Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Opiniones de un paisano   -   Sección:   Opinión

Del presunto agresor de H. Tertsch

Mario López
Mario López
viernes, 8 de enero de 2010, 23:48 h (CET)
Bueno, pues ya sabemos quién es el presunto agresor de Hermann Tertsch: don Ramón Narváez Gandarias, vecino de la madrileña calle de Hermosilla y propietario del bar de copas Abarote, sito en la calle Lagasca; vamos, un chico bien del barrio de Salamanca. Y digo yo, ¿será este animoso empresario fan del Gran Wyoming? Pues no sé yo.

Consultando Google, la única información que he conseguido recabar de este señor es que fue multado por incidentes ocurridos en su bar, que fue condenado a pagar unos dineros por haber abandonado a dos ponis y a dos caballos, exponiéndolos a morir de inanición, y que firmó una carta de apoyo a Andrés Pajares en la que se pueden apreciar rarezas ortográficas tan inusitadas como "eres" del verbo "ser" escrito con "h"; se ve que Ramón es hombre curtido en las heras. Conocida la catadura del agresor y la afición del agredido a las noches de vino y rosas, pienso que el altercado que llevó al flamante periodista de Telespe a perorar sus noticieros en pijama, desde su lecho de dolor, fue una milonga; "cosas que pasan" que diría el desaparecido cantor argentino Jorge Cafrune. Cuando dos personajes de la noche tan cojonudos y sobrados como Hermann y Ramón coinciden en la barra de un bar a las cinco de la madrugada, la cosa puede cobrar la naturaleza de esa famosa conjunción astral de la que hablaba la socialista Pajín. El ciudadano Tertsch, en cambio, nos quiso hacer creer que el incidente era el exponente al que se ha elevado la violencia ideológica de este país desde que lo rige Rodríguez Zapatero. Pero me temo que el furibundo informador se ha equivocado de medio a medio. La cruda realidad nos dice que Hermann no despierta la menor pasión ideológica en ser humano alguno. Aunque sí ha sido capaz de soliviantar a un perdulario pijo de la zona "nacional" de Madrid de la que el propio Hermann es un buen representante.

Noticias relacionadas

Trampantojos esperpénticos

Quiero una democracia como la sueca, no una dictadura de izquierdas demagógicamente mal llamada democracia como la que tenemos en España

Ministra de Justicia, Garzón, un comisario, Sánchez e Iglesias

¿Pero qué pasa aquí?

¿Son útiles las religiones?

El sincretismo religioso conduce a no creer en nada

El día de…

Nos faltan días en el año para dedicarlos a las distintas conmemoraciones y recordatorios

Como hamsters en jaula

​Hermanos: estaréis de acuerdo conmigo de que los acontecimientos políticos están pasando a una velocidad de vértigo
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris