Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Análisis internacional   -   Sección:   Opinión

Opulencia

Isaac Bigio
Isaac Bigio
martes, 5 de enero de 2010, 19:37 h (CET)
Hace 7 décadas en plena crisis financiera mundial se creó el Empire States de 443 metros de altura en Nueva York. En 1972 en esa misma ciudad se terminó quien le quitó el título de ser el rascacielos más alto del mundo (las Torres Gemelas con 526 metros). Dos años después dicho reinado fue derrocado por la Willis Tower de Chicago por u metro más de diferencia. Luego en el 2004 el Taipei 101 logró quitarle el título de tener el techo más alto del mundo, aunque su pináculo está un poco debajo.

Hoy, cuando se inicia una nueva caída de la economía global se inauguró un edificio de 828 metros, el cual es más de un 50% superior en altura a cualquier otra torre que haya hecho la humanidad.

Si los sauditas han creado al único país del mundo que lleva el nombre de su familia gobernante, el emir del vecino Abu Dhabi y mandatario de los Emiratos Árabes Unidos, ha decidido bautizar con su propio nombre (Burj Khalifa) al edificio más alto del mundo que acaba de ser inaugurado en Dubai.

Para las dinastías integristas musulmanas de la península arábiga los rascacielos se han convertido en una suerte de obsesión. Un miembro de la principal familia constructora árabe (Bin Laden) destruyó hace 9 años a las Torres Gemelas y hoy un jeque, por medios pacíficos, elimina definitivamente el cetro que EEUU ha querido detentar como capital mundial de los rascacielos.

El billonario edificio se termina a media distancia de dos grandes polos de guerra y miseria (Iraq y Yemen). Su excesivo lujo contrasta con la situación de quienes le han construido, muchos de ellos trabajadores sin derechos y sin ciudadanía.

Noticias relacionadas

Donde se habla de encuestas sorpresivas y de otros temas

“Todo el estudio de los políticos se emplea en cubrirle el rostro a la mentira para que parezca verdad, disimulando el engaño y disfrazando los designios.” Diego de Saavedra Fajardo

Wittgenstein

​Una de las afirmaciones hechas por las personas que apoyaron la "I Carrera contra el suicidio" se refería a que quieren que este tipo de muerte deje de ser un tabú y que pase a ser estudiado con detalle para poder evitar fallecimientos por esta causa.

Cada día se suicidan diez personas en España

Carrera a favor de la prevención de las muertes por suicidio

Depredadores sexuales

Las mujeres siempre encontrarán en su camino felinos agazapados dispuestos a destruirlas en sus garras sedientas de sexo

Bélgica, condenada por vulnerar derechos humanos

A. Sanz, Lleida
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris