcalde, y cuando te esmorres celebraremos que la ciudad dejará de ser gris, como dicen hasta en el PSOE. Empieza a recordar la imagen cutre de la época de Rodríguez Bolaños. No podía ser de otra forma con un remedo de ‘Pedro Sánchez’ pero en burdo y en ‘espinete’. Doy fe.

Pero volvamos al tema de Lactalis. La libertad es cosa de cada cual. Lo importante es saber utilizarla. Hay muchas razones para que Lactalis aún no haya decidido los pasos a dar. Todo se andará, pero si no está todo andado es porque este Ayuntamiento de perdedores ha interferido excesivamente en esa libertad a la que aludo, algo que las grandes empresas no admiten. Y menos a un socialista perdedor y rácano, cuya imagen es cada día peor, siendo denostado hasta por los suyos. Pregunten, pregunten a Soraya Rodríguez: sapos, culebras y bombas varias.

¿Por qué hay que vender necesariamente la empresa láctea? ¿Y si Lactalis no lo considera oportuno? Creo en el neoliberalismo y actuar como dice el ‘Ayuntamiento Frankenstein’ es atentar contra la libertad, las reglas del mercado y el desarrollo natural de las empresas; en pocas palabras: puro marxismo tardío, absurdo y reaccionario. El alcalde actúa como simple dictadorzuelo de estilo bolivariano. Ni el socialismo ni el comunismo tienen sitio en las sociedades modernas. Todo lo viejo hemos de quemarlo en el infierno. ¿Su objetivo? incordiar para molestar y entorpecer el bienestar ciudadano. Doy fe. ¡Así les cubre el pelo!.
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