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Etiquetas:   Opiniones de un paisano   -   Sección:   Opinión

Barruntando de guerras diversas

Mario López
Mario López
lunes, 4 de enero de 2010, 06:41 h (CET)
Allá por el siglo XVIII James Fitz-James, inglés al frente de un ejército francés, venció a Henri de Massue, francés al frente de un ejército inglés, en la albaceteña localidad de Almansa; por lo demás, ambos ejércitos estaban repletos de soldados mercenarios provenientes de todos los rincones de Europa y más allá. El resultado de aquella crucial batalla, aparte de redibujar el mapa de Europa, sentó en el trono de España a Felipe V.

Si nos atenemos a la procedencia de los combatientes que dejaron su vida en tierras manchegas no podríamos de ninguna manera determinar que países estaban en conflicto. A lo más que podríamos llegar es a que en aquel infierno se abrasó la prole de media Europa. Pero si nos atenemos a los patrocinadores, la cosa es bien sencilla. La Guerra de Sucesión fue cosa de dos. Los Borbones y los Habsburgo se disputaron su hegemonía en Europa. Las dos familias con sus respectivas cortes, claro está, y la chusma oficiando de carne de cañón, para variar. La cosa esa de la patria no sé de dónde vendrá, pero no creo yo que tenga mucho que ver con estas guerras. Por cierto, la duquesa de Alba es descendiente de James Fitz-James y vive en la calle Princesa de Madrid y por sus venas corre sangre de veinte países distintos. Los franceses hicieron su revolución burguesa cuando a los hombres de negocios se les acabó la paciencia con los aristócratas. La democracia burguesa trata al movimiento obrero con el mismo desparpajo que la aristocracia a la burguesía antes de la revolución francesa. Si la democracia es el poder del pueblo para el pueblo y el pueblo es mayoritariamente obrero, no nos queda otra que aceptar que todo lo acontecido antes del socialismo es sino la prehistoria del hombre. Del hombre democrático, quiero decir. Pero parece que al obrero aún no se le ha acabado la paciencia con los burgueses. Bueno, sí se le acabó en la primera mitad del siglo pasado, pero tuvieron bastante menos suerte con su revolución que los burgueses con la suya. Y ya se sabe, perro escaldado huye del agua.

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